Carlos Melconian será candidato y buscará encabezar una alternativa política con el crecimiento económico como eje. Lo anunció durante una entrevista televisiva el lunes 2 de noviembre, en la que cuestionó al gobierno de Javier Milei y planteó que existe un desgaste de la polarización.
“Voy a ser candidato. Voy a liderar un proyecto de crecimiento en la Argentina”, afirmó el economista. Durante la conversación no precisó a qué cargo aspira ni desde qué espacio competirá.
Melconian sostuvo que percibe una demanda social de nuevas opciones. “El centro de esto es volver a crecer. El centro de esto es recuperar la aspiración del progreso”, expresó.
Su diagnóstico sobre los ingresos y la actividad
El economista describió una situación de estancamiento y desigualdad. “Yo veo que hoy estamos plantados en el mismo lugar donde estábamos en el 2011 como número global. Pero peor, porque el 15% de este país está bien y el 80% está mal”, sostuvo.
Según su análisis, la recuperación necesita empleo, recomposición salarial y acceso al crédito para las familias. Planteó que la discusión económica debe abarcar esas condiciones, además del equilibrio fiscal y la política monetaria.
El planteo se suma a sus cuestionamientos anteriores sobre el dólar, las reservas y la actividad económica. También había objetado el nivel del tipo de cambio y el destino del superávit.
El reclamo de conducción política
Melconian reconoció que Milei instaló una discusión necesaria sobre las dimensiones del Estado. Sin embargo, consideró que el modelo impulsado por el Presidente tampoco ofrece una salida sostenible.
“En algún momento, dejá la motosierra y agarrá una batuta”, reclamó. Con esa comparación pidió una conducción con capacidad de articular, tender puentes y ejercer empatía.
Para el economista, la sociedad comienza a buscar una alternativa a las experiencias que dominaron los últimos años. “Nosotros vivimos un extremo. Y ahora estamos viviendo otro extremo. Y ninguno de los dos dio resultado”, afirmó.
Consultado por su decisión de asumir un papel político propio, recordó su formación en la Universidad de Buenos Aires y su trayectoria en el país. Explicó que siente la responsabilidad de devolver algo a la sociedad, después de haber sido presentado como eventual ministro de Economía de Patricia Bullrich.
Carlos Melconian anunció el lunes 2 de noviembre que será candidato y cuestionó la política económica de Javier Milei. El economista propuso liderar una alternativa centrada en el crecimiento, los salarios y el empleo. Según su diagnóstico, el 80% del país atraviesa dificultades. Todavía no precisó el cargo al que aspira ni su espacio político.
Melconian anunció que será candidato y pidió cambiar la motosierra por una batuta. La discusión económica argentina ya parece una ferretería pegada a un conservatorio: todos presentan el instrumento que va a salvar al país y después cuesta encontrar a alguien que se haga cargo del ruido.
El economista sostuvo que el 15% del país está bien y el 80% está mal, según su diagnóstico. Con esa distribución presentó su salto electoral: el consultorio económico también tendrá comité de campaña. Pasar de explicar por qué el motor falla a pedir las llaves tiene una ventaja publicitaria: el diagnóstico ya viene con nombre de conductor.
Su propuesta pone en el centro el crecimiento, los salarios, el empleo y el crédito. Es una agenda atendible, aunque en la política argentina recuperar la aspiración del progreso debería ser el piso del contrato y suele presentarse como un descubrimiento extraordinario. Falta que algún lanzamiento incluya una cinta inaugural para la posibilidad de llegar a fin de mes.
Melconian también interpreta que la sociedad está cansada de los extremos y quiere otro formato. Él había sido presentado como eventual ministro de Economía de Patricia Bullrich y ahora pretende encabezar un proyecto propio. El cambio de ubicación es considerable: del asiento del acompañante a reclamar el volante, con el mapa electoral todavía doblado.
Al Gobierno le reconoció haber instalado la discusión sobre un Estado que, a su entender, no podía funcionar así. Después sostuvo que la alternativa de Milei tampoco funciona y reclamó conducción, empatía y puentes. La batuta tiene una ventaja sobre la motosierra: permite escuchar a los demás; también exige que haya una partitura.
Por ahora, anunció la candidatura sin precisar cargo ni espacio y aseguró que percibe un cambio de clima. En San Juan sabemos que el viento puede cambiar rápido; construir algo que quede en pie lleva bastante más. Para dirigir una orquesta, primero hay que mostrar algo más que la batuta.