Una nena de 8 años murió este miércoles 14 de octubre en el Hospital Dr. Aldo Cantoni, de Calingasta, y su familia cuestiona la atención médica que recibió. Según informaron medios locales, intervino la UFI Delitos Especiales y el cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para la autopsia.
Lo que cuenta la familia
Una tía de la niña reconstruyó lo ocurrido en una entrevista radial. Según su relato, la nena empezó el domingo con fiebre y malestar. En la primera consulta en la guardia, el médico le diagnosticó angina, le indicó amoxicilina e ibuprofeno y la mandó de vuelta a su casa, sin análisis ni placas.
Con el correr de los días el cuadro empeoró: siguió con fiebre y comenzó con un dolor intenso en las piernas que le impedía caminar. Su madre volvió a llevarla al hospital, donde se descompensó al ingresar a la guardia y perdió el conocimiento. Fue asistida por enfermeros y por otro médico. Según la familia, murió aproximadamente una hora después, y nadie les explicó las circunstancias.
Qué sigue
La familia anticipó que espera el informe forense para avanzar con una denuncia penal y que se determine si hubo negligencia. Las causas de la muerte todavía no se conocen y no hubo, hasta el momento, un comunicado oficial del Ministerio de Salud ni del Ministerio Público Fiscal sobre el caso. El hospital de Villa Calingasta es el principal centro de salud del departamento.
Una nena de 8 años murió este miércoles en el Hospital Dr. Aldo Cantoni, de Calingasta. Su familia cuestiona la atención que recibió en la guardia y anticipó que, cuando tenga el resultado de la autopsia, hará una denuncia para que se investigue si hubo negligencia. Según informaron medios locales, intervino la UFI Delitos Especiales.
Una nena de 8 años, una guardia de hospital y una familia que pide respuestas. En Calingasta no hay lugar para el humor esta mañana: hay un pueblo chico conmovido y una pregunta que la autopsia tiene que empezar a contestar.
Según el relato de la familia, todo empezó el domingo con fiebre. En la guardia le diagnosticaron angina, le indicaron un antibiótico y un antiinflamatorio, y volvió a su casa sin estudios. Una angina es de los diagnósticos más comunes de cualquier guardia pediátrica; por eso mismo, cuando algo sale mal, la pregunta por los estudios que no se hicieron pesa el doble.
Después llegaron los dolores en las piernas, la segunda consulta, el desmayo en la guardia y, en menos de una hora, la muerte. La familia dice que nadie le explicó qué pasó. En los hospitales del interior, la distancia con la ciudad también se mide en estudios que no se hacen y en traslados que tardan.
La investigación quedó en manos de la UFI Delitos Especiales y el cuerpo fue llevado a la Morgue Judicial. Ahí no hay relato que valga: hay un informe forense que va a decir de qué murió la nena. La familia lo espera para presentar la denuncia.
Hasta que hable la autopsia, lo único seguro es el dolor de una familia de Calingasta y la obligación del Estado de explicar, con datos, qué pasó en esa guardia. No es mucho pedir: es lo mínimo que se le debe a cualquier familia que entra a una guardia con un chico en brazos y sale sin él.
