El grupo italiano Benetton vendió sus 900.000 hectáreas en la Argentina a los socios y directores de la agroindustrial Adecoagro, encabezados por su director ejecutivo, Mariano Bosch. La operación se conoció este lunes 2 de noviembre y no se informó el monto.
La compra incluye las dos empresas que el holding de la familia Benetton tenía en el país: la Compañía de Tierras Sud Argentino (CTSA) y Ganadera Cóndor. No la hizo Adecoagro como compañía, sino sus accionistas y directivos a título personal.
Agustín Dranovsky seguirá como director ejecutivo de CTSA. Las tierras están repartidas en cuatro provincias: el 60% en Santa Cruz, el 33% en Chubut, el 5% en Río Negro y el 2% en Buenos Aires, en la zona de Balcarce.
Cuánto son 900.000 hectáreas
Una hectárea tiene 10.000 metros cuadrados, y 100 hectáreas forman un kilómetro cuadrado. Por eso, 900.000 hectáreas equivalen a 9.000 kilómetros cuadrados.
Según el Instituto Geográfico Nacional (IGN), la Ciudad de Buenos Aires tiene 205,9 kilómetros cuadrados. Al dividir 9.000 por 205,9 da 43,7: la superficie vendida es casi 44 veces la Capital.
Con San Juan, la cuenta es otra. La provincia tiene 88.296,2 kilómetros cuadrados según el mismo organismo, de modo que las tierras de Benetton equivalen al 10,2% de su territorio, una décima parte. También son el 40% de Tucumán, que tiene 22.592,1.
Ovejas, lana y un frigorífico
El negocio central es la cría de ovejas y la producción de lana, rubro en el que CTSA es la mayor empresa del país. En sus campos hay unas 250.000 ovejas y unas 22.000 vacas, y cada año produce más de 880.000 kilos de lana.
Las estancias de la cordillera, entre ellas Leleque y El Maitén, están en el noroeste de Chubut, entre Esquel y Bariloche. Allí la empresa tiene además unas 10.000 hectáreas de pinos implantados. En Balcarce siembra maíz, trigo, soja, girasol y papa.
La cadena se cierra en Santa Cruz con el frigorífico Faimali, en Río Gallegos, que puede faenar 2.500 corderos por día y exporta carne ovina.
De una compañía inglesa a los Benetton
La empresa nació en 1889 en Londres como The Argentine Southern Land Company. Parte de sus socios había financiado el Ferrocarril Central del Chubut, entre Puerto Madryn y Trelew, y como contraprestación recibió tierras entre ambas estaciones.
En 1975 el control pasó a familias argentinas, encabezadas por los Menéndez-Hume y los Ochoa-Paz Repetto. En 1982, durante la guerra de Malvinas, la compañía quedó inscripta como sociedad argentina.
En 1991, Edizione Holding, la sociedad de la familia Benetton, le compró la empresa a esas familias, según el propio grupo italiano. Pagó unos US$ 50 millones.
La marca había nacido en los años 60 en Treviso, Italia, de la mano de los hermanos Luciano, Gilberto, Giuliana y Carlo Benetton. Carlo llevó a la familia a la Argentina, en 1983, y condujo los negocios rurales hasta su muerte, en 2018, según contó Dranovsky en una entrevista con la revista Forbes Argentina.
El reclamo de comunidades mapuche
Las tierras de la cordillera quedaron en el centro de un reclamo de comunidades mapuche, que las consideran territorio ancestral. CTSA sostiene que sus títulos son legítimos, que fueron validados por la Justicia y que solo recurrió a los tribunales.
El primer caso fue en agosto de 2002. Atilio Curiñanco y Rosa Rúa Nahuelquir se instalaron en el predio Santa Rosa, dentro de Leleque, porque creían que eran tierras fiscales. En mayo de 2004, un juez de Esquel ordenó devolverle el predio a la empresa.
Ese año, a pedido del Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, Luciano Benetton ofreció tierras. En 2005 CTSA compró 7.500 hectáreas a orillas del río Chubut, cerca de Gualjaina, para donarlas a la provincia, y el Gobierno de Chubut las rechazó en 2006.
En marzo de 2015, la Pu Lof en Resistencia de Cushamen ocupó el sector Vuelta del Río, en Leleque. La comunidad lo define como una recuperación territorial; la empresa lo denunció como una ocupación ilegal, con robo de ganado y ataques a su personal.
