San Juan avanzará en la modernización de su infraestructura eléctrica mediante la instalación de más de 4.000 medidores inteligentes destinados a industrias y grandes comercios de toda la provincia. La iniciativa forma parte del Programa de instalación de medición inteligente en los suministros industriales y comerciales de gran demanda, impulsado por el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE).
El proyecto se apoya en el Acuerdo de Cooperación firmado entre la Unión Industrial de San Juan, el Instituto de Energía Eléctrica de la Universidad Nacional de San Juan y el EPRE. A partir de este convenio se conformó un “Cuerpo de Asesoramiento y Colaboración Unión Industrial – Fundación UNSJ – EPRE”, una mesa interdisciplinaria que promoverá acciones vinculadas al uso eficiente y racional de la energía eléctrica, el desarrollo de fuentes renovables y la incorporación de innovación tecnológica.
Instalación de medidores inteligentes hasta 2027
Entre las principales acciones previstas, el organismo colaborará en la supervisión de la instalación, por parte de NATURGY San Juan S.A., de equipamiento de Infraestructura de Medición Avanzada, conocidos como medidores inteligentes, en la totalidad de los suministros de medianas y grandes demandas de la provincia.
El cronograma de implementación prevé su culminación durante el año 2027 y alcanzará a más de 4.000 suministros. Según destacaron desde el EPRE, la medida apunta a incentivar una gestión más eficiente del recurso eléctrico y contribuir a la reducción de costos operativos para el sector productivo.
Información en tiempo real y nuevas herramientas de gestión
La incorporación de esta tecnología permitirá abandonar el esquema tradicional de registro de consumos para migrar hacia una infraestructura capaz de brindar información en tiempo real y administrar la demanda de forma remota.
Desde el organismo explicaron que esta transformación adquiere relevancia frente al nuevo escenario regulatorio nacional, en el que los suministros de grandes demandas, con potencias superiores a los 300 kW, deberán avanzar progresivamente en la contratación de abastecimiento dentro del Mercado a Término para evitar la exposición a las variaciones de precios de los mercados spot.
Además, se prevé el desarrollo de esquemas tarifarios por franjas horarias, una herramienta que permitirá a las industrias optimizar sus costos energéticos y mejorar la calidad del servicio mediante el desplazamiento de consumos hacia períodos de menor congestión de la red.
Una exigencia de la revisión tarifaria
Las inversiones contempladas forman parte de los requerimientos establecidos en la Resolución E.P.R.E. N° 80/26 de Revisión Tarifaria Ordinaria 2026/2030, que instruyó a las distribuidoras a evaluar e instrumentar programas de medición inteligente dentro del servicio público de distribución eléctrica.
La resolución establece la necesidad de avanzar en la digitalización de la demanda para transformar a los usuarios en actores dinámicos del sistema, optimizar el uso de los activos de red y garantizar la sostenibilidad económica del proceso de transición energética.
San Juan avanzará en la modernización de su sistema eléctrico con la instalación de más de 4.000 medidores inteligentes destinados a industrias y grandes comercios. La iniciativa, impulsada por un acuerdo entre la Unión Industrial de San Juan, la UNSJ y el EPRE, busca optimizar el consumo energético, fomentar la eficiencia, incorporar innovación tecnológica y preparar a los grandes usuarios para los nuevos esquemas del mercado eléctrico nacional.
Más de 4.000 medidores inteligentes llegarán a industrias y grandes comercios de San Juan. Mientras algunos todavía buscan la factura en un cajón que parece archivo histórico municipal, la red eléctrica provincial se prepara para medir consumos en tiempo real.
La electricidad dejará de comportarse como ese vecino que aparece una vez al mes para contar qué pasó. Ahora los datos viajarán al instante, como los mensajes del grupo familiar cuando alguien estaciona mal en la puerta de la abuela. La diferencia es que esta vez el protagonista será el consumo energético.
La apuesta tiene detrás una combinación bastante argentina: regulación, tecnología, planificación y una mesa de trabajo integrada por la Unión Industrial de San Juan, la Universidad Nacional de San Juan y el EPRE. Un trío que, sobre el papel, busca que la energía se use mejor, que las fuentes renovables ganen espacio y que la innovación deje de ser una palabra reservada para presentaciones en PowerPoint.
Los nuevos equipos permitirán conocer el consumo en tiempo real y gestionar la demanda de manera remota. Traducido al lenguaje cotidiano: la industria podrá entender mejor cuándo consume más, cuánto le cuesta y qué decisiones conviene tomar. Algo parecido a descubrir que el aire acondicionado encendido todo el día tenía más protagonismo en las finanzas que la inflación de la semana.
El movimiento también responde a un cambio de reglas a nivel nacional. Los grandes consumidores, aquellos con demandas superiores a los 300 kW, deberán avanzar progresivamente hacia contratos de abastecimiento en el Mercado a Término para evitar la montaña rusa de precios del mercado spot. Porque planificar costos energéticos empieza a parecerse más a manejar por una autopista que a esquivar pozos en una calle de tierra.
Además, se proyectan esquemas tarifarios por franjas horarias. La lógica es sencilla: consumir cuando la red está menos exigida podría significar costos más bajos. Una idea revolucionaria para un país donde durante décadas parecía más fácil adivinar los números de la quiniela que prever una factura de servicios.
La digitalización promete convertir a los usuarios en actores activos del sistema eléctrico. Ya no se tratará solamente de consumir energía, sino de participar en una red que necesita administrar mejor sus recursos para sostener la transición energética. El medidor pasa de ser una caja colgada en una pared a convertirse en un pequeño auditor silencioso. Sin corbata, sin conferencias y sin necesidad de discurso.
La electricidad entra en la era de los datos. El enchufe de siempre, pero con memoria.