El martes 20 de octubre, Elon Musk, CEO de Tesla y de SpaceX, dijo en la transcripción de la llamada de resultados que los directorios formaron comités especiales de directores independientes a pedido de accionistas. Afirmó que no participa de esas conversaciones porque es una parte en conflicto.
En esa llamada dijo que los comités todavía no habían acordado términos y que no había garantía de que lo hicieran. «Do I think it would be a good idea? Yes», respondió. Justificó la posible cooperación por el software de inteligencia artificial, el diseño de chips y Terafab, la robótica, el transporte al espacio y la conectividad.
Qué informó SpaceX a la SEC
Este jueves 22 de octubre, SpaceX señaló en su formulario 10-Q del trimestre terminado el 30 de septiembre que su comité aún no había tomado una decisión sobre una posible combinación.
El documento indica que cualquier operación quedaría sujeta a la aprobación de ese comité, del directorio de SpaceX y de su accionista controlador. No se publicaron términos, estructura, precio, relación de canje ni cronograma.
Cuánto sumarían y qué votos hacen falta
Estimaciones publicadas el 20 y el 21 de octubre situaron el valor combinado cerca de US$3,5 billones, al sumar alrededor de US$2 billones de capitalización de SpaceX y US$1,5 billones de Tesla. Esa cifra es una suma de capitalizaciones bursátiles, no un precio acordado para la fusión.
La diferencia de poder de voto es lo que llevó a analistas a relacionar la operación con el control. Unos cálculos ubican a Musk cerca del 85% del voto de SpaceX y alrededor del 20% en Tesla. Otros dejan SpaceX cerca del 80%, también con cerca del 20% en Tesla. Musk no presentó el control como el motivo. Bajo una relación de canje hipotética, y sin un canje negociado, otras estimaciones calculan que su voto en la empresa resultante podría rondar entre el 57% y el 58%.
Según Musk, Tesla necesitaría el voto favorable del 50% de todas sus acciones, no solo de las que participen en la votación. También dijo que cualquier acuerdo tendría que someterse a los accionistas. Musk ya había respaldado estudiar la unión antes de este informe.
En el tercer trimestre, SpaceX registró US$14.575 millones de ingresos totales. Super Intelligence aportó US$7.560 millones y los gastos de capital sumaron US$19.593 millones, en línea con el balance del trimestre. La convocatoria de Tesla fijó la reunión anual de accionistas para el jueves 3 de diciembre. Analistas seguirían las comunicaciones de la empresa antes de esa fecha. Nada de lo publicado indica que esa reunión ya incluya una votación sobre la fusión.
SpaceX informó este jueves 22 de octubre a la SEC que su comité no decidió una combinación con Tesla. Cualquier operación necesita la aprobación del comité, del directorio y de Elon Musk como accionista controlador. Estimaciones ubican el valor combinado cerca de US$3,5 billones, como suma de capitalizaciones y no como precio pactado. No hay términos, canje ni fecha.
SpaceX le avisó a la SEC que la fusión con Tesla no está decidida, y que la última lapicera la tiene Musk. Los directorios armaron comités de independientes porque los accionistas lo pidieron. El CEO de las dos empresas dijo que no se sienta en esa mesa: es parte en conflicto. El anfitrión describió la fiesta y avisó que él, formalmente, está en el pasillo.
El martes 20 de octubre, en la llamada de resultados, dejó la frase para el recorte: «Do I think it would be a good idea? Yes.». En el mismo respiro aclaró que los comités no acordaron términos y que nadie garantiza que los acuerden. La cooperación, dijo, serviría para software de inteligencia artificial, chips, Terafab, robots, transporte al espacio y conectividad. Un sí de CEO y una lista de industrias. El contrato, por ahora, no apareció.
Este jueves 22 de octubre el formulario ante la SEC bajó la temperatura. El comité de SpaceX no tomó una decisión. Si algún día la toma, tienen que decir que sí el comité, el directorio y el accionista controlador. El accionista controlador es el mismo que ya contestó que le parece una buena idea. La aprobación externa, en ese tramo, lleva su nombre.
Las estimaciones del 20 y del 21 de octubre ponen el combo cerca de US$3,5 billones: unos US$2 billones de SpaceX más US$1,5 billones de Tesla. Es la capitalización de cada una, una al lado de la otra, no la factura de la boda. Como sumar dos alquileres y decir que ya te mudaste.
Con el voto, las cuentas tampoco cierran en una sola cifra. Hay cálculos de cerca del 85% para Musk en SpaceX y alrededor del 20% en Tesla, y otros que dejan SpaceX cerca del 80%, con Tesla otra vez en torno al 20%. Los analistas leen ahí una historia de control. Musk no dijo que ese sea el motivo. En un canje que nadie negoció, su voto en la empresa que todavía no existe rondaría el 57% o el 58%. Porcentaje fino para una compañía imaginaria.
Si hay acuerdo, Tesla pediría el sí del 50% de todas las acciones, no de las que se acuerden de entrar a votar. La reunión anual es el jueves 3 de diciembre y no trae, en lo publicado, una votación de la fusión. En el trimestre SpaceX facturó US$14.575 millones, Super Intelligence puso US$7.560 millones y el gasto de capital fue de US$19.593 millones. Mucho movimiento de plata y, de casamiento societario, ni fecha. El comité estudia. Musk aprueba. O no.
