Al menos 34 personas murieron este jueves 15 de octubre al derrumbarse el techo de la escuela privada Al-Khair, en la ciudad de Peshawar, en el noroeste de Pakistán. Casi todas las víctimas son alumnos de entre 6 y 12 años; también murió un maestro.

El Hospital Lady Reading informó 33 muertos, 32 chicos y un docente, y otro centro de salud de la ciudad sumó un fallecimiento más. Hay 19 heridos, cinco de ellos en estado crítico. Los primeros reportes del día hablaban de 28 víctimas y la cifra fue subiendo a medida que llegaban los partes de los hospitales.

Cómo fue el derrumbe

El techo de la planta alta cedió y cayó sobre las aulas de abajo, apenas había empezado la jornada. Según la policía de Peshawar, en la escuela estudiaban unos 300 alumnos y cerca de 100 estaban en las tres aulas afectadas.

Un jefe policial dijo que el edificio estaba en un «estado muy deteriorado» y que el techo estaba sobrecargado con materiales de construcción. El director regional del servicio de rescate señaló que la escuela funcionaba en una estructura provisoria, no permanente.

El rescate duró unas cinco horas. Las autoridades informaron que ya no quedan chicos atrapados entre los escombros.

Detenido y auditoría

La policía confirmó que el dueño de la escuela está detenido. El primer ministro, Shehbaz Sharif, pidió una investigación transparente y dijo que «no debe haber concesión alguna» con la seguridad de los chicos en las escuelas. El presidente, Asif Ali Zardari, habló de un «drama desgarrador».

El gobierno de la provincia ordenó una auditoría de la estructura de todas las instituciones educativas. En Pakistán, los derrumbes de techos y edificios son frecuentes por normas de seguridad débiles y materiales de mala calidad.