La Canasta Básica Total (CBT) aumentó 2,6% en agosto de 2026 y una familia de cuatro integrantes necesitó $1.605.497,35 para no quedar por debajo de la línea de pobreza, de acuerdo con los datos difundidos por el INDEC.
El incremento mensual de la CBT quedó casi un punto porcentual por encima de la inflación general de agosto, que fue de 1,7%.
En los primeros ocho meses del año, la Canasta Básica Total acumuló una suba de 22,7%, mientras que en la comparación interanual el incremento alcanzó 38,3%.
Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), utilizada para establecer el umbral de indigencia, también registró un aumento mensual de 2,6%.
De esta manera, una familia de cuatro integrantes necesitó $726.469,38 solamente para cubrir las necesidades alimentarias básicas.
Las canastas subieron más que la inflación general
El aumento de ambas canastas superó el 1,7% registrado por el Índice de Precios al Consumidor durante agosto.
La CBA acumuló un incremento de 23,2% entre enero y agosto y de 39,6% durante los últimos doce meses.
La suba de las canastas también quedó por encima del incremento de 1,7% registrado por el rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas” dentro del IPC.
Según informó el INDEC, esa división tuvo la mayor incidencia sobre el dato general de inflación en todas las regiones del país.
El organismo explicó además que el comportamiento del mes estuvo influido principalmente por las variaciones de “Verduras, tubérculos y legumbres”, “Frutas”, y “Pan y cereales”.
Cuánto necesitó cada hogar para no ser pobre
Los valores de la Canasta Básica Total varían según la composición del hogar.
Una persona adulta necesitó $519.578,43 en agosto para mantenerse por encima de la línea de pobreza.
Un hogar de tres integrantes, compuesto por una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61, requirió ingresos mensuales por $1.278.162,94.
Para una familia de cuatro integrantes, conformada por un varón de 35 años, una mujer de 31, un hijo de seis y una hija de ocho, el ingreso mínimo necesario fue de $1.605.497,35.
En el caso de un hogar de cinco personas, compuesto por una pareja de 30 años y tres hijos de cinco, tres y un año, la suma necesaria alcanzó los $1.688.629,90.
Los ingresos necesarios para superar la indigencia
La Canasta Básica Alimentaria determina el ingreso mínimo requerido para no quedar bajo la línea de indigencia.
Durante agosto, una persona necesitó $235.103,36 para cubrir sus requerimientos alimentarios básicos.
Un hogar de tres integrantes requirió $578.354,27, mientras que una familia de cuatro personas necesitó $726.469,38.
Para un hogar compuesto por cinco integrantes, el ingreso necesario para superar la línea de indigencia se ubicó en $764.085,92.
El incremento de 2,6% tanto en la CBT como en la CBA mostró que durante agosto el costo de las necesidades básicas avanzó por encima del nivel general de precios, ampliando la exigencia de ingresos que enfrentan los hogares para mantenerse por encima de las líneas oficiales de pobreza e indigencia.
La Canasta Básica Total aumentó 2,6% en agosto de 2026 y una familia de cuatro integrantes necesitó $1.605.497 para superar la línea de pobreza, según el INDEC. La Canasta Básica Alimentaria subió en la misma proporción y exigió $726.469 para no caer en la indigencia. Ambas variaciones superaron la inflación general del mes, que fue de 1,7%.
$1.605.497 por mes para que una familia de cuatro integrantes no sea considerada pobre. El número salió de la Canasta Básica Total de agosto y llegó con otro detalle incómodo: subió 2,6%, casi un punto más que la inflación general, como si el changuito tuviera su propio índice y hubiese decidido no leer el comunicado del IPC.
La Canasta Básica Alimentaria también aumentó 2,6% y llevó a $726.469 el ingreso necesario para que ese mismo hogar no quede bajo la línea de indigencia. En criollo estadístico: aunque la inflación general marcó 1,7%, comer y sostener los gastos esenciales avanzó bastante más rápido, porque la heladera aparentemente tiene una política monetaria independiente.
Verduras, frutas, pan y cereales estuvieron entre los rubros que más empujaron el aumento de alimentos. Nada particularmente exótico: no fueron langostas noruegas ni champagne francés, sino productos de esos que aparecen en cualquier lista de supermercado escrita con birome y resignación.
Desde enero, la canasta total acumuló 22,7% y la alimentaria 23,2%. El dato sirve para medir pobreza e indigencia, pero también deja una postal bastante menos técnica: en Argentina, muchas veces el desafío no es llegar a fin de mes, sino conseguir que el sueldo y la canasta estén alguna vez en la misma estación.