A 32 años del atentado terrorista contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), la comunidad judía recordó este viernes a las 85 víctimas fatales con un acto cargado de emoción y de fuertes cuestionamientos al estado de la investigación judicial. La ceremonia se realizó frente a la sede reconstruida de la mutual, sobre Pasteur 633, en el barrio porteño de Once.
El homenaje contó con la presencia del presidente Javier Milei, integrantes de su Gabinete, dirigentes políticos y representantes de distintas instituciones. A las 9:53, la hora exacta en la que ocurrió el atentado del 18 de julio de 1994, sonó la sirena que marcó el inicio del acto conmemorativo, conducido por el actor Martín Seefeld.

El reclamo de la AMIA por la falta de avances
Durante su discurso, el presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, afirmó que, pese al paso de más de tres décadas, la comunidad continúa de pie y sostuvo que el terrorismo «no logró vencer» a la institución. Sin embargo, dedicó buena parte de su mensaje a cuestionar el estado de la causa judicial.
«Durante este último año no se ha producido ninguna novedad relevante en la causa. Es como si estuviese detenida, adormecida o cajoneada«, expresó Armoza, al reclamar que la investigación avance y que se destraben las instancias pendientes para juzgar a los acusados.
El titular de la mutual instó a la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los jueces Diego Barroetaveña, Javier Carbajo y Ángela Ledesma, a resolver la validez del juicio en ausencia para los diez ciudadanos iraníes acusados por el atentado. «No podemos seguir atrapados en laberintos burocráticos», sostuvo.
Críticas a la investigación
Armoza también cuestionó el accionar del juez federal Daniel Rafecas, quien tiene a cargo la instrucción de la causa. «Debe concertar de inmediato los pasos previos al juicio oral. Es incomprensible esta lentitud en permitir que el proceso sobre el juicio en ausencia siga avanzando», manifestó.
Al mismo tiempo, destacó el trabajo del fiscal Sebastián Basso, aunque reclamó una investigación más profunda. En contraste, calificó como «nulo» el desempeño del fiscal Gonzalo Miranda y solicitó al procurador general, Eduardo Casal, que revise su designación.
El mensaje sobre la seguridad fronteriza
En el tramo final de su intervención, Armoza hizo referencia a la seguridad nacional y advirtió sobre la necesidad de fortalecer los controles en la Triple Frontera y en los pasos limítrofes con Bolivia y Chile. «La vulnerabilidad de nuestros límites geográficos es un riesgo que ya no nos podemos permitir», afirmó, en un mensaje dirigido al presidente Milei, que seguía el acto desde la primera fila junto a Karina Milei.
El atentado contra la AMIA, ocurrido el 18 de julio de 1994, dejó 85 muertos y más de 300 heridos y continúa siendo el mayor ataque terrorista perpetrado en la historia argentina. A más de tres décadas del hecho, la investigación judicial aún no alcanzó una resolución definitiva.
A 32 años del atentado contra la AMIA, la comunidad judía recordó este viernes a las 85 víctimas con un acto en Buenos Aires encabezado por fuertes reclamos a la Justicia por la falta de avances en la investigación. El presidente Javier Milei participó de la ceremonia, en la que también se pidió acelerar el juicio en ausencia para los acusados.
Treinta y dos años. Ochenta y cinco muertos. Más de 300 heridos. Y una causa que, según la propia AMIA, sigue «detenida, adormecida o cajoneada». Hay expedientes que ya parecen parte del mobiliario judicial.
A las 9:53 volvió a sonar la sirena. El mismo minuto en que la bomba destruyó la sede de Pasteur 633 en 1994. Hay sonidos que congelan el tiempo y otros que recuerdan que el calendario avanza bastante más rápido que algunos tribunales. La Justicia argentina tiene esa capacidad casi artesanal de convertir la urgencia en antigüedad.
Frente a la sede reconstruida, el presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, eligió hablar sin rodeos. Reclamó que la Cámara Federal de Casación Penal destrabe la discusión sobre el juicio en ausencia y cuestionó la lentitud del proceso. También apuntó contra el juez Daniel Rafecas por la demora en impulsar los pasos previos al juicio oral. Cuando una causa cumple 32 años, la palabra «demora» empieza a quedarse corta.
El presidente Javier Milei siguió el acto desde la primera fila, acompañado por integrantes de su Gabinete y por su hermana Karina Milei. El mensaje también llegó al Poder Ejecutivo, con un pedido para reforzar los controles en las fronteras, especialmente en la Triple Frontera y en los pasos hacia Bolivia y Chile. Porque mientras algunos expedientes no cruzan un escritorio, otros sí cruzan fronteras.
El atentado más grave de la historia argentina sigue esperando respuestas judiciales definitivas. Hay aniversarios que conmemoran el pasado. Y hay otros que, año tras año, terminan recordando la velocidad con la que envejecen las deudas del Estado.