La Asociación de Viñateros Independientes de San Juan encendió una señal de alerta después de detectar diferencias entre los stocks de vino y mosto publicados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y los volúmenes que, según sus cálculos, deberían surgir de las propias estadísticas oficiales.
Ante esta situación, la entidad decidió solicitar formalmente explicaciones al organismo nacional y advirtió que las diferencias generan incertidumbre en un momento especialmente sensible para el mercado vitivinícola.
La magnitud de los stocks constituye un indicador central para el sector. Una disponibilidad de vino superior a la demanda puede ejercer presión sobre los precios, una situación que preocupa particularmente a los productores en el escenario actual.
Según plantearon los viñateros, las bodegas están pagando por la uva valores similares o incluso inferiores a los registrados el año pasado, pese a la inflación interanual.
La situación fue analizada durante una reunión de la comisión directiva realizada el pasado jueves por la noche. Después de revisar las cifras difundidas por el INV, los dirigentes resolvieron enviar una nota formal al presidente del organismo para solicitar aclaraciones.
Las cuentas sobre el stock de vino no coinciden
Según el análisis realizado por la Asociación, al 1 de junio de 2026 las existencias de vino alcanzaban los 15.077.414 hectolitros.
Durante junio, siempre tomando como referencia las estadísticas oficiales, se exportaron 172.915 hectolitros y otros 612.686 hectolitros fueron comercializados dentro del mercado interno.
A partir de esos movimientos, la entidad sostiene que el stock al 1 de julio debería ubicarse, como mínimo, en 14.291.813 hectolitros.
Sin embargo, el informe publicado por el INV registra para esa fecha existencias por 15.786.253 hectolitros. La diferencia entre ambas cifras alcanza los 1.494.440 hectolitros.
Para la Asociación de Viñateros Independientes, ese volumen equivale aproximadamente a dos meses del consumo nacional de vino, por lo que considera necesario determinar cuál es el origen de la diferencia.
También detectaron diferencias en el mosto
Los productores señalaron una situación similar al analizar las estadísticas correspondientes al mosto concentrado.
De acuerdo con las cifras detalladas por la entidad, el stock informado al 1 de junio era de 116.525 toneladas. Durante ese mismo mes se exportaron 9.585 toneladas.
En consecuencia, las existencias deberían ubicarse alrededor de las 106.940 toneladas. Sin embargo, el informe oficial del INV registra 111.866 toneladas, lo que representa una diferencia aproximada de 4.926 toneladas.
Desde la entidad señalaron que estas inconsistencias generan preocupación debido a que los stocks constituyen uno de los principales indicadores utilizados por el mercado para proyectar precios y expectativas de cara a la próxima cosecha.
Qué respondió el INV
Tras recibir la consulta de la Asociación de Viñateros, el Instituto Nacional de Vitivinicultura explicó que la información difundida tiene carácter provisorio, debido a que todavía se encuentran procesando declaraciones juradas correspondientes al período de elaboración.
Según la respuesta del organismo, las diferencias detectadas podrían estar relacionadas precisamente con ese proceso de incorporación de información. Los datos definitivos estarán disponibles una vez finalizada esa tarea.
Desde la Asociación de Viñateros Independientes valoraron la rapidez con la que respondió el INV, aunque mantuvieron sus reparos sobre la situación.
Los productores señalaron que la elaboración correspondiente a la cosecha terminó hace varios meses y aseguraron que no recuerdan antecedentes en los que, para esta altura del año, todavía se estuvieran incorporando datos vinculados con ese proceso.
El documento mediante el cual la entidad solicitó las aclaraciones lleva las firmas de Juan José Ramos, presidente de la Asociación de Viñateros Independientes de San Juan, y Rubén Gómez, secretario.
