El empresario Iván Federico Goldstein, propietario de Goldstein Construcciones, fue denunciado ante la Justicia Penal de San Juan por una presunta estafa que ascendería a unos 500 mil dólares.
La presentación judicial fue realizada por Carlos Icazati y Manuel González, propietarios de la tradicional cadena de supermercados Café América, quienes acusan al empresario en el marco de una serie de operaciones vinculadas con el mercado inmobiliario.

El caso deberá ahora ser analizado por la Justicia Penal provincial, donde Goldstein tendrá que comparecer en el marco de las actuaciones correspondientes.
Una denuncia vinculada con operaciones inmobiliarias
De acuerdo con la acusación presentada, el conflicto tiene origen en un complejo entramado de operaciones inmobiliarias. Ese conjunto de movimientos constituye el eje central de la denuncia impulsada por Icazati y González.
Los denunciantes sostienen que esas operaciones habrían derivado en un perjuicio económico estimado en aproximadamente 500 mil dólares, cifra sobre la cual se estructura la presentación realizada ante la Justicia.
El expediente involucra así a referentes conocidos del ámbito empresarial y comercial de San Juan: por un lado, Goldstein como titular de una firma constructora; por el otro, Icazati y González como propietarios de una cadena de supermercados con presencia tradicional en la provincia.
La Justicia deberá determinar si existió delito
La existencia de una denuncia no implica una determinación de culpabilidad. Será la investigación judicial la encargada de evaluar la documentación, las operaciones cuestionadas y los argumentos presentados por las partes para establecer si los hechos denunciados configuran efectivamente un delito.
Goldstein deberá comparecer ante los tribunales locales dentro del proceso abierto a partir de la denuncia. Hasta el momento, la información conocida se limita a la presentación por presunta estafa, al monto estimado del perjuicio económico y a su vinculación con distintas operaciones inmobiliarias.
El foco de la investigación estará puesto sobre la trazabilidad y las condiciones de esas operaciones, así como sobre las responsabilidades que eventualmente puedan surgir de las actuaciones judiciales.
El empresario Iván Federico Goldstein, propietario de Goldstein Construcciones, fue denunciado ante la Justicia Penal de San Juan por una presunta estafa estimada en unos 500 mil dólares. La presentación fue realizada por Carlos Icazati y Manuel González, propietarios de la cadena de supermercados Café América, y se vincula con un entramado de operaciones inmobiliarias que ahora será analizado judicialmente.
Unos 500 mil dólares, operaciones inmobiliarias y una denuncia penal que ahora aterrizó en los tribunales sanjuaninos. Iván Federico Goldstein, propietario de Goldstein Construcciones, deberá comparecer ante la Justicia luego de una presentación realizada por Carlos Icazati y Manuel González, dueños de la cadena Café América.
El expediente tiene como telón de fondo un entramado inmobiliario que, según los denunciantes, habría terminado configurando una presunta estafa. Cuando una operación necesita más flechas que el plano de una rotonda sanjuanina y termina con abogados contando dólares, la escritura deja de ser el documento más importante de la mesa.
La acusación involucra a empresarios conocidos del ámbito comercial provincial y lleva una cifra capaz de transformar cualquier reunión de negocios en una conversación exclusivamente judicial. De todos modos, la presentación constituye una denuncia y será la investigación penal la que deberá determinar si existió delito y qué responsabilidad corresponde atribuir, si la hubiera.
Por ahora no hay una condena ni una determinación judicial de culpabilidad: hay una acusación concreta, una suma cercana al medio millón de dólares y una serie de movimientos inmobiliarios puestos bajo la lupa. El resto ya no se resuelve con inmobiliaria, escribano y café; ahora la dirección figura en Tribunales.