Karina Milei reunió este lunes en la Casa Rosada a los legisladores bonaerenses de La Libertad Avanza para analizar el trabajo parlamentario y comenzar a ordenar la estrategia política del espacio hacia 2027. Los encuentros se realizaron en dos tandas: primero participaron los senadores provinciales y posteriormente los diputados, de acuerdo con distintas reconstrucciones de la jornada.
La secretaria general de la Presidencia mostró un conocimiento detallado de los proyectos impulsados por el espacio en la Legislatura bonaerense, una situación que llamó la atención de varios participantes. Karina Milei continúa desempeñándose como secretaria general de la Presidencia.
Uno de los asistentes destacó además el trabajo realizado por Sebastián Pareja, principal referente del armado partidario en la provincia de Buenos Aires, y resumió esa valoración con una frase: “Sebastián hizo muy bien la tarea”.
Pareja funcionó durante el encuentro como enlace entre la conducción nacional y los legisladores provinciales. También participaron dirigentes vinculados a distintos sectores internos del espacio, entre ellos Agustín Romo y Nahuel Sotelo, identificados políticamente con «Las Fuerzas del Cielo».
Los temas que Karina Milei repasó con los legisladores
La reunión tuvo un fuerte contenido legislativo y político. Según los testimonios de participantes, la secretaria general siguió tema por tema el trabajo desarrollado por los bloques libertarios en territorio bonaerense.
“La charla fue bastante tema por tema. Se habló de IOMA, seguridad, reforma política, Boleta Única, de lo que está pasando en el Senado bonaerense y también del programa MESA, entre otros asuntos de la agenda legislativa provincial”, relató uno de los diputados.
La agenda sobre IOMA, seguridad y reforma electoral también fue mencionada en otras reconstrucciones públicas del encuentro, que señalaron que la conducción libertaria busca instalar sus propuestas provinciales aunque actualmente no cuente con los votos suficientes para aprobar buena parte de ellas.
Dentro del bloque también existen dirigentes que pretenden que La Libertad Avanza tenga mayor protagonismo en una eventual coalición opositora bonaerense, incluso frente a posibles aliados provenientes del PRO y de la UCR que podrían integrar un «Frente AntiKirchnerista».
Durante la reunión, Karina Milei pidió “no adelantarse a la discusión sobre qué quiere hacer cada dirigente el año que viene ni entrar en una carrera de nombres y candidaturas”. La discusión electoral, por lo tanto, quedó formalmente postergada, aunque las negociaciones y el armado para 2027 ya forman parte de la agenda partidaria. Fuentes vinculadas al encuentro también señalaron públicamente que las candidaturas todavía no fueron definidas.
Entre los senadores, Diego Valenzuela fue señalado por algunos participantes como uno de los dirigentes que intervino con mayor precisión en los distintos asuntos abordados.
Las discusiones que quedaron fuera de la reunión
Por tratarse del primer encuentro de estas características, varios legisladores evitaron llevar a la mesa discusiones internas consideradas más sensibles. Entre algunos participantes existió interés por abordar la situación económica y el impacto del endeudamiento de las familias del Gran Buenos Aires, pero el asunto no ocupó un lugar central durante las conversaciones.
El encuentro tampoco avanzó sobre todos los debates internos relacionados con la organización futura del partido. Al finalizar las reuniones, algunos asistentes manifestaron en privado la sensación de que se había perdido una oportunidad para transmitir directamente a Karina Milei posiciones que no son necesariamente homogéneas dentro del espacio.
Después de la actividad comenzaron a circular mensajes entre coordinadores regionales y locales con una prioridad inmediata: movilizar militantes para la inauguración de una nueva sede partidaria ubicada en Caseros al 500, en la Ciudad de Buenos Aires, que funcionará como base política y operativa vinculada al armado bonaerense.
Uno de los referentes territoriales describió las dificultades para reunir militantes: “Nos mandan los micros pero nada más. Y hoy la gente no está tan entusiasmada como antes”. Según su relato, había solicitado un colectivo, pero desde la organización le pidieron utilizar dos, “aunque luego vengan vacíos”.
El dirigente planteó que actualmente el principal recurso disponible para organizar el traslado de militantes es el transporte y señaló dificultades para ofrecer otras formas de contención a quienes deben dedicar una jornada completa a las actividades partidarias.
Otro referente libertario de primera hora expresó una inquietud similar y sostuvo que algunos “Rapi” ya no responden de la misma manera a las convocatorias. También planteó las dificultades para acompañar económicamente a quienes deben perder un día de actividad para asistir a una movilización.
