El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el diputado nacional Máximo Kirchner mantuvieron durante la noche del martes una reunión política destinada a reducir las tensiones internas del peronismo bonaerense y establecer acuerdos antes del encuentro del Consejo del Partido Justicialista (PJ).
La cumbre se desarrolló en la Gobernación bonaerense y tuvo como eje la organización del próximo Congreso partidario, en un escenario atravesado por diferencias entre el Movimiento Derecho al Futuro, La Cámpora y el Frente Renovador, especialmente por el debate sobre las reelecciones indefinidas de los intendentes.
Del encuentro también participaron la vicegobernadora Verónica Magario; los diputados Mariano Cascallares y Facundo Tignanelli; y el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín.
La reunión se extendió durante aproximadamente dos horas y fue considerada “muy positiva” por representantes de los sectores involucrados.
Uno de los principales acuerdos alcanzados fue la ratificación de Máximo Kirchner como titular del Congreso partidario, cuya próxima convocatoria será definida durante la reunión del Consejo del PJ prevista para este miércoles.
Kicillof y Máximo Kirchner buscan ordenar el PJ antes de 2027
La reunión del Consejo partidario está convocada para este miércoles a las 17, en la sede central del PJ bonaerense, ubicada en calle 54 de La Plata.
Durante ese encuentro se establecerán la fecha y el lugar del próximo Congreso del partido, que podría realizarse el 14 de noviembre en un distrito de la Tercera sección electoral.
Desde el kirchnerismo señalaron que el diálogo permitió establecer condiciones para continuar “avanzando positivamente” de cara a las elecciones del próximo año.
Por su parte, desde el Ejecutivo provincial destacaron que garantizar una reunión del Consejo partidario sin nuevas confrontaciones fue “el objetivo primordial” del encuentro entre Kicillof y Kirchner.
El orden del día contempla, además de la convocatoria al Congreso, el cumplimiento del artículo 35 de la Carta Orgánica del PJ, relacionado con la organización de las secretarías partidarias.
También está prevista la autorización de una obra en Gaspar Campos y un análisis de la situación económica y social de la provincia de Buenos Aires.
La intención de los distintos sectores es establecer un marco de funcionamiento institucional que permita encarar las definiciones electorales de 2027, aunque todavía persisten diferencias sobre cuestiones centrales para la organización política del espacio.
La disputa por las reelecciones indefinidas enfrenta al peronismo bonaerense
La cumbre se produjo después de varios días de fuertes discusiones internas, que comenzaron durante el fin de semana con cuestionamientos de dirigentes de La Cámpora hacia Kicillof.
El motivo fue la postura del gobernador contra la definición de candidaturas “a dedo”, una declaración que generó críticas desde el sector político vinculado con Máximo Kirchner.
Entre el lunes y el martes, las diferencias se profundizaron alrededor de la posibilidad de modificar la legislación que limita las reelecciones consecutivas de los intendentes bonaerenses.
El Movimiento Derecho al Futuro, espacio político alineado con Kicillof, impulsa una reforma de la normativa vigente para permitir nuevas postulaciones de jefes comunales que actualmente encuentran restricciones legales.
Sin embargo, tanto el Frente Renovador como sectores del kirchnerismo mantienen reparos frente a esa posibilidad, lo que dificulta alcanzar una posición unificada dentro del peronismo.
La legislación que estableció límites a las reelecciones fue impulsada durante la gestión de la exgobernadora María Eugenia Vidal, con participación del espacio político conducido por Sergio Massa.
Ese antecedente volvió al centro de la discusión luego de que el intendente Mario Secco cuestionara públicamente a Massa durante una entrevista con Radio con Vos.
El jefe comunal apuntó contra el Frente Renovador por su responsabilidad política en la aprobación de la normativa que actualmente condiciona las posibilidades de reelección de numerosos intendentes.
Los intendentes presionan y advierten sobre el futuro electoral de Kicillof
La discusión por las reelecciones se convirtió en una de las principales preocupaciones de los intendentes peronistas, que reclaman una definición antes de que avance el calendario político.
Según trascendió, los jefes comunales establecieron noviembre como fecha límite para intentar resolver la situación legislativa.
La falta de acuerdo genera inquietud porque condiciona las estrategias electorales de numerosos dirigentes territoriales y puede repercutir sobre las negociaciones para la conformación de futuras candidaturas.
Un dirigente del conurbano con diálogo con legisladores advirtió sobre la urgencia de alcanzar una solución y señaló: “Se tiene que resolver ahora o no hay margen para más nada. Es más, incluso la candidatura de Axel está en juego con esto”.
