La causa penal que tiene como imputado al juez de Faltas Enrique Mattar por el presunto delito de lesiones culposas leves sumó un nuevo capítulo luego de que su defensa ofreciera una reparación económica de $500.000 al motociclista Pedro Palacio, quien resultó herido en el siniestro vial ocurrido el pasado 6 de mayo en Capital. La propuesta fue rechazada por la víctima, que la consideró insuficiente.
La negociación continúa
De acuerdo con información vinculada a la investigación, la defensa del magistrado buscaba alcanzar un acuerdo de reparación integral que permitiera extinguir la acción penal. Tras la negativa del damnificado, se prevé que en los próximos días se presente una nueva oferta con un monto superior para intentar acercar posiciones.
Mientras continúan las negociaciones, el expediente sigue su curso. El juez Matías Parrón estableció un plazo de cuatro meses para la investigación penal preparatoria, que vencerá a fines de septiembre. No obstante, fuentes ligadas al caso estiman que aún existe la posibilidad de arribar a un acuerdo antes de esa fecha.
La investigación del accidente
La pesquisa procura establecer las responsabilidades en el siniestro registrado en la intersección de avenida Rawson y calle 9 de Julio, en Capital. Según la reconstrucción de los investigadores, Pedro Palacio, de 38 años, circulaba en una motocicleta de 110 centímetros cúbicos cuando fue impactado por un Volkswagen Up conducido por Mattar.
Uno de los puntos centrales del expediente es la conducta que, según la acusación, habría adoptado el magistrado tras la colisión. La investigación sostiene que continuó su marcha sin detenerse para asistir al motociclista.
Esa situación fue advertida por un automovilista que presenció el hecho y decidió seguir al vehículo. El seguimiento se extendió hasta las inmediaciones del Acceso Sur, donde efectivos policiales lograron interceptar el automóvil durante un operativo.
Las lesiones y el futuro de la causa
Como consecuencia del impacto, Palacio sufrió lesiones que motivaron su traslado a un centro asistencial, donde permaneció internado durante algunos días antes de recibir el alta médica.
El caso tuvo una amplia repercusión pública debido a la condición de funcionario judicial del conductor involucrado y por la denuncia de que habría abandonado el lugar del siniestro tras el impacto. En ese contexto, la posibilidad de una reparación integral aparece como la vía que podría evitar que la causa avance hacia una instancia de juicio, aunque para ello será necesario que ambas partes alcancen un acuerdo sobre el resarcimiento económico.
La defensa del juez de Faltas Enrique Mattar ofreció una reparación económica de $500.000 al motociclista Pedro Palacio, quien resultó herido en el accidente ocurrido el 6 de mayo en Capital. La propuesta fue rechazada por la víctima por considerarla insuficiente y la investigación penal continúa mientras las partes evalúan una nueva instancia de negociación.
$500.000 para cerrar una causa penal. La oferta duró menos que una promoción de supermercado: fue rechazada porque del otro lado entendieron que el monto no alcanzaba para dar por terminado el conflicto. La negociación sigue abierta, como esas paritarias que siempre prometen el último esfuerzo.
La escena tiene todos los ingredientes de un expediente argentino. Un juez acusado, una propuesta económica, una víctima que dice que no y un reloj judicial corriendo con la paciencia de un trámite donde siempre falta una fotocopia. Mientras tanto, la Justicia administra tiempos que, según el caso, parecen un semáforo en amarillo permanente.
La reparación integral es una herramienta prevista por la ley, pero necesita algo bastante revolucionario: que las dos partes estén de acuerdo. Si una dice que no, el expediente sigue caminando con la parsimonia habitual de los tribunales, donde cuatro meses pueden sentirse como la garantía de un electrodoméstico.
El accidente ocurrió en una esquina transitada de Capital y la investigación no solo analiza cómo se produjo el impacto, sino también qué ocurrió inmediatamente después. Porque en algunos expedientes el choque termina siendo apenas el primer capítulo; el resto se escribe con las decisiones tomadas cuando ya pasó el ruido de los frenos.
Ahora todos esperan una nueva oferta que acerque posiciones antes de que concluya la investigación preparatoria. En el país donde hasta un acuerdo necesita varias audiencias, el expediente sigue avanzando a la velocidad que la burocracia considera prudente.