La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, volvió a cruzarse públicamente con el diputado nacional de La Libertad Avanza, Alberto «Bertie» Benegas Lynch, luego de que el legislador la calificara como un «desperdicio fenomenal autoinfligido» y la acusara de tener «voracidad por el poder» y de abandonar las causas que históricamente defendía.

Desde su cuenta oficial en la red social X, la presidenta del Senado respondió con fuertes críticas: «Me divierte el diputado que pretendía trabajar para McDonald’s y que ellos le pagaran el sueldo por hacerles de mandadero y sirviente. Los intereses de la Argentina totalmente desconocidos para el Sr. de la batería», escribió, en alusión a una discusión previa entre ambos por las dietas de los legisladores nacionales.

La vicepresidenta profundizó su cuestionamiento con otra publicación: «Ni comprensión de lo que la labor legislativa implica. Cada comentario es una muestra del maní que rebota en su cerebro», sostuvo.

Las críticas de Benegas Lynch

El nuevo enfrentamiento comenzó durante una entrevista en un programa de streaming, donde Benegas Lynch evaluó con dureza el desempeño institucional de la titular del Senado.

«Villarruel ha sido un desperdicio fenomenal autoinfligido», afirmó el diputado, quien además sostuvo que la vicepresidenta modificó la actitud que había mostrado durante la campaña electoral y cuestionó su alejamiento «voluntario» de las reuniones de ministros en la Casa Rosada.

En ese mismo espacio, el legislador agregó: «Empezó con una voracidad por el poder y para instalar agenda», al tiempo que consideró que las decisiones adoptadas por la funcionaria contradicen sus posturas históricas.

También señaló: «Empezó a hacer estupideces y hasta rompió su propia causa, de las víctimas del terrorismo, que la apoyábamos muchísimo». En ese sentido, cuestionó el reconocimiento que Villarruel realizó a Isabel Perón al afirmar: «Fue a darle un reconocimiento a Isabel Perón que es básicamente la jefa de la Triple A».

Una relación cada vez más distante con la Casa Rosada

El intercambio se produce en un contexto de creciente distancia política e institucional entre la vicepresidenta y el Gobierno nacional. En los últimos días, la madre de Villarruel, Diana de Stefani, atribuyó públicamente ese alejamiento a diferencias ideológicas.

La tensión volvió a quedar expuesta durante el acto por el Día de la Bandera, cuando la vicepresidenta viajó sola a Santa Fe tras no integrar la comitiva presidencial.

Luego de esa actividad, Villarruel cuestionó al vocero presidencial, Manuel Adorni, al sostener que «no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni», en referencia a la polémica por el incremento patrimonial del funcionario, quien acompañó al presidente Javier Milei durante la ceremonia oficial.