La Asociación de Viñateros Independientes de San Juan pidió explicaciones al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) tras detectar diferencias en los stocks oficiales de vino y mosto. La entidad calculó una brecha de 1.494.440 hectolitros de vino respecto de los movimientos informados. El INV respondió que los datos son provisorios porque todavía procesa declaraciones juradas de elaboración.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
1.494.440 hectolitros de vino. Esa es la diferencia que los Viñateros Independientes de San Juan encontraron entre el stock que calculan a partir de las estadísticas oficiales y el que finalmente publicó el INV para el 1 de julio. No es precisamente una botella perdida detrás de un pallet: según la entidad, equivale aproximadamente a dos meses del consumo nacional.
La cuenta que hicieron los productores tiene matemática de almacén: había 15.077.414 hectolitros al 1 de junio, salieron 172.915 por exportaciones y otros 612.686 fueron al mercado interno. El resultado esperado era un piso de 14.291.813 hectolitros, pero el tablero del INV mostró 15.786.253. Aparecieron casi 1,5 millones de hectolitros adicionales y ahora todos quieren saber de qué galera estadística salió semejante vendimia.
El asunto tiene bastante menos gracia cuando llega al bolsillo del productor. Si el mercado interpreta que sobra vino, los precios reciben presión a la baja, justo cuando los viñateros aseguran que las bodegas están pagando por la uva valores iguales o inferiores a los del año pasado pese a la inflación interanual.
Y el vino no llegó solo a la fiesta de las diferencias. Con el mosto concentrado, la Asociación calculó que deberían quedar unas 106.940 toneladas después de las exportaciones de junio, mientras que el INV informó 111.866: otras 4.926 toneladas que obligaron a sacar nuevamente la calculadora.
El organismo nacional respondió que las estadísticas todavía son provisorias porque continúa procesando declaraciones juradas correspondientes al período de elaboración. Los viñateros valoraron la rapidez de la explicación, aunque remarcaron que la cosecha terminó hace varios meses y que no recuerdan antecedentes similares para esta altura del año.
En una industria donde cada litro influye en el precio, un millón y medio de hectolitros no entra precisamente en el margen de error de una damajuana.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Asociación de Viñateros Independientes de San Juan encendió una señal de alerta después de detectar diferencias entre los stocks de vino y mosto publicados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y los volúmenes que, según sus cálculos, deberían surgir de las propias estadísticas oficiales.
Ante esta situación, la entidad decidió solicitar formalmente explicaciones al organismo nacional y advirtió que las diferencias generan incertidumbre en un momento especialmente sensible para el mercado vitivinícola.
La magnitud de los stocks constituye un indicador central para el sector. Una disponibilidad de vino superior a la demanda puede ejercer presión sobre los precios, una situación que preocupa particularmente a los productores en el escenario actual.
Según plantearon los viñateros, las bodegas están pagando por la uva valores similares o incluso inferiores a los registrados el año pasado, pese a la inflación interanual.
La situación fue analizada durante una reunión de la comisión directiva realizada el pasado jueves por la noche. Después de revisar las cifras difundidas por el INV, los dirigentes resolvieron enviar una nota formal al presidente del organismo para solicitar aclaraciones.
Las cuentas sobre el stock de vino no coinciden
Según el análisis realizado por la Asociación, al 1 de junio de 2026 las existencias de vino alcanzaban los 15.077.414 hectolitros.
Durante junio, siempre tomando como referencia las estadísticas oficiales, se exportaron 172.915 hectolitros y otros 612.686 hectolitros fueron comercializados dentro del mercado interno.
A partir de esos movimientos, la entidad sostiene que el stock al 1 de julio debería ubicarse, como mínimo, en 14.291.813 hectolitros.
Sin embargo, el informe publicado por el INV registra para esa fecha existencias por 15.786.253 hectolitros. La diferencia entre ambas cifras alcanza los 1.494.440 hectolitros.
Para la Asociación de Viñateros Independientes, ese volumen equivale aproximadamente a dos meses del consumo nacional de vino, por lo que considera necesario determinar cuál es el origen de la diferencia.
