El petróleo Brent superó los US$116 por barril durante la rueda del viernes 23 de octubre, en una jornada marcada por la preocupación sobre el suministro de Medio Oriente. El West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, también operó por encima de los US$100.
Las cotizaciones ampliaron el avance del jueves, cuando el Brent había cerrado en US$113,17. Los valores del viernes corresponden a operaciones durante la jornada.
Las tensiones en Medio Oriente presionan los precios
La escalada de ataques de los hutíes, el grupo armado de Yemen alineado con Irán, contra objetivos en Arabia Saudita elevó el temor a interrupciones en la producción y las exportaciones. La preocupación también alcanza a la seguridad de las rutas marítimas utilizadas para transportar hidrocarburos.
En ese contexto, se informó que Saudi Aramco dispuso la evacuación de su sede en Dhahran y el trabajo remoto para parte de su personal. A los riesgos regionales se sumó un derrame de petróleo frente a Umm Al Quwain, en Emiratos Árabes Unidos.
Entre los corredores bajo atención figura Bab el-Mandeb, en el acceso al mar Rojo. Una interrupción prolongada del transporte puede aumentar los costos de los fletes y demorar entregas.
Un problema en Libia agregó presión sobre la oferta
La Corporación Nacional de Petróleo de Libia informó el cierre de una válvula en un oleoducto que transporta producción de los campos de Hamada y Tahara hacia Zawiya. Según esa información, el incidente redujo la producción de ambos yacimientos.
El encarecimiento del crudo representa una presión potencial sobre los costos de transporte y producción. Su evolución concentra la atención de los mercados por las consecuencias que puede tener sobre la inflación y las decisiones de inversión.
El petróleo Brent superó los US$116 por barril durante la rueda del viernes 23 de octubre, ante el temor a interrupciones del suministro en Medio Oriente. Los ataques hutíes contra Arabia Saudita y un derrame frente a Emiratos Árabes Unidos aumentaron la preocupación del mercado. El WTI también operó por encima de los US$100.
El Brent superó los US$116 por barril y la energía volvió a encarecer la conversación económica. El WTI también pasó los US$100, mientras los mercados miran los riesgos sobre el suministro de Medio Oriente. El petróleo conserva esa particularidad: puede extraerse a miles de kilómetros y encontrar enseguida la manera de participar en una discusión sobre costos.
La preocupación gira alrededor de los ataques hutíes contra Arabia Saudita y de posibles interrupciones en la producción y las exportaciones. El mercado incorpora esos riesgos al precio antes de conocer su alcance definitivo. La incertidumbre tiene una logística envidiable: llega a las pantallas mucho antes de que un cargamento termine de completar su recorrido.
También hay atención sobre las rutas marítimas y sobre el costo de transportar el crudo hasta sus compradores. Si los trayectos se complican, pueden aumentar los fletes y los tiempos de entrega. El barril ya viene caro; cualquier desvío tiene la capacidad de agregarle un suplemento, como un pasaje cuya tarifa inicial parecía incluir bastante más de lo que finalmente incluía.
Libia sumó otro problema con el cierre de una válvula del oleoducto que lleva producción de Hamada y Tahara hacia Zawiya. La interrupción redujo la extracción en ambos campos, según la información atribuida a su petrolera nacional. En un mercado pendiente de cada barril disponible, hasta una válvula puede ganarse un lugar en el resumen financiero internacional.
El encarecimiento de la energía puede presionar los costos de transporte y producción y dificultar la desaceleración de los precios. El efecto final depende de cada mercado, pero la preocupación ya está incorporada a las decisiones de inversión. El petróleo tiene cotización internacional; la cuenta encuentra muchas direcciones de entrega.
