Una agente de Policía embarazada debió ser operada luego de resultar herida por un proyectil dentro de una comisaría de San Juan, en un episodio que generó preocupación por las circunstancias en las que se produjo.
La mujer fue identificada como Mariana Sol Jofré, de 29 años. Tras el hecho, fue trasladada al CIMYN, donde quedó bajo atención médica y fue sometida a una intervención para extraerle el proyectil.
La agente y su bebé están estables
De acuerdo con la información disponible, Jofré se encuentra estable luego de la intervención. También permanece estable su bebé, mientras la agente atraviesa un embarazo de seis meses.
La atención médica se concentró en retirar el proyectil y controlar la evolución tanto de la paciente como del embarazo después de lo ocurrido.
Preocupación por un hecho ocurrido dentro de una comisaría
El caso generó especial inquietud debido a que el episodio se produjo dentro de una dependencia policial de San Juan.
Las circunstancias concretas en las que la agente resultó herida no fueron detalladas en la información disponible. El foco inmediato quedó puesto en su estado de salud y en la evolución del embarazo tras la operación realizada en el CIMYN.
Por el momento, Mariana Sol Jofré y su bebé permanecen estables, mientras continúa la atención médica después del grave episodio.
Una agente de Policía embarazada fue operada luego de resultar herida en un hecho ocurrido dentro de una comisaría de San Juan. Mariana Sol Jofré, de 29 años, permanece estable y también se encuentra fuera de peligro su bebé, en un embarazo de seis meses. La intervención se realizó en el CIMYN para extraerle el proyectil.
Una agente embarazada, un proyectil y una comisaría: tres elementos que nunca deberían aparecer juntos en la misma noticia. Mariana Sol Jofré, de 29 años, tuvo que ser operada después de resultar herida dentro de una dependencia policial de San Juan.
La intervención se realizó en el CIMYN, donde los médicos trabajaron para extraer el proyectil. La información que trae algo de alivio dentro de un episodio que encendió todas las alarmas es que tanto la agente como su bebé, en un embarazo de seis meses, se encuentran estables.
El hecho causó preocupación justamente por el lugar en el que ocurrió: una comisaría, ese edificio pensado para que los problemas lleguen desde afuera y no para que haya que explicar cómo apareció un arma disparada puertas adentro.
Por el momento, la prioridad pasa por la evolución de Jofré y del embarazo tras la operación. Las circunstancias del episodio deberán determinarse dentro de la investigación correspondiente, porque cuando un proyectil termina en el cuerpo de una policía dentro de una dependencia policial, la palabra “incidente” empieza a quedar demasiado chica.
La agente está estable y el bebé también. Ahora queda explicar cómo una jornada dentro de una comisaría terminó en un quirófano.