El sábado 7 de noviembre, el ministro de Salud, Amílcar Dobladez, explicó que las carpas quedarán reservadas para la provincia hasta el 31 de marzo. También detalló sus dimensiones y el equipamiento previsto.
Qué equipamiento tendrán las carpas
Según Dobladez, cada estructura mide 7,5 por 4,5 metros y cuenta con instalación eléctrica y un grupo electrógeno. «Tienen 7,5 metros por 4,5 metros, así que es un tamaño importante, con instalación eléctrica y grupo electrógeno», dijo el ministro.
El convenio contempla la posibilidad de disponer de más de cuatro carpas. Dobladez no precisó cuántas adicionales podrían incorporarse. Las estructuras podrán destinarse a alojar personas evacuadas o a instalar carpas sanitarias, de acuerdo con las necesidades que determine la COPRE.
Quién decidirá dónde se instalan
El consejo de la COPRE indicará dónde se necesitan las carpas. Caterwest realizará allí el armado y, cuando corresponda, el desarmado. La reserva, por lo tanto, no asigna a cada estructura una ubicación fija: el destino dependerá de la necesidad que se presente.
El secretario general de la Gobernación, Emilio Achem, afirmó que la colaboración de Caterwest no tendrá costo para la provincia. «La empresa lo hace sin costo, lo hace como lo van a hacer varias otras, en forma de colaboración, sumándose a la disponibilidad, porque no sabemos cuándo vamos a necesitar, cuánto tiempo, qué cantidad», expresó.
Achem señaló que la planificación provincial también incluyó a empresas con colectivos 4×4 y maquinaria vial. Las carpas y esos recursos forman parte de la preparación provincial para eventuales emergencias.
El Gobierno de San Juan acordó con Caterwest reservar cuatro carpas para eventuales emergencias climáticas, según explicó el ministro Amílcar Dobladez. Cada estructura tendrá instalación eléctrica y un grupo electrógeno. La Coordinación Provincial de Respuesta ante Emergencias (COPRE) decidirá dónde se necesitan y Caterwest se ocupará del armado y el desarmado. El secretario general de la Gobernación, Emilio Achem, afirmó que la colaboración no tendrá costo para la provincia.
El apocalipsis climático tiene fecha de vencimiento administrativo: el 31 de marzo. En un despliegue logístico digno de una franquicia de supervivencia que improvisa un campamento de emergencia, el gobierno provincial reservó cuatro carpas estructurales para enfrentar contingencias meteorológicas. Si el cielo decide desplomarse, la Coordinación Provincial de Respuesta ante Emergencias (COPRE) señalará una coordenada en el mapa y la firma Caterwest aparecerá para ejecutar el armado y posterior desarmado, con la precisión quirúrgica de quien monta una base de operaciones antes de que caiga el primer rayo.
El ministro de Salud, Amílcar Dobladez, detalló el sábado 7 de noviembre las especificaciones técnicas de estos refugios que podrán albergar personas evacuadas o funcionar como carpas sanitarias. Nada de lonas precarias: «Tienen 7,5 metros por 4,5 metros, así que es un tamaño importante, con instalación eléctrica y grupo electrógeno», confirmó el funcionario, despejando cualquier duda sobre la habitabilidad del refugio. Aunque el acuerdo contempla la posibilidad de sumar más estructuras si la atmósfera desata su furia, la cifra definitiva de refuerzos todavía permanece en suspenso.
Para redondear este dispositivo de contención que suma colectivos 4×4 y maquinaria vial de diversas empresas, el secretario general de la Gobernación, Emilio Achem, aclaró que el montaje privado no representará erogación estatal: «La empresa lo hace sin costo, lo hace como lo van a hacer varias otras, en forma de colaboración, sumándose a la disponibilidad, porque no sabemos cuándo vamos a necesitar, cuánto tiempo, qué cantidad». La doctrina preventiva es implacable: ante la furia del pronóstico, nada supera la tranquilidad de tener cuatro gigantes de tela listos para anclarse donde el destino mande.
