La investigación judicial que involucra a Fernando Cerimedo en Bolivia sumó un nuevo elemento después de que un peritaje sobre su teléfono celular revelara el código de acceso a una billetera de criptomonedas con movimientos superiores a US$44 millones en seis meses, según un informe atribuido al Instituto de Investigaciones Forenses de Bolivia.
El dispositivo había sido secuestrado en el marco de una causa por tentativa de feminicidio contra la abogada Nadia Beller, quien resultó gravemente herida tras un ataque cometido por dos sicarios.
Entre la información recuperada del celular, los investigadores encontraron una captura de pantalla que contenía el código de una billetera cripto.
Ese dato fue posteriormente rastreado por el senador opositor boliviano Leonardo Roca, quien difundió públicamente un mapa de transferencias y aseguró haber identificado una red de al menos diez cuentas de destino.
Una billetera con movimientos millonarios
Según el seguimiento realizado por Roca, la billetera habría operado como un nodo central entre quienes efectuaban depósitos y una red de cuentas receptoras.
Una de esas cuentas habría registrado movimientos por varios millones de dólares durante el mismo período analizado.
El legislador sostuvo además que el origen del dinero estaría vinculado con actividad de criptominería y que el esquema habría utilizado una combinación de billeteras frías y calientes para mover y convertir los activos.
Roca explicó: «No es dinero cualquiera, es rastro de criptominería con transferencias a otras diez cuentas, de billetera fría a billetera caliente para sacar efectivo. Este hecho deja huella y vamos a seguir el rastro del dinero».
El senador también buscó diferenciar el rastreo de una acusación judicial definitiva.
«Nada de esto es una filtración ni una acusación cerrada: es información pública, verificable ahora mismo por cualquier persona.»
Otro de los datos que llamó la atención fue el saldo actual de la cuenta.
Según la información difundida, al momento de la denuncia pública la billetera tenía menos de 9 dólares.
Roca sostuvo que ese vaciamiento se habría producido cuando Cerimedo ya estaba detenido, por lo que pidió al fiscal interviniente verificar la cadena de custodia del dispositivo y establecer quiénes son los titulares de las cuentas finales identificadas en la red.
Una posible conexión con una casa de cambios
La investigación también incorporó una posible vinculación con una casa de cambios allanada recientemente por la Justicia boliviana.
Durante ese procedimiento, cámaras de seguridad registraron la fuga del representante legal del local con un bolso que, según la hipótesis investigativa, contenía alrededor de US$700.000.
El hombre fue identificado como Fritz Junior G.A. y quedó bajo prisión preventiva.
Ante la Justicia, sostuvo que había perdido el dinero y defendió la legalidad de sus operaciones.
La eventual conexión entre esa casa de cambios y la billetera detectada a partir del celular de Cerimedo todavía no fue probada y permanece como una línea de investigación abierta.
Las causas que enfrenta Cerimedo
Cerimedo, de 45 años, enfrenta actualmente tres causas penales en Bolivia.
Una de ellas se originó por el ataque contra Nadia Beller.
Además, es investigado en una causa por enriquecimiento ilícito vinculada con denuncias de corrupción estatal.
La tercera investigación está relacionada con tráfico de sustancias controladas y encubrimiento al narcotráfico, a partir de indicios sobre vuelos irregulares detectados por la Fiscalía de Beni.
Cerimedo se incorporó al equipo del presidente Rodrigo Paz como asesor de comunicación después de la primera vuelta electoral boliviana.
En Argentina, su nombre también aparece vinculado al expediente de la causa ANDIS.
Nadia Beller espera la posibilidad de declarar como testigo protegida ante el juez Ariel Lijo y afirmó contar con grabaciones que considera relevantes para la investigación.
La Justicia deberá determinar ahora qué relación concreta existe entre Cerimedo, la billetera cripto, las cuentas detectadas y las demás operaciones bajo análisis, en un expediente que involucra investigaciones abiertas en Bolivia y Argentina.
Un peritaje realizado en Bolivia sobre el celular de Fernando Cerimedo habría permitido detectar el código de acceso a una billetera cripto con movimientos superiores a US$44 millones en seis meses. El senador opositor Leonardo Roca afirmó haber rastreado una red de diez cuentas de destino y pidió investigar una posible conexión con una casa de cambios allanada recientemente.
Más de US$44 millones movidos en seis meses desde una billetera cripto cuyo código apareció en el celular peritado de Fernando Cerimedo. La cifra surgió, según la información difundida, de un análisis forense realizado en Bolivia y luego fue seguida por el senador opositor Leonardo Roca. De pronto, el teléfono dejó de ser un celular y pasó a parecer la caja negra de un avión financiero.
Roca aseguró que la billetera funcionaba como nodo central entre depósitos y al menos diez cuentas de destino. También sostuvo que los fondos tendrían origen en criptominería y que circulaban de una billetera fría a una caliente para facilitar su conversión en efectivo. El lenguaje cripto siempre consigue que una operación de millones de dólares suene como si alguien estuviera acomodando tuppers en la heladera.
La atención también se concentró en otro dato: al momento de la denuncia pública, la cuenta registraba menos de 9 dólares. El senador pidió entonces revisar la cadena de custodia del teléfono e identificar a los titulares finales de las cuentas, sobre todo porque el vaciamiento se habría producido cuando Cerimedo ya estaba detenido.
A eso se suma una posible conexión con una casa de cambios allanada recientemente, donde el representante legal del local fue captado huyendo con un bolso que, según la hipótesis investigativa, contenía cerca de US$700.000. Ese vínculo todavía no está probado y forma parte de una línea de investigación abierta.
Cerimedo enfrenta además distintas causas en Bolivia y su nombre también aparece mencionado en una investigación judicial en Argentina. Con cripto, vuelos, cuentas, allanamientos y dos países mirando el mismo expediente, el problema ya no es seguir el hilo: es encontrar dónde termina el ovillo.