Un terremoto en Xizang de magnitud 7,0 dejó 16 muertos y 76 heridos, según informaron las autoridades de Nagqu. El movimiento ocurrió el jueves 22 de octubre, a las 22.33, hora local, en el distrito de Baqen, al suroeste de China.

El balance corresponde a la actualización de las 13 del viernes 23 de octubre, presentada por la oficina de información del Gobierno municipal de Nagqu. Tras el sismo se desplegó un operativo de búsqueda, atención sanitaria y asistencia a las comunidades afectadas.

Rescate y revisión de caminos

Más de 5.000 personas fueron movilizadas para realizar búsquedas, brindar atención médica, organizar refugios temporales y distribuir suministros. También se estableció vigilancia permanente en laderas, embalses, centrales eléctricas, ríos y edificios inestables.

La Policía y las autoridades de transporte inspeccionaron más de 1.700 kilómetros de rutas, 201 puentes y 324 alcantarillas. Durante las recorridas identificaron 11 riesgos potenciales y retiraron rocas de siete sectores de carretera para facilitar el acceso.

El Gobierno elevó del nivel IV al III la respuesta nacional por terremotos, según la comunicación oficial sobre el operativo. Además, activó una respuesta de nivel IV para desastres naturales.

Fondos y suministros para la emergencia

China anunció una asignación de 80 millones de yuanes. De ese total, 50 millones corresponden a fondos de ayuda de emergencia y otros 30 millones se destinarán a recuperar infraestructura y servicios públicos.

El despliegue informado incluye el envío de 350 rescatistas y 83 vehículos. Entre los suministros figuran 1.000 viviendas prefabricadas, 3.239 tiendas de campaña, 2.821 camas plegables y 4.280 mantas.

El presidente Xi Jinping ordenó reforzar la búsqueda de desaparecidos y la atención de los heridos. También pidió monitorear la actividad sísmica y las condiciones meteorológicas para prevenir daños adicionales, de acuerdo con la instrucción difundida por el Gobierno chino.

El primer ministro Li Qiang solicitó fortalecer la prevención y la respuesta ante emergencias. Los controles en las zonas afectadas incluyen instalaciones de telecomunicaciones y otros puntos necesarios para sostener la asistencia.