El Gobierno nacional reglamentó este martes 11 de agosto el mecanismo para cobrar las prestaciones de salud a extranjeros que no tengan residencia permanente. Mendoza ya aplica un régimen similar desde agosto de 2024 y, según el ministro de Salud provincial, Rodolfo Montero, la medida modificó el comportamiento de quienes llegaban al sistema público exclusivamente para recibir atención gratuita.
El Ministerio de Salud de la Nación, conducido por Mario Lugones, estableció mediante la Resolución 1066/2026 el procedimiento operativo para atender a personas extranjeras en establecimientos sanitarios administrados por el Estado nacional.
La norma contempla mecanismos para recuperar el costo de las prestaciones brindadas a extranjeros que no tengan residencia permanente. Quienes cuenten con un seguro de salud podrán afrontar la atención mediante esa cobertura, mientras que quienes no tengan seguro deberán hacerse cargo del costo correspondiente.
Las emergencias continúan siendo atendidas, mientras que los extranjeros con residencia permanente mantienen el acceso al sistema público en las mismas condiciones que los argentinos.
El sistema que Mendoza aplica desde 2024
La provincia de Mendoza se adelantó a la decisión nacional y estableció hace dos años un mecanismo para recuperar el costo de determinadas prestaciones realizadas a extranjeros no residentes.
“Nosotros celebramos la medida que ha tomado el Ministerio de Salud de la Nación. Lo hicimos acá en la provincia hace dos años ya con el mismo espíritu”, señaló Montero.
El régimen mendocino comenzó a aplicarse en agosto de 2024, a partir del Decreto 1266, y fue acompañado por la creación del Reforsal, el organismo encargado de avanzar en el recupero de fondos del sistema sanitario.
El esquema diferencia entre las situaciones de urgencia y emergencia y aquellas prestaciones que pueden ser programadas. La atención de una persona que llega a un hospital por una emergencia no se niega, pero determinadas prácticas programadas o ambulatorias deben ser abonadas cuando se trata de extranjeros sin residencia permanente.
Entre los ejemplos mencionados por el ministro aparecen cirugías programadas, tomografías, consultas oftalmológicas y tratamientos odontológicos.
“No tiene sentido que los argentinos o los mendocinos le paguemos la cirugía programada, el tratamiento de conducto, la tomografía, la consulta de oftalmología, todas cosas que no son urgentes a un extranjero que vino sólo a esos fines al país”, sostuvo Montero.
El objetivo: reducir el turismo sanitario gratuito
Para el Gobierno mendocino, la política no tiene como principal finalidad aumentar la recaudación, sino evitar lo que denomina “turismo sanitario gratuito”.
“Esta medida no tiene fines recaudatorios, sino más bien evitar el turismo sanitario gratuito”, afirmó Montero.
El ministro explicó la lógica de la medida con otra frase: “Cuando vos le decís que tiene que pagar, no viene”. Según sostuvo, desde la implementación del régimen disminuyó la cantidad de extranjeros que llegan a Mendoza específicamente para utilizar gratuitamente el sistema público.
La provincia continúa recibiendo extranjeros que utilizan tanto el sistema público como el privado. La diferencia, según Montero, es que deben afrontar el costo de las prestaciones cuando corresponde.
“Siguen viniendo muchísimas personas, porque Mendoza tiene un sistema de salud muy sólido y profesionales de altísimo nivel, a hacerse atender en el sector privado o en el público, pero tienen que pagar la prestación”, señaló.
Mendoza recaudó $70 millones durante 2025
El Gobierno provincial informó que durante 2025 recaudó alrededor de $70 millones luego de atender a 461 extranjeros no residentes en hospitales y centros sanitarios provinciales.
Sin embargo, Montero relativizó la importancia de esa cifra frente al efecto que, según sostiene, tuvo la política sobre el gasto sanitario.
“Puede sonar un monto bajo, pero la verdadera ganancia de una medida como esta no es lo que recaudás, sino lo que dejás de gastar”, explicó.
La interpretación del Gobierno provincial es que el sistema no solamente recupera parte del costo de las prestaciones que efectivamente realiza, sino que también reduce la demanda de personas que viajaban a Mendoza específicamente para recibir atención gratuita.
Por ese motivo, el ahorro generado por las prestaciones que dejaron de realizarse es considerado más relevante que la recaudación directa.
