La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó este miércoles un recurso de la defensa de los rugbiers condenados por el crimen de Fernando Báez Sosa, en una causa paralela en la que cuestionaban la actuación de fiscales y otros funcionarios judiciales durante las primeras indagatorias. El máximo tribunal consideró que el recurso no tenía fundamentación autónoma suficiente y que no refutaba los argumentos de la resolución apelada.
La defensa sostenía que a los acusados no se les habían comunicado debidamente los hechos y las pruebas al momento de declarar, y objetaba la forma en que se confeccionaron y firmaron las actas de esas declaraciones.
Qué cambia
La decisión no revisó las condenas por el homicidio: puso fin al recorrido de la denuncia paralela contra funcionarios judiciales. Antes de llegar a la Corte nacional, la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires había rechazado un recurso de queja en agosto del año pasado y había denegado el recurso extraordinario en abril.
Fernando Báez Sosa tenía 18 años cuando fue asesinado a golpes a la salida de un boliche de Villa Gesell, en enero de 2020. Los rugbiers fueron condenados por ese crimen, y las condenas no estaban en discusión en esta causa.
La Corte Suprema rechazó este miércoles un recurso de la defensa de los rugbiers condenados por el crimen de Fernando Báez Sosa, en una causa paralela que denunciaba irregularidades de funcionarios judiciales en las primeras indagatorias. El tribunal consideró que el planteo no tenía fundamentación suficiente. La decisión no revisó las condenas por el homicidio.
La Corte Suprema le cerró otra puerta a la defensa de los rugbiers condenados por el crimen de Fernando Báez Sosa. Rechazó este miércoles un recurso en una causa paralela, en la que la defensa denunciaba irregularidades de fiscales y funcionarios en las primeras indagatorias. Las condenas no estaban en discusión: lo que se cerró es un desvío.
El planteo sostenía que a los detenidos no se les comunicaron bien los hechos y las pruebas cuando declararon por primera vez, y cuestionaba cómo se armaron y firmaron las actas. Para la Corte, el recurso no tenía fundamentación propia y no rebatía lo que ya habían resuelto los tribunales anteriores.
El camino fue largo y siempre con el mismo final: la Suprema Corte bonaerense rechazó una queja en agosto del año pasado y negó el recurso extraordinario en abril. Ahora la Corte nacional puso el último sello. En el expediente ya casi no quedan ventanillas abiertas.
Fernando Báez Sosa tenía 18 años cuando lo mataron a golpes en Villa Gesell, en enero de 2020. Las condenas por su homicidio siguen firmes, y esta decisión no las tocó.
