En el marco de la Semana 3, dedicada a la protección, la inclusión y la adopción, la directora de los Espacios de Primera Infancia, Sofía Juárez, destacó las políticas que se implementan en La Rioja para acompañar a niños, niñas y familias desde los primeros años de vida.
Juárez remarcó que garantizar el desarrollo integral de las infancias es una responsabilidad compartida entre el Estado y la comunidad. En ese sentido, puso el foco en la necesidad de acompañar a las familias y generar entornos seguros y saludables.
“La idea era que entendamos la responsabilidad que tenemos todos nosotros. El Estado, como funcionaria, pero también como parte de la comunidad, y marcar la importancia que tiene poder acompañar a las familias”, señaló.
La Rioja cuenta con 28 Espacios de Primera Infancia
Juárez explicó que los Espacios de Primera Infancia (EPI) dependen del Ministerio de Desarrollo Social y están destinados a niños y niñas desde los 45 días de vida hasta los 3 o 4 años.
Estos espacios buscan responder a las necesidades de las familias mediante ámbitos seguros donde los niños reciben cuidados, estimulación y atención de sus necesidades básicas, además de acceso a una alimentación saludable desde edades tempranas.
Actualmente funcionan 28 EPI en distintos barrios de la Capital y localidades del interior provincial, mientras que se encuentra próxima a inaugurarse una nueva institución en el barrio Francisco I.
La funcionaria destacó que, al comienzo de la actual gestión, La Rioja contaba con 11 espacios en funcionamiento, cifra que posteriormente creció hasta alcanzar los 28.
Entre los establecimientos mencionados se encuentran el EPI Angely, en barrio Los Obreros; EPI Dulzura, en barrio Joaquín V. González; EPI Potenciando Risas y Sueños, en barrio Juan Domingo Perón; y el espacio ubicado en Alta Rioja, entre otros.
Alimentación saludable y atención integral
Uno de los ejes centrales del trabajo en los EPI es garantizar una atención integral durante los primeros años de vida. Los niños y niñas reciben, según el horario en el que concurren, desayuno, almuerzo, merienda y cena.
La alimentación es planificada con el acompañamiento de profesionales de nutrición, quienes elaboran las dietas teniendo en cuenta las necesidades propias de esta etapa fundamental del desarrollo.
“Además de la estimulación y los cuidados, garantizamos el derecho a acceder a una alimentación saludable desde muy temprana edad”, explicó Juárez.
Los espacios funcionan durante toda la jornada y buscan brindar acompañamiento tanto a los niños y niñas como a sus familias.
Protección, inclusión y acompañamiento desde edades tempranas
Durante la semana también se desarrolló en el Superdomo la Expo de las Primeras Infancias, una jornada destinada a visibilizar las políticas y acciones que se llevan adelante desde el Estado, las familias y la comunidad para garantizar los derechos de niños y niñas.
Juárez destacó la importancia de generar espacios de encuentro y concientización vinculados con la protección de las infancias, la inclusión y la adopción.
También remarcó el trabajo articulado con otras áreas dedicadas a la protección de derechos, entre ellas la Subsecretaría de Niñas, Niños y Adolescentes, la Dirección que interviene ante situaciones de vulneración de derechos y la Dirección de Familia, responsable de gestionar diferentes dispositivos de cuidado.
En este sentido, sostuvo que el objetivo es intervenir desde edades tempranas, fortaleciendo la prevención y el acompañamiento antes de que las situaciones de vulneración se profundicen.
“En la comunidad tenemos la responsabilidad de garantizar que nuestras infancias puedan crecer en un entorno saludable de manera integral”, afirmó Juárez, quien además destacó la importancia del trabajo conjunto entre el Estado y la sociedad para proteger y acompañar a las nuevas generaciones.
La Rioja cuenta actualmente con 28 Espacios de Primera Infancia destinados a niños y niñas desde los 45 días hasta los 3 o 4 años. La directora del área, Sofía Juárez, destacó el crecimiento de estos dispositivos, la atención integral que brindan y el trabajo conjunto entre el Estado, las familias y la comunidad para garantizar derechos desde los primeros años.
La primera infancia suele venir sin manual de instrucciones, sin botón de reinicio y con una capacidad extraordinaria para alterar cualquier planificación adulta en cuestión de segundos. En ese escenario, La Rioja sostiene actualmente 28 Espacios de Primera Infancia, destinados a acompañar a niños, niñas y familias desde los 45 días de vida. Una etapa en la que garantizar cuidados, alimentación y estimulación no es precisamente un detalle administrativo: es prácticamente construir los cimientos mientras el edificio ya está creciendo.
La directora de los Espacios de Primera Infancia, Sofía Juárez, remarcó que la protección de las infancias no puede quedar únicamente en manos del Estado. También involucra a las familias y a la comunidad, porque aquello de que “se necesita una aldea” deja de sonar a frase decorativa cuando hay que garantizar derechos concretos todos los días, desde una comida saludable hasta un entorno donde crecer sin vulneraciones.
Los EPI ofrecen desayuno, almuerzo, merienda y cena según el horario de asistencia, con dietas planificadas por profesionales de nutrición. También brindan estimulación y cuidados integrales. En términos prácticos, mientras buena parte de los adultos todavía intenta resolver qué cocinar a las ocho de la noche mirando una heladera semivacía, estos espacios trabajan con planificación profesional para una población considerablemente más exigente y bastante menos dispuesta a negociar con un plato.
El sistema pasó de 11 establecimientos al inicio de la actual gestión a 28 en funcionamiento, mientras se prepara una nueva apertura en el barrio Francisco I. La apuesta, según Juárez, consiste en intervenir desde temprano y evitar que los problemas lleguen cuando ya dejaron de ser advertencias para convertirse en urgencias. Una estrategia bastante menos espectacular que apagar incendios, pero generalmente mucho más efectiva que esperar a que aparezca el humo.