La vitivinicultura atraviesa un escenario de fuerte presión sobre su rentabilidad, pese a la leve recuperación que muestran las exportaciones en los últimos meses. Productores del Valle de Uco advirtieron que el aumento sostenido de los costos llevó la actividad a un punto crítico, con pérdidas estimadas en $2,65 millones por hectárea destinada a la producción de vino.

El diagnóstico fue presentado durante una recorrida productiva realizada por el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, en el Valle de Uco, acompañado por autoridades de la Sociedad Rural del Valle de Uco, entre ellos Mario Leiva, Claudio Giusti y dirigentes locales reunidos en la Cooperativa Vitivinícola San Carlos Sud.

Una rentabilidad cada vez más comprometida

Durante el encuentro, los productores analizaron la situación que atraviesa la vitivinicultura regional y coincidieron en que el incremento de los costos de producción continúa deteriorando la rentabilidad en todos los eslabones de la cadena, a pesar de los mejores indicadores registrados en materia de exportaciones.

Según el relevamiento elaborado por productores del Valle de Uco, el actual nivel de costos implica que producir vino genera una pérdida aproximada de $2,65 millones por hectárea, un dato que refleja la compleja situación económica que enfrenta el sector.

Preocupación por el futuro de la actividad

Los dirigentes rurales plantearon la necesidad de avanzar en medidas que permitan recuperar la competitividad de la producción vitivinícola y aliviar la presión que generan los costos sobre los establecimientos productivos. Además, señalaron que la mejora de las exportaciones representa un dato alentador, aunque todavía insuficiente para revertir el escenario que atraviesan los productores.

La recorrida permitió intercambiar diagnósticos sobre la realidad de la actividad en la región y exponer la preocupación del sector por la sostenibilidad económica de una de las principales economías regionales del país.