Tras una sucesión de controversias por declaraciones de autoridades argentinas relacionadas con la soberanía del Estrecho de Magallanes, el presidente chileno José Antonio Kast respaldó la gestión de su Gobierno y defendió al canciller Francisco Pérez.
El mandatario también explicó por qué no le pidió al presidente argentino, Javier Milei, que durante su reciente visita a Chile firmara un documento destinado a dejar sin efecto el decreto argentino que plantea un esquema de “control conjunto” sobre el estrecho.
Kast explicó por qué no exigió una firma a Milei
Kast sostuvo que las actuales autoridades argentinas reconocieron expresamente la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes y cuestionó la manera en que el asunto fue abordado durante la administración chilena anterior.
“yo no había escuchado antes a un Presidente de la República o a sus ministros decir así expresamente que el Estrecho de Magallanes es de Chile y que ejerce plenamente su soberanía”.
También agregó que “lo curioso es que durante los cuatro años del gobierno anterior como que no existieron los decretos“.
“En todas las declaraciones conjuntas que hizo el gobierno anterior con (Alberto) Fernández, nunca se tocó el tema, no era tema; ahora fue tema. ¿Y nosotros qué le dijimos? Mire, esto tiene que corregirse. Se lo hemos dicho en distintas ocasiones; lo que pasa es que a mí al menos no me parecía razonable decirle (a Milei) que cuando viniera a Chile firmara en Chile, porque esa fue la pregunta que me hicieron: ¿Usted le va a exigir aquí en Chile que firme el tema de la revocación del decreto?“, postuló.
El presidente chileno señaló además que el punto cuestionado forma parte de un documento más amplio relacionado con la política de defensa argentina.
“esto no es un solo decreto, no es un artículo, es un libro que determina la defensa nacional, que el mismo Alberto Fernández no lo firmó entrando, lo firmó ya avanzado su gobierno, y que está para sus modificaciones y para la nueva política de defensa nacional argentina”.
Chile espera una corrección del decreto argentino
Consultado sobre si transmitió a Milei la necesidad de modificar esa disposición, Kast manifestó su expectativa de que el cambio sea incorporado cuando Argentina actualice su normativa vinculada con la seguridad nacional.
“Cuando firme en el nuevo decreto de seguridad nacional, todos esperamos que eso sea corregido. En el intertanto, todos los dichos del presidente, de su ministro de Relaciones Exteriores y de todas las personas han reconocido, como nunca antes, la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes”.
“Nosotros hemos seguido avanzando”, aseguró el mandatario, quien volvió a cuestionar que, según su evaluación, el tema no hubiera recibido la misma atención durante el Gobierno anterior.
Kast también vinculó el escenario regional con la necesidad de mantener capacidades militares actualizadas y señaló que su administración avanzó en materia de financiamiento para las Fuerzas Armadas.
“Claramente, pensando en el futuro, uno tiene que ir renovando su material bélico para ponerlo a punto. Y todo eso se va estudiando como corresponde para que Chile siempre tenga una posición relevante en Sudamérica”, subrayó.
Kast respaldó la gestión del canciller Francisco Pérez
Las controversias con Argentina también generaron cuestionamientos internos hacia la conducción de la política exterior chilena. Frente a esas críticas, Kast salió en respaldo del canciller Francisco Pérez.
“tenemos un gran canciller y en eso yo valoro el trabajo que ha realizado“, afirmó el mandatario, quien además calificó como “impresionante” su desempeño en Asia Pacífico.
Sobre la relación con Argentina y las distintas polémicas generadas por declaraciones de autoridades del país vecino, Kast consideró que la actuación de su canciller fue “muy positiva“ y destacó las posteriores rectificaciones.
“Cada vez que alguien ha emitido una declaración, después, ¿qué es lo que hace? La corrige. Bueno, y ahí está la corrección que hizo el ministro de Relaciones Exteriores (argentino), la senadora Bullrich…”, afirmó.