El papel del Reforsal
El cobro a extranjeros forma parte de una política más amplia de recuperación de recursos del sistema sanitario mendocino. El Reforsal también interviene en el recupero de fondos correspondientes a obras sociales y empresas de medicina prepaga.
Montero aseguró que el organismo permitió multiplicar los ingresos recuperados por el sistema.
“El Reforsal, en su conjunto, que también le cobra a las obras sociales, está cobrando por mes lo que antes cobraba por año”, sostuvo.
Según explicó el ministro, esos recursos regresan al sistema sanitario provincial a través de inversiones y mejoras.
Entre los destinos mencionados aparecen la reducción de las listas de espera quirúrgicas mediante el pago de productividad a profesionales, la incorporación de tecnología y la compra y renovación de ambulancias.
“Con esos recursos reinvertís en el sistema público y mejorás la calidad del servicio para los mendocinos”, afirmó.
Qué cambia en Mendoza con la decisión nacional
La reglamentación nacional no obliga a Mendoza a comenzar ahora a cobrar a los extranjeros, porque la provincia ya cuenta con su propio régimen.
La Resolución 1066/2026 establece el procedimiento para los establecimientos sanitarios administrados por el Estado nacional. Cada jurisdicción conserva sus competencias sobre los servicios de salud que administra.
Por eso, para Mendoza la medida tiene principalmente un impacto político y confirma un criterio que la provincia viene aplicando desde hace dos años.
Montero planteó que la experiencia mendocina demuestra que este tipo de políticas no necesariamente busca convertirse en una fuente importante de ingresos, sino ordenar el uso de los recursos públicos y evitar que el sistema financie prestaciones programadas para personas que no residen en el país.
El ministro también marcó una diferencia entre los extranjeros que viven en Mendoza y quienes llegan temporalmente para recibir atención.
“Distinto a la situación de un extranjero residente que tiene el mismo nivel de atención que cualquier argentino”, aclaró.
Para el Gobierno provincial, quien reside en Mendoza forma parte del sistema y debe recibir las mismas prestaciones que cualquier argentino, mientras que quien llega de manera transitoria y busca una atención programada debe afrontar el costo correspondiente.
“Los recursos de los argentinos tienen que ser volcados a servicios para los argentinos”, concluyó Montero.
El Gobierno nacional reglamentó el cobro de prestaciones sanitarias a extranjeros sin residencia permanente en hospitales estatales. Mendoza aplica un esquema similar desde agosto de 2024 y, según el ministro de Salud, Rodolfo Montero, la medida redujo el llamado turismo sanitario gratuito. Durante 2025, la provincia recuperó unos $70 millones por atender a 461 extranjeros no residentes.
Los extranjeros sin residencia permanente deberán pagar determinadas prestaciones de salud en hospitales nacionales. Mendoza ya lo hace desde 2024, de modo que la novedad nacional llega a la provincia con dos años de demora y una sensación bastante parecida a cuando alguien anuncia que descubrió el mate después de encontrar una bombilla.
El esquema no implica dejar a nadie tirado en una guardia: las emergencias se atienden y los residentes permanentes mantienen el mismo acceso que los argentinos. El cobro apunta a prestaciones programadas, como una cirugía, una tomografía o una consulta oftalmológica, cuando quien llega al país no tiene residencia permanente.
Según el Gobierno mendocino, el objetivo principal tampoco es hacer una caja con los turistas sanitarios. En 2025 se recuperaron unos $70 millones por la atención de 461 extranjeros no residentes, pero Rodolfo Montero sostiene que el verdadero resultado está en lo que el Estado dejó de gastar desde que algunas personas dejaron de viajar a Mendoza exclusivamente para atenderse gratis.
La lógica oficial puede resumirse en una frase del ministro: “Cuando vos le decís que tiene que pagar, no viene”. Es una política sanitaria que funciona también como cartel de entrada: la puerta sigue abierta, pero ahora alguien mira si trajiste residencia, seguro o billetera.
Mientras tanto, el Reforsal amplió su función y también recupera fondos de obras sociales y empresas de medicina prepaga. Según Montero, esos recursos regresan al sistema mediante tecnología, ambulancias y medidas para reducir listas de espera.
La Nación acaba de adoptar una fórmula que Mendoza ya venía aplicando. La diferencia es que ahora la noticia llegó con sello nacional; en la provincia, el experimento ya lleva dos años y hasta tiene contador.