Una testigo clave del juicio por el crimen del empresario Fernando “Lechuga” Pérez Algaba fue hallada muerta en un departamento de Lomas del Mirador. Se trata de Ariana Yael González, de 36 años, quien fue encontrada sin vida en su domicilio de la calle Brandsen al 3500.
El hallazgo ocurrió el lunes. De acuerdo con la investigación, la mujer fue encontrada colgada con una soga desde una ventana y, cuando llegaron las autoridades al lugar, ya no presentaba signos vitales.
Una investigación con tres hipótesis
La causa quedó en manos del fiscal Adrián Arribas, quien ordenó distintas medidas periciales y la producción de pruebas para determinar si la muerte correspondió a un suicidio, si existió una instigación o si se trató de un homicidio. El expediente fue caratulado como averiguación de causales de muerte.
González había tenido un rol central durante el juicio por el asesinato de Pérez Algaba. Residía en la vivienda donde ocurrió el crimen y había mantenido una relación con Maximiliano Pilepich, uno de los tres acusados que fueron declarados culpables por un jurado popular.
El testimonio que marcó el juicio
Durante su declaración ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 9 de Lomas de Zamora, afirmó que Pilepich era el propietario del terreno donde ocurrió el asesinato y lo describió como “un manipulador, narcisista y un enfermo”.
Además, durante el debate oral expresó entre gritos que no tenía la culpa de haberse enamorado de un asesino y también señaló a Nahuel Vargas y Matías Gil, los otros dos condenados por el homicidio.
El estado del proceso judicial
El pasado 6 de julio, los doce integrantes del jurado popular declararon por unanimidad culpables a los tres principales acusados por el asesinato de Fernando Pérez Algaba, ocurrido hace más de tres años. El caso tuvo amplia repercusión por el hallazgo de los restos del empresario dentro de valijas abandonadas en un arroyo de Ingeniero Budge.
La pena que recibirán los condenados será definida durante la audiencia de cesura que se realizará en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 9 de Lomas de Zamora.
Durante los alegatos, la fiscal Marcela Diamundo y la querella solicitaron la pena máxima prevista por el Código Penal. Las defensas, en cambio, pidieron la absolución de sus representados y, de manera subsidiaria, plantearon que fueran juzgados por el delito de encubrimiento.
La causa principal todavía mantiene a otros imputados pendientes de juicio. Flavia Bomrad, Horacio Córdoba, Fernando Gastón Carrizo y Luis Contreras deberán enfrentar un proceso ordinario en el mismo tribunal, aunque por el momento no fue fijada la fecha de inicio del debate.
Una testigo clave del juicio por el crimen del empresario Fernando “Lechuga” Pérez Algaba fue encontrada muerta en su departamento de Lomas del Mirador. Ariana Yael González, de 36 años, había declarado durante el debate oral y era expareja de uno de los condenados. La Justicia investiga si se trató de un suicidio, una instigación o un homicidio.
Una testigo clave aparece muerta cuando el juicio por uno de los crímenes más resonantes de los últimos años todavía no terminó de cerrar todas sus páginas. En cualquier serie policial dirían que el guionista se pasó de rosca. Acá le toca trabajar a los peritos.
La investigación quedó abierta entre tres hipótesis: suicidio, instigación o homicidio. Es como intentar armar un rompecabezas al que alguien decidió mezclarle piezas de otro juego justo cuando parecía que la imagen empezaba a completarse.
Ariana Yael González no era una testigo más. Vivía en la casa donde mataron a Fernando “Lechuga” Pérez Algaba, había sido pareja de uno de los condenados y, frente al tribunal, describió a Maximiliano Pilepich como “un manipulador, narcisista y un enfermo”. También señaló a los otros implicados y, en plena declaración, gritó que no tenía la culpa de haberse enamorado de un asesino. Una frase que quedó registrada en el expediente y que ahora vuelve a leerse bajo otra luz.
Mientras tanto, la causa por su muerte quedó bajo la órbita del fiscal Adrián Arribas, con pericias y pruebas para determinar qué ocurrió en el departamento de Lomas del Mirador. El juicio por el asesinato de Pérez Algaba ya tiene un veredicto del jurado popular contra los tres principales acusados, pero todavía resta conocer la sentencia definitiva. La historia, lejos de cerrarse, acaba de sumar otro capítulo que obliga a revisar cada detalle.
Hay expedientes que parecen convencidos de que una sola carpeta no alcanza.