Los activos argentinos registran una jornada negativa este jueves en los mercados financieros. Tanto los bonos soberanos como las acciones argentinas que cotizan en Wall Street (ADR) operan con pérdidas, mientras el riesgo país muestra un leve repunte y se ubica en 406 puntos básicos.
Bonos en baja
La deuda soberana nominada en dólares cotiza en terreno negativo, encabezada por el Global 2038, que cae un 0,5%. Los títulos bajo legislación local también muestran retrocesos de hasta 0,6%, en línea con el comportamiento general del mercado.
Caen las acciones argentinas
En la Bolsa porteña, el índice S&P Merval retrocede un 1,1%, con la mayoría de las acciones líderes operando en rojo.
En Wall Street, los ADR argentinos también muestran bajas generalizadas. La caída más pronunciada corresponde a Supervielle, cuyos papeles retroceden un 3,5%.
El riesgo país y el dólar
El riesgo país, indicador elaborado por JP Morgan que mide el diferencial de rendimiento de la deuda argentina respecto de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, se ubica en 406 puntos básicos, manteniéndose cerca de la barrera de los 400 puntos.
En el mercado cambiario, el dólar oficial minorista se vende a $1.495 en la pizarra del Banco Nación.
Los activos argentinos operan con bajas este jueves tanto en Wall Street como en la Bolsa porteña. Los bonos soberanos y los ADR registran pérdidas, mientras el riesgo país sube levemente hasta los 406 puntos básicos. En paralelo, el dólar oficial minorista se vende a $1.495 en el Banco Nación.
Wall Street volvió a mirar a la Argentina con la misma cara que pone alguien cuando abre la billetera después de pagar todos los impuestos. Bonos abajo, acciones abajo y un riesgo país que amagó con perforar los 400 puntos, pero decidió quedarse dando vueltas por la puerta.
Los mercados tienen esa costumbre de convertir cualquier expectativa en una montaña rusa. Un día celebran, al otro corrigen y al siguiente explican que siempre fue parte del plan. El problema es que los que viajan en el carrito nunca son los economistas de los informes.
Los bonos soberanos retrocedieron, los ADR argentinos acompañaron la tendencia negativa y el Merval tampoco encontró motivos para escapar del rojo. El tablero financiero quedó pintado del color que ningún inversor quiere ver cuando prende la computadora a la mañana.
Mientras tanto, el riesgo país volvió a subir apenas unos puntos. No fue un salto dramático, pero recordó que todavía sigue siendo uno de los indicadores que más rápido cambia de humor. En la City le dicen volatilidad. En cualquier sobremesa argentina se conoce simplemente como «otro día más».
El dólar oficial, por su parte, continuó su recorrido sin sobresaltos visibles en las pizarras. Porque en la economía argentina hay jornadas donde lo único que permanece tranquilo es el cartel del banco. Todo lo demás vive actualizándose en tiempo real.
Los mercados hablan con números. Los argentinos hace tiempo aprendieron a traducirlos antes de que termine la rueda.