Diego Armando Maradona mantuvo una relación intensa, cambiante y profundamente afectuosa con Lionel Messi. A lo largo de los años dejó declaraciones que oscilaron entre el elogio absoluto y algunas críticas puntuales, aunque también lo defendió frente a cuestionamientos y lo señaló tempranamente como uno de los futbolistas destinados a marcar una época.
Los elogios y la bendición de Maradona a Messi
Diego reconoció rápidamente el potencial del rosarino y en distintas oportunidades lo protegió frente a las críticas que recibía por su desempeño con la Selección argentina.
En 2006 dejó una de sus frases más recordadas: “Yo ya vi al jugador que va a ocupar mi lugar en el fútbol argentino y su nombre es Lionel Messi. Tiene algo diferente a cualquier otro jugador”.
Años después, en 2013, volvió a respaldarlo con un mensaje que quedó asociado a la relación entre ambos: “Dejá que los demás hablen, que vas a ser el mejor de toda la historia. Eso lo vamos a decidir nosotros cuando termines la carrera. Hoy divertite”.
Maradona también evitó presentarse como superior cuando comenzaron a multiplicarse las comparaciones entre ambos. “De ninguna manera me atrevería a decir que soy mejor que Messi”.
Además, defendió públicamente el compromiso de Messi con la camiseta argentina en momentos en los que una parte de la opinión pública cuestionaba su identificación con la Selección.
“Lo vi sufrir mucho a Messi… fue el que más lloró en el Mundial [2010]. Se lo digo a los tontos argentinos que dicen que no siente la camiseta”.
Las críticas por su liderazgo
La relación también atravesó momentos de tensión. Maradona cuestionó en distintas oportunidades si Messi tenía el carácter necesario para ejercer un liderazgo fuerte dentro del seleccionado.
En 2016, durante una conversación con Pelé, dejó una frase que generó una fuerte repercusión: “Es buena persona, pero no tiene personalidad. No tiene personalidad como para ser un líder”.
Dos años después volvió a generar polémica al señalar: “Es inútil querer hacer caudillo a un hombre que va 20 veces al baño antes de un partido. Messi es Messi en el Barcelona y en la Selección es uno más”.
Tiempo después, Maradona intentó aclarar el alcance de aquellas declaraciones y sostuvo que no pretendía atacar personalmente a Messi, además de remarcar que el vínculo entre ambos estaba por encima de las interpretaciones periodísticas.
El consejo de Maradona que marcó los tiros libres de Messi
Más allá de las declaraciones públicas, la relación entre ambos también tuvo una dimensión estrictamente futbolística. Durante su etapa como entrenador de la Selección argentina, Maradona trabajó con Messi y le dio consejos específicos sobre la ejecución de tiros libres.
Uno de los mensajes que quedó registrado fue: “Leo, me gusta lo que estás haciendo, agarrar la pelota y hacerte dueño vos de los tiros libres. Maduraste y tenés que seguir entrenando esa zurda, ese látigo que tenés…”.
Con los años, Messi desarrolló esa faceta hasta convertirse en uno de los especialistas más destacados en pelota parada.
Tras la muerte de Maradona y los títulos posteriores que Messi consiguió con la Selección argentina, una de las frases del Diez adquirió todavía mayor dimensión: “Vas a ser el mejor de toda la historia”.
Entre elogios, críticas, consejos y defensas públicas, la relación entre ambos quedó incorporada a la historia de la Selección argentina y a una comparación que continúa atravesando generaciones de hinchas.
Diego Armando Maradona mantuvo con Lionel Messi una relación marcada por la admiración, el afecto y también por algunas críticas públicas. A lo largo de los años lo señaló como su heredero, defendió su compromiso con la Selección, cuestionó aspectos de su liderazgo y también le dejó consejos técnicos que terminaron formando parte de su legado futbolístico.
La relación entre Diego Maradona y Lionel Messi tuvo todos los ingredientes que suele ofrecer el fútbol argentino cuando dos figuras gigantes entran en la misma conversación: admiración, comparación, protección, críticas, reconciliaciones y una colección de frases suficientes como para mantener ocupados durante décadas a programas deportivos, mesas familiares y discusiones de sobremesa. Porque si algo parecía imposible era que Diego hablara de Messi sin dejar una declaración destinada a sobrevivir al partido del domingo.
Maradona fue uno de los primeros en señalarlo como su heredero futbolístico y también uno de los que más veces salió a defenderlo cuando el clima alrededor de la Selección se volvía hostil. Pero fiel a su manera de vivir el fútbol, también tuvo momentos en los que cuestionó su liderazgo con una crudeza capaz de transformar una frase en cadena nacional deportiva. Con Diego no existía demasiado espacio para los grises: un día podía bendecirlo como sucesor y otro poner bajo análisis hasta la cantidad de viajes al baño antes de un partido.
Entre ambos también hubo una relación futbolística directa. Durante su etapa como entrenador de la Selección, Maradona aconsejó a Messi sobre los tiros libres y lo impulsó a apropiarse de las pelotas paradas. Vista con perspectiva, la sugerencia fue bastante razonable: años después, esa zurda terminó convirtiendo faltas en una disciplina artística y dejando arqueros inmóviles con la expresión de quien acaba de comprobar que las leyes de la física tienen excepciones.
Con el tiempo, muchas de aquellas discusiones quedaron reducidas frente a una idea más poderosa: Maradona vio muy temprano que Messi tenía condiciones para ocupar un lugar extraordinario en la historia. Y aunque la comparación entre ambos seguirá probablemente hasta que el fútbol deje de existir, Diego dejó una sentencia difícil de ignorar: “Vas a ser el mejor de toda la historia”. Para un deporte obsesionado con decidir quién fue el más grande, pocas bendiciones podían resultar más pesadas que esa.