“¿Cómo mide usted lo que dice cualquier persona de otro país? Si se corrige o no se corrige. Usted puede decir también muchas cosas. El punto es si la mantiene o la corrige. Y en estos casos, en cada uno de los temas que se han planteado y que han generado debate, se han corregido y se ha reconocido el error. Eso es una gran gestión del ministerio, porque la persona podría quedar ahí y no pasar nada“, agregó.
Kast concluyó indicando que “cada vez que alguien en Argentina ha cruzado el límite, ha dicho algo incorrecto, a las pocas horas o a los pocos días, corrige su actuar y es corregido por las autoridades superiores. Y yo creo que eso es lo que corresponde”.
Qué dicen los chilenos sobre la gestión de Kast
La controversia también tuvo impacto en la opinión pública. Este domingo 6 de septiembre, Cadem publicó su encuesta Plaza Pública, que incluyó una evaluación sobre el manejo del conflicto con Argentina por parte del Gobierno chileno.
Ante la pregunta: “¿Cómo evalúa la forma en que el presidente José Antonio Kast ha manejado esta controversia con Argentina por el Estrecho de Magallanes?”, un 47% respondió que la gestión fue “mal o muy mal”, mientras que un 44% la calificó como “muy bien o bien”.
Entre quienes evaluaron negativamente la actuación presidencial, un 85% se identifica con la izquierda, un 46% con el centro, un 45% como independiente y un 18% con la derecha.
En cambio, entre quienes respaldaron la gestión de Kast, un 79% se identifica con la derecha, un 50% con el centro, un 31% como independiente y un 8% con la izquierda.
La discusión por el Estrecho de Magallanes continúa así ocupando un espacio relevante en la relación bilateral, mientras Chile espera que Argentina corrija el punto cuestionado dentro de su futura política de defensa.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, defendió la gestión de su Gobierno frente a la controversia con Argentina por el Estrecho de Magallanes y respaldó al canciller Francisco Pérez. El mandatario explicó por qué no exigió a Javier Milei firmar en Chile la derogación del decreto cuestionado y afirmó que espera que la situación sea corregida en la nueva política de defensa argentina.
La diplomacia entre Argentina y Chile volvió a demostrar que hasta un estrecho puede convertirse en un asunto suficientemente ancho como para que entren presidentes, cancilleres, ministros, Fuerzas Armadas, encuestas y varios días de declaraciones cruzadas. José Antonio Kast decidió respaldar a su Gobierno y explicar por qué no recibió a Javier Milei con una lapicera sobre la mesa y un documento de derogación esperando firma, modalidad que probablemente habría convertido una reunión bilateral en una escribanía geopolítica.
Para Kast, exigirle al presidente argentino que firmara en territorio chileno la corrección del decreto no era razonable. El mandatario sostiene que Argentina ha reconocido expresamente la soberanía chilena sobre el Estrecho y espera que el punto controvertido sea modificado cuando Buenos Aires actualice su política de defensa. Es decir, Santiago eligió por ahora el método diplomático tradicional: reclamar, esperar una rectificación y confiar en que el próximo documento no vuelva a descubrir territorios compartidos donde los tratados ya habían colocado límites.
El asunto tampoco quedó encerrado entre cancillerías. Kast defendió al canciller Francisco Pérez ante los cuestionamientos internos y destacó que, cada vez que alguna autoridad argentina realizó declaraciones consideradas incorrectas por Chile, posteriormente hubo correcciones. Una estrategia que el mandatario chileno presenta como prueba de eficacia diplomática: no impedir que alguien patee el tablero, sino conseguir que después vuelva, acomode las piezas y reconozca que quizá aquello no había sido una brillante idea.
Mientras tanto, la encuesta Cadem mostró que la sociedad chilena está prácticamente partida al evaluar la gestión presidencial: 47% considera que Kast manejó mal o muy mal la controversia y 44% cree que lo hizo bien o muy bien. Una diferencia lo suficientemente estrecha como para confirmar que, incluso lejos de las aguas australes, el Estrecho de Magallanes consiguió abrir otra grieta, esta vez directamente en los gráficos de opinión pública.