Allí, el 1 de agosto de 2017, en un operativo de Gendarmería sobre la ruta nacional 40, desapareció Santiago Maldonado. Su cuerpo apareció 77 días después en el río Chubut. En noviembre de 2018, el juez federal Gustavo Lleral concluyó que murió ahogado; su familia cuestionó esa conclusión.
En 2006, el Congreso sancionó la Ley 26.160, que declaró la emergencia en la posesión de tierras de comunidades indígenas y suspendió los desalojos; fue prorrogada varias veces.
Dranovsky dijo a Forbes Argentina que la empresa acumulaba más de 65 denuncias penales y ocupaciones en tres lugares de sus campos.
Qué cambia con la venta
Con la operación, Benetton cierra su presencia en el campo argentino: CTSA y Ganadera Cóndor eran sus únicos activos rurales en el país. La conducción no cambia, porque Dranovsky sigue al frente.
La tierra pasa a empresarios argentinos en medio del debate por la Ley de Tierras Rurales (Ley 26.737), que limitaba la propiedad extranjera al 15% de la superficie rural y que el presidente Javier Milei derogó con el DNU 70/2023. Desde entonces, el Gobierno intentó fijar un nuevo tope en el Congreso, donde el tema sigue sin resolverse.
Adecoagro, que cotiza en la Bolsa de Nueva York, administra unas 210.000 hectáreas en la Argentina, Brasil y Uruguay. Desde 2025 la controla Tether, emisora de la criptomoneda USDT. Además, se quedó con Profertil, la mayor productora de urea del país, junto con la Asociación de Cooperativas Argentinas.
Los compradores no informaron el precio de la operación ni si habrá cambios en el manejo de los campos o en los conflictos de tierras pendientes.
Fuente: Infobae, La Nación y Clarín (la operación y los datos de CTSA); Tiempo Argentino y The Christian Science Monitor (precio de 1991); Compañía de Tierras Sud Argentino y agencia IPS (caso Santa Rosa y oferta de tierras); Infobae (debate por la Ley de Tierras).
El grupo italiano Benetton vendió sus 900.000 hectáreas en la Argentina a los socios y directores de Adecoagro, encabezados por Mariano Bosch. La operación se conoció este lunes 2 de noviembre. Incluye la Compañía de Tierras Sud Argentino y Ganadera Cóndor, con campos en Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Buenos Aires. Es una superficie casi 44 veces más grande que la Ciudad de Buenos Aires. El monto no se informó.
Los Benetton se van del campo argentino después de 35 años y dejan en venta algo que no entra en ningún aviso clasificado: 900.000 hectáreas. Las compraron los socios y directores de Adecoagro, con Mariano Bosch a la cabeza, y la operación se conoció este lunes. Cuánto pagaron, no se dijo. Cuando uno compra un pedazo de Patagonia de este tamaño, el precio parece un detalle.
Para que se entienda el tamaño: 900.000 hectáreas son 9.000 kilómetros cuadrados. La Ciudad de Buenos Aires tiene 205,9, según el Instituto Geográfico Nacional. Entran casi 44 Capitales, con Obelisco y todo. Y si se lo piensa en sanjuanino, es una décima parte de la provincia entera. Una décima parte de San Juan cambió de dueño con una firma.
¿Qué hay ahí? Ovejas, sobre todo. Unas 250.000, que dan más de 880.000 kilos de lana por año: la empresa es la mayor productora de lana del país. Hay también vacas, pinos en la cordillera de Chubut, siembra en Balcarce y un frigorífico en Río Gallegos que faena 2.500 corderos por día. Un emporio que arrancó con un ferrocarril inglés en 1889 y terminó, en 1991, en manos de la familia del suéter de colores, que pagó unos US$ 50 millones.
Ahora, lo serio. Parte de esas tierras, en Leleque y El Maitén, está reclamada desde 2002 por comunidades mapuche que las consideran territorio ancestral. La empresa siempre sostuvo que sus títulos son legítimos y fue a la Justicia. Hubo ocupaciones, juicios, una oferta de tierras que la provincia rechazó y años de tensión que no se resuelven con una firma.
Los nuevos dueños son argentinos y dejan al mismo gerente, Agustín Dranovsky. No contaron qué piensan hacer con los conflictos pendientes. Cambió el apellido en la tranquera; los reclamos siguen del otro lado del alambre.
