Javier Milei regresa este viernes 25 de septiembre a la Argentina después de su gira por Nueva York, donde participó de la Asamblea General de las Naciones Unidas, mantuvo encuentros internacionales y presentó sus perspectivas económicas ante empresarios e inversores.
El Presidente tenía previsto instalarse en la Quinta de Olivos cerca de las nueve de la mañana, tras finalizar su visita a Estados Unidos. Su regreso coincide con la difusión de nuevos indicadores económicos y sociales que muestran un deterioro respecto de las mediciones anteriores, además de diferencias políticas dentro de La Libertad Avanza.
Durante su exposición ante inversores, Milei vinculó las perspectivas de crecimiento económico con la continuidad de su administración. El mandatario aseguró que, si consigue un segundo mandato presidencial, “2028 será el mejor año económico de la historia”.
La declaración forma parte de las expectativas que el jefe de Estado presentó ante el sector financiero internacional. Sin embargo, su regreso se produce en medio de nuevos datos oficiales sobre pobreza y actividad económica, dos indicadores centrales para evaluar la evolución de la situación social y productiva.
La pobreza aumentó al 32,3% y la actividad económica cayó un 2,9%
Según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la pobreza alcanzó al 32,3% de las personas relevadas durante el primer semestre de 2026, frente al 28,2% registrado durante la segunda mitad de 2025.
El incremento representa una diferencia de 4,1 puntos porcentuales entre ambos períodos. Las estadísticas corresponden a los 31 aglomerados urbanos que integran el relevamiento oficial.
El informe también mostró un aumento de la indigencia, que pasó del 6,3% al 7,5%. Este indicador identifica a las personas cuyos ingresos resultan insuficientes para cubrir la canasta básica alimentaria.
Los resultados reflejan un deterioro de ambos indicadores durante los primeros seis meses del año y plantean un desafío para los objetivos económicos y sociales que el Gobierno proyecta de cara a 2027.
A este escenario se sumaron los últimos datos de la actividad económica. El INDEC confirmó que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó un 2,9% en julio respecto de junio y registró una contracción interanual del 1,4%.
El indicador mostró diferencias importantes entre los sectores productivos. El comercio y la industria manufacturera se encontraron entre las actividades que registraron retrocesos, mientras que otras ramas económicas presentaron variaciones positivas.
El comportamiento de la actividad durante los últimos meses estuvo caracterizado por oscilaciones que dificultan identificar una trayectoria sostenida de crecimiento. Los nuevos resultados se incorporan así al debate económico en un momento en el que el Ejecutivo busca consolidar las expectativas sobre su programa.
Las promesas económicas para 2028 y los desafíos del presente
Durante su presentación del jueves 24 de septiembre en el Economic Club de Nueva York, Milei defendió su programa económico y expuso las perspectivas que, según su administración, podrían materializarse si consigue la reelección presidencial en 2027.
El mandatario sostuvo que la continuidad de su proyecto permitiría acelerar las inversiones y generar un crecimiento económico significativo durante 2028.
La exposición estuvo dirigida a representantes del sector empresarial y financiero, ante quienes presentó las expectativas económicas de su Gobierno para los próximos años.
Sin embargo, los datos conocidos durante su visita a Estados Unidos colocan nuevamente en la agenda nacional la evolución de los ingresos, el nivel de pobreza y el desempeño de las principales actividades productivas.
El aumento de la pobreza y la contracción de la actividad económica constituyen dos de los indicadores que marcarán la agenda del regreso presidencial. Ambos resultados adquieren relevancia en un contexto en el que el Gobierno deberá continuar desarrollando su programa económico y afrontar el calendario electoral de 2027.
Patricia Bullrich y las diferencias dentro del oficialismo
Los desafíos económicos no serán los únicos asuntos que Milei encontrará a su regreso. En el escenario político aparece también Patricia Bullrich, integrante de La Libertad Avanza y senadora nacional, cuya posición dentro del oficialismo cobra relevancia ante las diferencias surgidas en determinados debates internos.
La dirigente cuenta con una trayectoria política propia y un mandato legislativo que se extiende hasta 2031. Su participación en el espacio oficialista incorpora otra dimensión a las negociaciones políticas que deberá afrontar el Gobierno.
La relación entre el Presidente y Bullrich adquiere especial importancia ante la proximidad del proceso electoral de 2027 y la necesidad de coordinar las posiciones de los diferentes sectores que integran La Libertad Avanza.
Las diferencias internas representan un asunto adicional para la conducción política del oficialismo, que también deberá atender las discusiones económicas y parlamentarias.
De esta manera, el regreso de Milei estará atravesado por tres cuestiones centrales: el aumento de los indicadores de pobreza e indigencia, la contracción de la actividad económica y las diferencias políticas que involucran a Patricia Bullrich. El escenario contrasta con las perspectivas para 2028 que el mandatario presentó durante su visita a Nueva York.
Javier Milei regresa este viernes a la Argentina después de su visita a Nueva York, donde proyectó un fuerte crecimiento económico para 2028 si consigue la reelección. El Presidente encontrará un escenario marcado por el aumento de la pobreza al 32,3%, la caída de la actividad económica y las diferencias políticas dentro del oficialismo, con Patricia Bullrich como protagonista.
Javier Milei regresa de Nueva York con una promesa para 2028 y una colección de estadísticas que parecen haberse organizado para recibirlo en Ezeiza. Mientras el Presidente les hablaba a los inversores sobre el futuro económico de la Argentina, el INDEC se dedicaba a una actividad considerablemente menos futurista: publicar los números del presente. Una falta de coordinación entre el calendario de las expectativas y el de la realidad estadística.
El contraste tiene todos los ingredientes de una superproducción. De un lado, Manhattan, banqueros internacionales y un discurso que promete un 2028 histórico. Del otro, la Argentina de septiembre de 2026, donde la pobreza llegó al 32,3% y la actividad económica retrocedió un 2,9% mensual en julio. Dos escenarios que conviven en el mismo país, aunque aparentemente utilizan calendarios diferentes. El problema es que el almanaque todavía no encontró la manera de saltarse 2027.
La economía, además, decidió comportarse como una montaña rusa con problemas administrativos. Los indicadores avanzan, retroceden y vuelven a cambiar de dirección, mientras los especialistas intentan determinar si el próximo informe necesita un economista, un ingeniero o directamente un cinturón de seguridad.
Pero las planillas de Excel no serán las únicas protagonistas del regreso presidencial. También aparece Patricia Bullrich, una dirigente que comparte espacio político con Milei y mantiene diferencias sobre determinados asuntos internos. La política argentina presenta así una de sus especialidades: conseguir que los problemas de coordinación sobrevivan incluso entre personas que integran el mismo proyecto.
El Presidente vuelve, entonces, con dos calendarios sobre la mesa: el económico, que exige explicaciones sobre los indicadores actuales, y el político, que ya tiene marcado octubre de 2027. Mientras tanto, la promesa de 2028 permanece cuidadosamente guardada en el futuro, ese territorio extraordinario donde todavía no se publicaron estadísticas, no cerraron los balances y ninguna planilla puede arruinar una presentación de PowerPoint.