La cadena británica de supermercados Iceland anunció este jueves que abrirá su primera tienda en las islas Malvinas, convirtiéndose en la primera marca británica de alcance nacional, y no exclusivamente local, en contar con un establecimiento en el archipiélago.
El anuncio se produce en un contexto político sensible, después de que el presidente Javier Milei renovara el reclamo argentino por la soberanía de las islas y advirtiera sobre sanciones contra compañías que extraigan o intenten extraer recursos naturales de las Malvinas y sus aguas circundantes.
La tienda abrirá en Puerto Argentino
El nuevo establecimiento de Iceland, cadena especializada principalmente en productos congelados, estará ubicado sobre Ross Road East, en Puerto Argentino, y funcionará en asociación con la empresa local Kelper Stores.
La inauguración está prevista para comienzos de diciembre y el propietario de la compañía británica, Lord Richard Walker, tiene previsto participar personalmente de la apertura.
El mensaje del dueño de Iceland sobre Malvinas
Walker no ocultó el componente «patriótico» que le atribuye a la llegada de la compañía a las islas. Poco después del renovado planteo de Javier Milei, el empresario escribió en LinkedIn: «Las Malvinas son parte especial de la familia británica y siempre ha sido mi ambición apoyarlas, por eso llevar Iceland a Stanley (Puerto Argentino) es para nosotros un momento especial».
La apertura de Iceland se concretará así en medio de una nueva etapa de tensión alrededor de la soberanía de las Malvinas y de la explotación de sus recursos naturales, luego de las recientes advertencias realizadas por el Gobierno argentino.
La cadena británica de supermercados Iceland anunció que abrirá a comienzos de diciembre su primera tienda en las islas Malvinas, asociada con la firma local Kelper Stores. El desembarco comercial se conoce en medio del renovado reclamo de Javier Milei por la soberanía argentina y de las advertencias contra compañías vinculadas con la explotación de recursos naturales en la zona.
La disputa por Malvinas acaba de incorporar un elemento que probablemente ningún manual de geopolítica tenía previsto en su capítulo sobre el Atlántico Sur: un supermercado especializado en productos congelados. Iceland anunció que abrirá su primera tienda en las islas y, de pronto, una góndola con alimentos bajo cero quedó instalada en medio de una discusión diplomática que lleva décadas a temperatura de ebullición. La ironía viene prácticamente envasada de fábrica.
La cadena británica llegará asociada con Kelper Stores y desembarcará en Puerto Argentino a comienzos de diciembre. Su propietario, Lord Richard Walker, además decidió despejar cualquier duda acerca del significado político que atribuye al proyecto y acompañó el anuncio con un mensaje «patriótico». Porque aparentemente vender congelados podía ser solamente una operación comercial, pero alguien consideró que faltaba agregarle soberanía, identidad nacional y una dosis de relaciones internacionales junto a las promociones.
El anuncio aparece justo después de que Javier Milei renovara el reclamo argentino sobre las islas y endureciera su posición frente a las compañías que extraigan o intenten extraer recursos naturales. En ese contexto, la llegada de Iceland adquiere una dimensión bastante mayor que la apertura habitual de un comercio. Hay inauguraciones donde se corta una cinta; en esta, metafóricamente, habrá que atravesar casi dos siglos de controversia diplomática antes de llegar a la caja.
Walker incluso planea viajar para inaugurar personalmente el establecimiento. El escenario queda así configurado con una precisión casi absurda: una cadena llamada Iceland, especializada en congelados, desembarcando en unas islas del Atlántico Sur mientras Argentina y el Reino Unido mantienen una histórica disputa de soberanía. A veces la realidad no necesita que nadie escriba el remate; solamente necesita abrir las puertas a principios de diciembre.