El TC2000 volvió a vibrar en el autódromo El Zonda, en San Juan, por segunda vez en el año, con una presencia especial que despertó el interés de los aficionados al automovilismo. Henry Martin, campeón de la categoría en 1997, regresó a las pistas después de más de una década de inactividad y participó de una competencia homenaje en su provincia.
El histórico piloto sanjuanino, de 61 años, tuvo la oportunidad de conducir un Toyota Corolla Cross del equipo Corsi Sport, que puso el vehículo a su disposición para concretar su regreso a la categoría.
La participación representó un desafío particular para Martin, quien debió adaptarse a las características de los actuales vehículos del TC2000, considerablemente diferentes de aquellos con los que alcanzó el campeonato en 1997.
Henry Martin regresó al TC2000 y terminó en el puesto 12
Después de 12 o 13 años de inactividad, el piloto sanjuanino volvió a competir con un objetivo claro: completar la carrera y evitar errores durante su regreso.
Finalmente, Martin terminó en el puesto 12 y consiguió completar la totalidad de la competencia, un resultado que le permitió cerrar satisfactoriamente su participación en el autódromo El Zonda.
Al analizar su desempeño, el campeón de 1997 reconoció las dificultades que implicó regresar después de tantos años y destacó el nivel de los pilotos que actualmente compiten en la categoría.
«No quería equivocarme, quería llegar. Se sintieron los 12, 13 años de inactividad. Los chicos van muy fuerte, pero fue una muy linda experiencia», resumió el protagonista al referirse a su participación.
Las diferencias entre el TC2000 actual y el de su época
Uno de los aspectos que más llamó la atención de Martin fue la evolución técnica que experimentó el TC2000 desde sus años como protagonista. El piloto señaló que los vehículos actuales presentan características diferentes y requieren una adaptación específica en la conducción.
En ese sentido, el sanjuanino manifestó que «técnicamente, el TC2000 de hoy es muy distinto al de mi época. Requiere de un manejo particular, pero los chicos van muy fuerte y los felicito».
Sus declaraciones reflejaron tanto las dificultades de volver a competir después de un prolongado período de inactividad como el reconocimiento al rendimiento de la nueva generación de pilotos.
El regreso también le permitió experimentar las características de los SUV utilizados actualmente en la categoría, a bordo del Toyota Corolla Cross proporcionado por Corsi Sport.
Un regreso especial en el autódromo El Zonda
La participación de Henry Martin tuvo un significado particular por tratarse de una competencia homenaje disputada en San Juan, la provincia de origen del campeón de 1997.
Más allá de la posición obtenida, el piloto destacó la satisfacción de haber completado la carrera y de volver a experimentar las exigencias de una categoría que marcó su trayectoria deportiva.
De esta manera, Martin concretó su regreso al TC2000 en El Zonda, donde compartió la pista con los actuales protagonistas de la categoría y volvió a ponerse al volante de un vehículo de competición después de más de una década.
El piloto sanjuanino Henry Martin, campeón del TC2000 en 1997, regresó a la categoría durante una competencia disputada en el autódromo El Zonda. A sus 61 años y después de más de una década de inactividad, condujo un Toyota Corolla Cross del equipo Corsi Sport. Finalizó en el puesto 12 y destacó la experiencia de competir con los actuales vehículos de la categoría.
Hay personas que a los 61 años consideran una aventura cambiar de supermercado. Henry Martin, en cambio, decidió regresar al TC2000 después de 12 o 13 años de inactividad y subirse a un vehículo de competición para enfrentarse a pilotos que parecen haber nacido con un volante entre las manos. El escenario elegido fue el autódromo El Zonda, donde el campeón de 1997 volvió a demostrar que la pasión por el automovilismo no reconoce jubilaciones, aunque los reflejos posiblemente tengan una opinión administrativa diferente.
El regreso del histórico piloto sanjuanino se produjo gracias al equipo Corsi Sport, que le proporcionó un Toyota Corolla Cross para participar de una competencia homenaje. La situación tenía todos los ingredientes de una película deportiva: una antigua gloria, una máquina completamente diferente a las de su época y una generación de competidores dispuesta a recordarle que el automovilismo evolucionó considerablemente durante su ausencia. Solamente faltaba Sylvester Stallone ofreciendo consejos desde los boxes.
Martin terminó en el puesto 12, pero su principal objetivo era completar la carrera sin cometer errores. Una estrategia razonable para alguien que llevaba más de una década sin competir y que descubrió que el TC2000 actual exige una técnica de conducción particular. Mientras los pilotos más jóvenes circulaban a velocidades propias de una persecución cinematográfica, el sanjuanino optó por administrar la experiencia y llegar hasta la bandera a cuadros.
El propio protagonista reconoció que sintió los años de inactividad y destacó el rendimiento de sus competidores. También explicó que los vehículos actuales son técnicamente muy distintos de aquellos con los que consiguió el campeonato de 1997. Una constatación que resume perfectamente el paso del tiempo: uno se ausenta unos años y, cuando regresa, hasta los automóviles parecen haber recibido una actualización de software que nadie solicitó.
Sin embargo, el resultado deportivo terminó siendo apenas una parte de la historia. El campeón sanjuanino consiguió completar la competencia y volver a experimentar la adrenalina de una categoría que lo consagró. El Zonda fue testigo de un regreso en el que Martin no necesitó subir al podio para convertirse en protagonista. Después de tantos años, volver a cruzar la meta ya constituía una satisfacción considerable. Especialmente cuando los demás participantes parecían tener bastante apuro.