Cuatro fueron halladas entre el domingo 11 y el lunes 12 de octubre en Playa Kaiser, la Curva del Indio, Playa Paraná y el sector entre Prefectura y el Club Náutico Atlántico Sud. La quinta apareció el martes 13 cerca de Roca y 9 de Julio.
El secretario de Ambiente de Chubut, Juan José Rivera, explicó que se investigan líneas distintas según la edad de los ejemplares.
Qué se investiga en crías y en adultos
En los ballenatos se detectó de manera preliminar una bacteria del género Erysipelothrix. Esa detección no confirma por sí sola la causa de muerte, según explicó Rivera.
Para los ejemplares adultos recientes se estudia una posible exposición a toxinas en el alimento, entre ellas las asociadas con la marea roja. La causa de esas muertes adultas no está confirmada.
El caso se suma a las muertes de crías en Puerto Madryn y a lo que se investiga sobre ballenatos muertos en el mar de Chubut.
Cómo investigan las muertes y qué antecedentes hay
Para la hipótesis de toxinas, los equipos realizan necropsias y recolectan muestras de tejidos y de contenido estomacal. También se prevé analizar agua y moluscos de los golfos Nuevo y San José. Mariano Coscarella, investigador del CONICET en el CENPAT, señaló que algunos resultados pueden demorar entre un mes y un mes y medio.
El comunicado del Instituto de Conservación de Ballenas recordó que en 2012 se registraron 113 ballenatos muertos, el mayor número documentado hasta entonces para la especie. Sus registros preliminares de 2026 podrían superar ese antecedente, pero deben consolidarse y compararse con la cantidad de nacimientos de la temporada.
El primer censo aéreo de la temporada, realizado el 6 de septiembre por investigadores del CENPAT-CONICET, contabilizó 1.375 ballenas francas australes en las costas de Chubut, incluidas 409 crías, según el informe del CENPAT. Es un censo de animales observados.
El Instituto de Conservación de Ballenas recomienda no acercarse ni tocar a una ballena varada, viva o muerta, mantener alejadas a las mascotas y avisar a la Dirección de Fauna y Flora Silvestre o a la Secretaría de Ambiente de Chubut al 280-4670760.
Investigan una bacteria en ballenatos y una posible exposición a toxinas en adultos. Algunos análisis pueden demorar hasta un mes y medio.
Cinco ballenas muertas en Puerto Madryn, en menos de 48 horas, y la causa de los adultos todavía no tiene nombre. Entre el domingo 11 y el martes 13 de octubre aparecieron en Playa Kaiser, la Curva del Indio, Playa Paraná, el tramo entre Prefectura y el Club Náutico Atlántico Sud, y cerca de Roca y 9 de Julio. El mar entregó los cuerpos. El expediente sigue en borrador.
Juan José Rivera, secretario de Ambiente de Chubut, abrió dos líneas, como quien separa las facturas de la luz y las del gas para no pagar dos veces lo mismo. En los ballenatos se detectó de manera preliminar una bacteria del género Erysipelothrix, y esa detección no alcanza para firmar la muerte. En los adultos se estudia si hubo toxinas en el alimento, entre ellas las de la marea roja. Hipótesis con nombre de fenómeno y sin sello: el combo clásico de cuando el laboratorio todavía no habló.
Para avanzar hacen necropsias y juntan tejidos y contenido estomacal. También prevén mirar el agua y los moluscos de los golfos Nuevo y San José. Mariano Coscarella, investigador del CONICET en el CENPAT, señaló que algunos resultados pueden tardar de un mes a un mes y medio. Es un plazo en el que un turno del registro ya se venció dos veces y el mar sigue sin imprimir el resultado.
El Instituto de Conservación de Ballenas recordó que en 2012 se documentaron 113 ballenatos muertos, el número más alto hasta entonces. Los registros preliminares de 2026 podrían superar esa marca, pero hay que consolidarlos y compararlos con los nacimientos de la temporada. El 6 de septiembre, un censo aéreo del CENPAT-CONICET contó 1.375 ballenas francas australes en las costas de Chubut, 409 de ellas crías: animales observados en un vuelo, no una lista de muertes. Sumar las dos planillas sería como mezclar los que entraron al banco con los que se quedaron en la vereda.
Si aparece una ballena varada, viva o muerta, el instituto pide no acercarse, no tocarla, alejar a las mascotas y avisar a la Dirección de Fauna y Flora Silvestre o a la Secretaría de Ambiente de Chubut al 280-4670760. La curiosidad puede hacer la fila. El llamado, no.