También detectaron diferencias en el mosto
Los productores señalaron una situación similar al analizar las estadísticas correspondientes al mosto concentrado.
De acuerdo con las cifras detalladas por la entidad, el stock informado al 1 de junio era de 116.525 toneladas. Durante ese mismo mes se exportaron 9.585 toneladas.
En consecuencia, las existencias deberían ubicarse alrededor de las 106.940 toneladas. Sin embargo, el informe oficial del INV registra 111.866 toneladas, lo que representa una diferencia aproximada de 4.926 toneladas.
Desde la entidad señalaron que estas inconsistencias generan preocupación debido a que los stocks constituyen uno de los principales indicadores utilizados por el mercado para proyectar precios y expectativas de cara a la próxima cosecha.
Qué respondió el INV
Tras recibir la consulta de la Asociación de Viñateros, el Instituto Nacional de Vitivinicultura explicó que la información difundida tiene carácter provisorio, debido a que todavía se encuentran procesando declaraciones juradas correspondientes al período de elaboración.
Según la respuesta del organismo, las diferencias detectadas podrían estar relacionadas precisamente con ese proceso de incorporación de información. Los datos definitivos estarán disponibles una vez finalizada esa tarea.
Desde la Asociación de Viñateros Independientes valoraron la rapidez con la que respondió el INV, aunque mantuvieron sus reparos sobre la situación.
Los productores señalaron que la elaboración correspondiente a la cosecha terminó hace varios meses y aseguraron que no recuerdan antecedentes en los que, para esta altura del año, todavía se estuvieran incorporando datos vinculados con ese proceso.
El documento mediante el cual la entidad solicitó las aclaraciones lleva las firmas de Juan José Ramos, presidente de la Asociación de Viñateros Independientes de San Juan, y Rubén Gómez, secretario.
La Asociación de Viñateros Independientes de San Juan pidió explicaciones al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) tras detectar diferencias en los stocks oficiales de vino y mosto. La entidad calculó una brecha de 1.494.440 hectolitros de vino respecto de los movimientos informados. El INV respondió que los datos son provisorios porque todavía procesa declaraciones juradas de elaboración.
1.494.440 hectolitros de vino. Esa es la diferencia que los Viñateros Independientes de San Juan encontraron entre el stock que calculan a partir de las estadísticas oficiales y el que finalmente publicó el INV para el 1 de julio. No es precisamente una botella perdida detrás de un pallet: según la entidad, equivale aproximadamente a dos meses del consumo nacional.
La cuenta que hicieron los productores tiene matemática de almacén: había 15.077.414 hectolitros al 1 de junio, salieron 172.915 por exportaciones y otros 612.686 fueron al mercado interno. El resultado esperado era un piso de 14.291.813 hectolitros, pero el tablero del INV mostró 15.786.253. Aparecieron casi 1,5 millones de hectolitros adicionales y ahora todos quieren saber de qué galera estadística salió semejante vendimia.
El asunto tiene bastante menos gracia cuando llega al bolsillo del productor. Si el mercado interpreta que sobra vino, los precios reciben presión a la baja, justo cuando los viñateros aseguran que las bodegas están pagando por la uva valores iguales o inferiores a los del año pasado pese a la inflación interanual.
Y el vino no llegó solo a la fiesta de las diferencias. Con el mosto concentrado, la Asociación calculó que deberían quedar unas 106.940 toneladas después de las exportaciones de junio, mientras que el INV informó 111.866: otras 4.926 toneladas que obligaron a sacar nuevamente la calculadora.
El organismo nacional respondió que las estadísticas todavía son provisorias porque continúa procesando declaraciones juradas correspondientes al período de elaboración. Los viñateros valoraron la rapidez de la explicación, aunque remarcaron que la cosecha terminó hace varios meses y que no recuerdan antecedentes similares para esta altura del año.
En una industria donde cada litro influye en el precio, un millón y medio de hectolitros no entra precisamente en el margen de error de una damajuana.