Los partidos están programados para este sábado 7 de noviembre a las 17.30: Boca recibirá a Defensa y Justicia, Argentinos Juniors será local ante Huracán y Rosario Central enfrentará a Estudiantes de Río Cuarto.
Qué necesita cada equipo para ser campeón
La tabla previa a la fecha ubica a Boca con 60 puntos y +22 de diferencia de gol. Argentinos también tiene 60 puntos, con +12, y Rosario Central suma 59, con +16.
Boca será campeón si le gana a Defensa y Justicia y Argentinos no vence a Huracán. Si ambos ganan, Argentinos necesita vencer por diez goles más que Boca para igualar la diferencia de gol acumulada; con once más, la supera. Si empatan en diferencia de gol, se aplican los criterios siguientes.
Boca también se quedará con el título si empata y no ganan Argentinos ni Central. Si Boca pierde, Argentinos también cae y Central no gana, la definición dependerá de las diferencias de gol y de los criterios de desempate que correspondan.
Argentinos será campeón si vence a Huracán y Boca no le gana a Defensa y Justicia. También puede obtener el título si empata, Boca pierde y Central no gana.
Central será campeón si gana y Boca y Argentinos no vencen a sus rivales. También puede quedar primero si empata, Boca y Argentinos pierden: en ese caso, los tres terminarán con 60 puntos y habrá que comparar sus diferencias de gol.
Cómo se define un empate y qué premios están en juego
El reglamento de los torneos de Primera División 2026 establece que la tabla anual suma los puntos obtenidos en las fases de zonas del Apertura y el Clausura. El equipo que termine primero recibe el título de Campeón de Liga 2026.
El artículo 24 dispone cuatro criterios sucesivos para desempatar por el título: diferencia de gol, goles a favor, posición en la tabla de fair play y sorteo. Por eso, igualar la diferencia de gol no define por sí solo quién queda primero.
La tabla anual también interviene en la clasificación a la Libertadores 2027: el reglamento asigna tres plazas a los mejores ubicados que no hayan clasificado como campeones del Apertura, el Clausura o la Copa Argentina. La distribución puede reordenarse según esos resultados.
Además, el Campeón de Liga 2026 jugará la Supercopa Internacional 2027 ante el campeón del Trofeo de Campeones. Si el mismo equipo gana ambos títulos, lo reemplazará el segundo de la tabla anual.
Con Boca y Argentinos igualados en 60 puntos y Central a uno, la definición será este sábado a las 17.30. La diferencia de gol es el primer criterio de desempate.
La AFA logró finalmente que una calculadora científica sea un artefacto de primera necesidad para sobrevivir a un sábado a la tarde. Este 7 de noviembre a las 17.30, Boca, Argentinos Juniors y Rosario Central saldrán a dirimir el título de Campeón de Liga 2026 en noventa minutos de pura paranoia matemática sincronizada. Con Boca en la cima acumulando 60 puntos y una holgada diferencia de gol de +22, Argentinos respirándole en la nuca con 60 y +12, y Central al acecho con 59 y +16, la definición de la tabla anual se transformó en un examen de álgebra avanzada donde un lateral mal ejecutado puede alterar el destino del universo observable.
El tablero de operaciones desplegará a Boca recibiendo a Defensa y Justicia, al club de La Paternal siendo local ante Huracán y a los rosarinos enfrentando a Estudiantes de Río Cuarto. Para arrebatarle la gloria al puntero si ambos ganan, Argentinos necesita una anomalía estadística de diez u once goles de ventaja sobre la producción xeneize, una proeza que desafía las leyes conocidas de la física. Por su parte, la esperanza de Central exige ganar y esperar que ninguno de los dos punteros sume de a tres, o bien apostar a un triple empate en 60 unidades mediante una carambola de empates y caídas simultáneas que pondría a prueba la estabilidad mental de cualquier panelista deportivo.
Porque si la diferencia de tantos no bastara, el impiadoso artículo 24 amenaza con desempatar mediante goles a favor, tarjetas de la tabla de fair play o, en la cumbre del absurdo burocrático, un sorteo. Todo sea por adjudicarse la corona de la temporada, el pasaporte a la Supercopa Internacional 2027 y una de las tres codiciadas plazas para la Copa Libertadores 2027. Quien no tenga a mano lápiz, papel y una dosis generosa de paciencia este fin de semana, no entendió absolutamente nada del fútbol nacional.