El malestar por los cargos y las alianzas con PRO y UCR
Otro foco de tensión aparece en la distribución de espacios dentro de la estructura estatal. Concejales y coordinadores territoriales señalan que, pese al tiempo transcurrido desde la llegada de La Libertad Avanza al Gobierno nacional, muchos dirigentes locales no consiguieron ubicar referentes propios en puestos de relevancia.
Según los testimonios recogidos entre integrantes del espacio, las principales designaciones territoriales se concentraron en algunas dependencias locales de ANSES, Trabajo y PAMI. En determinados casos, incluso esos lugares debieron ser utilizados dentro de las negociaciones necesarias para garantizar acompañamiento legislativo del PRO.
Los dirigentes consultados consideran que el proyecto libertario está estrechamente vinculado con la búsqueda de la reelección presidencial, aunque observan con atención las negociaciones con otros partidos.
El acuerdo con el PRO genera reparos entre algunos sectores territoriales, mientras que la posibilidad de incorporar dirigentes radicales provoca todavía mayores resistencias. Uno de los referentes recordó la definición utilizada por el senador Benegas Lynch para referirse a sectores de la UCR: “esos tibios del medio”.
Otra fuente presente en la Casa Rosada resumió la preocupación que existe entre dirigentes que ingresaron recientemente a la actividad partidaria: “Imagínate que cerremos con todos esos que son profesionales de la política. A nosotros, que recién empezamos, nos dejan afuera de todo y casi que vamos a tener que pedir permiso para militar por nuestro partido”.
La ampliación hacia sectores del PRO y de la UCR forma parte de las alternativas que La Libertad Avanza analiza para fortalecer su estructura electoral en la provincia de Buenos Aires rumbo a 2027.
Otro de los asuntos que no ocupó el centro del encuentro fue la continuidad de Agustín Romo como presidente del bloque. Según uno de los participantes, la definición estaría encaminada: “Ese tema se termina mañana. Asume Juanes Osaba”. De acuerdo con esa misma versión, Romo pasaría a ocupar una vicepresidencia de la Cámara.
La jornada dejó así una doble fotografía dentro de La Libertad Avanza bonaerense: una conducción nacional enfocada en ordenar la agenda legislativa y evitar anticipar candidaturas, y una estructura territorial que ya comienza a discutir alianzas, representación interna, movilización y espacios de poder de cara a 2027.
Karina Milei reunió en la Casa Rosada a senadores y diputados bonaerenses de La Libertad Avanza para repasar la agenda legislativa y ordenar la estrategia política hacia 2027. Durante los encuentros se abordaron temas como IOMA, seguridad, reforma política y Boleta Única, mientras dentro del espacio persisten discusiones sobre alianzas, candidaturas y el funcionamiento territorial.
La política bonaerense llegó a la Casa Rosada con carpetas, proyectos y esa disciplina ceremonial que suele aparecer cuando hay una autoridad importante del otro lado de la mesa. Karina Milei recibió a los legisladores libertarios y sorprendió por el nivel de detalle con el que seguía sus iniciativas. Para varios presentes, Sebastián Pareja había cumplido con eficacia su papel de puente entre Buenos Aires y Balcarce 50. En términos de organización partidaria, la tarea estaba hecha; en términos bonaerenses, todavía faltaban aproximadamente tres temporadas, cinco internas y una cantidad indeterminada de cafés.
La indicación política fue evitar por ahora la carrera de candidaturas. Una decisión razonable teniendo en cuenta que 2027 todavía está lejos en el calendario, aunque en la Argentina electoral cualquier fecha situada después del próximo fin de semana suele considerarse prácticamente mañana. Los legisladores hablaron de IOMA, seguridad, reforma política y Boleta Única, mientras algunas preguntas económicas quedaron esperando turno en esa sala imaginaria donde la política guarda los temas que nadie desea estrenar durante la primera reunión.
Fuera de la Casa Rosada apareció una preocupación bastante menos abstracta: movilizar militantes. La futura inauguración de una sede partidaria requerirá colectivos y presencia territorial, pero algunos referentes admitieron que el entusiasmo ya no parece tener la misma cotización que en otros momentos. Una organización aseguró incluso que podía mandar dos micros aunque viajaran semivacíos, demostrando una vez más que en la política argentina hay pocas imágenes más poderosas que un colectivo contratado y muchos asientos haciendo oposición.
En el fondo, la discusión libertaria bonaerense mezcla dos mundos que suelen encontrarse inevitablemente: la épica de transformar la política y la menos cinematográfica tarea de distribuir cargos, ordenar bloques, negociar alianzas y convencer militantes de perder un día. La Libertad Avanza ya piensa en la reelección presidencial, pero buena parte de su estructura provincial mira con atención los acuerdos con PRO y radicales. Porque combatir a la denominada casta puede resultar relativamente sencillo hasta que llega el momento de confeccionar una lista y alguien pregunta quién ocupa el tercer lugar.