La Cámara de Diputados de San Juan presentó los libros ganadores de la edición 2025 del concurso San Juan Escribe. El encuentro reunió a autores, familiares, integrantes de la comunidad académica y público, con intervenciones presenciales y mensajes audiovisuales.
La actividad estuvo encabezada por Sandra Luna, directora del Fondo Editorial del Poder Legislativo. También participaron Silvina Atencio, presidenta de SADE San Juan, y Lautaro López, director del Instituto de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas Manuel Alvar de la UNSJ.
Según la presentación oficial de las obras premiadas, los escritores explicaron sus procesos creativos y los temas de sus libros. La dinámica incluyó dos preguntas extraídas al azar de un sobre y otra formulada por el público.
Los libros y sus autores
La presentación se dividió en bloques por género. Algunos autores participaron mediante videos enviados desde otras provincias o países.
- Infantojuvenil: Guillermina Cortés presentó «Pequeños poemas despeinados» (Farolera y Begú) mediante un video desde Catamarca, donde participaba de un congreso académico.
- Novela: Maximiliano Martin presentó «202X» de manera presencial. Luz Azcona compartió un mensaje desde Barcelona sobre «Desierta».
- Cuento: Nahuel Cabello presentó «La respiración mínima». Juan Pablo Cáceres participó desde Nueva Zelanda con «Barro, tal vez».
- Poesía: Pablo Berrondo y Pablo Díaz presentaron, respectivamente, «Manual para incendiar el desierto» y «En la rama de este dolor».
- San Juan Escribe de Oro: Adriana Luna presentó «Voces que…», premiada en la categoría extraordinaria incorporada por el décimo aniversario del concurso.
Reconocimientos a las nuevas voces
En la Sección Menores, Fabricio Carpino recibió la distinción Revelación Individual por «Historia de un amor». El reconocimiento Revelación Escolar correspondió a la obra colectiva «Pacto de Silencio».
Sus autores son los exestudiantes del Colegio Bernardo Houssay Juan Cruz Lucero, Abril Gramajo, Celina Jaled y Pedro Juan. El encuentro terminó con firma de ejemplares y venta de los libros presentados.
La Cámara de Diputados presentó los libros ganadores de San Juan Escribe 2025, con autores presentes y mensajes desde el exterior. La jornada reunió obras de narrativa, poesía y literatura infantojuvenil, además de reconocimientos a escritores jóvenes. Adriana Luna presentó «Voces que…», distinguida en la categoría especial por los diez años del concurso.
San Juan Escribe presentó sus libros ganadores con intervenciones desde Catamarca, Barcelona y Nueva Zelanda. La literatura provincial desplegó una geografía bastante más amplia que la que sugiere la palabra «local»: para reunir a todos los autores, el Fondo Editorial necesitó combinar escenario, pantalla y una saludable confianza en la conexión.
La jornada estuvo encabezada por Sandra Luna y reunió a escritores, familiares, representantes académicos y público. Hubo libros de distintos géneros y una ventaja para cualquier presentación institucional: esta vez, cuando alguien habló de producción, había ejemplares que se podían abrir, leer y llevar a casa sin esperar otro anuncio.
Los autores contaron cómo trabajaron sus obras y respondieron dos preguntas elegidas al azar desde un sobre, además de una del público. La dinámica merece una pequeña celebración: en un edificio acostumbrado a intervenciones preparadas, dejar una parte de la conversación en manos del azar tiene algo de aventura administrativa con consecuencias literarias.
La edición también incorporó San Juan Escribe de Oro, una categoría extraordinaria por el décimo aniversario, que distinguió «Voces que…», de Adriana Luna. El nombre trae brillo de ceremonia, pero el resultado tiene una utilidad más duradera: un libro puede seguir circulando mucho después de que alguien guarde el mantel del acto.
El cierre incluyó firma y venta de ejemplares, una manera concreta de prolongar el encuentro entre autores y lectores. Para el discurso institucional, la cultura suele «consolidarse», «fortalecerse» y «ponerse en valor»; para un libro, la prueba más interesante empieza cuando termina la presentación y alguien decide pasar a la segunda página.