La advertencia refleja el alcance político que adquirió la discusión, que ya no se limita exclusivamente a las posibilidades de continuidad de los intendentes, sino que también atraviesa el armado electoral del gobernador.
En paralelo, el clima interno estuvo marcado por acusaciones de “operaciones de prensa” y nuevos cruces entre sectores del oficialismo provincial.
Uno de esos episodios involucró al vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense y dirigente cercano a Sergio Massa, Alexis Guerrera, quien rechazó versiones que atribuían al Frente Renovador una postura contraria a un proyecto kirchnerista para regular las apuestas online.
Guerrera dirigió sus cuestionamientos hacia la Gobernación y negó que su espacio político se opusiera a esa iniciativa, en medio de las tensiones entre los distintos sectores del peronismo.
La reunión entre Kicillof y Máximo Kirchner permitió establecer acuerdos sobre el funcionamiento inmediato del PJ bonaerense, pero la discusión por las reelecciones indefinidas y el armado electoral de 2027 continúa sin una resolución definitiva.
El próximo encuentro del Consejo partidario será una instancia para avanzar en la organización institucional del peronismo, mientras los intendentes mantienen la presión para que se defina el futuro de la normativa electoral antes de que termine noviembre.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof y el diputado Máximo Kirchner mantuvieron una reunión de dos horas para reducir las tensiones internas del peronismo antes del Consejo del PJ. El encuentro permitió acordar la continuidad de Kirchner al frente del Congreso partidario, mientras persisten las diferencias con el Frente Renovador por las reelecciones indefinidas de intendentes de cara a 2027.
El peronismo bonaerense volvió a demostrar que puede organizar una reunión para solucionar los problemas generados por las reuniones anteriores, mientras prepara nuevas reuniones para discutir cuándo serán las próximas. Axel Kicillof y Máximo Kirchner se encontraron durante dos horas en la Gobernación con una misión que, dentro del movimiento, tiene una dificultad comparable a construir un puente sobre el océano: conseguir que todos estén de acuerdo, aunque sea hasta el día siguiente.
La cumbre fue calificada como “muy positiva” por ambos sectores, una expresión que en la política argentina puede significar desde un acuerdo histórico hasta que nadie abandonó la sala dando un portazo. El principal resultado fue confirmar que Máximo Kirchner continuará al frente del Congreso partidario y que el Consejo del PJ podrá reunirse sin sobresaltos. Una conquista institucional que, considerando el clima de los últimos días, probablemente merezca algún reconocimiento por parte de los organismos especializados en resolución de conflictos.
El problema central es que el peronismo tiene una discusión pendiente sobre las reelecciones indefinidas de intendentes. Algunos dirigentes quieren modificar los límites actuales, otros prefieren mantenerlos y todos parecen coincidir en que el asunto debería resolverse antes de que el calendario electoral los encuentre buscando una candidatura con una calculadora en la mano. La democracia interna atraviesa así una de sus grandes paradojas: el futuro del movimiento depende, en buena medida, de cuántas veces pueden presentarse quienes ya están gobernando.
En medio de la discusión apareció Sergio Massa, aunque no necesariamente por voluntad propia. Mario Secco lo cuestionó por la normativa que limitó las reelecciones durante la gestión de María Eugenia Vidal, mientras el Frente Renovador salió a desmentir versiones sobre su posición frente a un proyecto para regular las apuestas online. La interna consiguió combinar intendencias, candidaturas, operaciones de prensa y apuestas en una misma semana. Una diversidad temática que cualquier congreso académico envidiaría, aunque probablemente solicitaría un recreo.
La Cámpora, por su parte, venía de cuestionar a Kicillof por rechazar la designación de candidatos “a dedo”. La discusión dejó planteado un interrogante filosófico de extraordinaria profundidad: quién tiene derecho a señalar con el dedo cuando llega el momento de repartir candidaturas. Mientras algunos reclaman mecanismos más abiertos, otros parecen preocupados por preservar el delicado equilibrio de poder que sostiene a cada sector dentro de la estructura partidaria.
Los intendentes ya pusieron noviembre como fecha límite para resolver el asunto. Incluso circuló la advertencia de que la candidatura de Kicillof podría verse afectada por la falta de acuerdo. De modo que el peronismo tiene por delante una tarea bastante particular: ordenar su futuro electoral sin desordenar demasiado su presente. La cumbre terminó con señales de distensión, pero las diferencias siguen sobre la mesa. En definitiva, lograron ponerse de acuerdo sobre cómo seguir discutiendo, que para la política bonaerense ya representa un avance digno de figurar en el acta.
