Los jubilados y pensionados que tengan a sus nietos efectivamente bajo su cuidado pueden solicitar un cambio de titularidad de una asignación mediante la denominada Adenda 63, un procedimiento que permite actualizar ante ANSES quién se encuentra a cargo de un niño o adolescente.

La herramienta no establece una prestación específica denominada “asignación por nieto”. Su función es modificar el vínculo registrado para que la persona que ejerce efectivamente el cuidado pueda acceder, si corresponde, a la AUH o a una asignación familiar.

El mecanismo también puede ser utilizado por otros adultos responsables, como tíos, hermanos mayores, familiares o referentes afectivos, siempre que puedan acreditar la convivencia y la situación de cuidado.

Qué es la Adenda 63 y quién puede solicitarla

La Adenda 63 es un trámite gratuito destinado a situaciones en las que un niño o adolescente no se encuentra bajo el cuidado efectivo de uno o de ambos progenitores y es otro adulto quien asumió su crianza cotidiana.

Puede solicitarla la persona que efectivamente tenga al menor a su cargo. Esto incluye a abuelos, tíos, hermanos mayores, otros parientes o referentes afectivos.

Entre los casos posibles se encuentran aquellos en los que un niño vive con sus abuelos mientras la asignación continúa vinculada a alguno de sus padres, cuando los progenitores no conviven con el menor o cuando la responsabilidad cotidiana quedó en manos de otro familiar.

En términos generales, el procedimiento alcanza a niños y adolescentes de hasta 18 años. Cuando se trata de personas con discapacidad, no existe límite de edad para solicitar la modificación del vínculo.

Qué documentación se necesita

Para comenzar la gestión, el adulto responsable debe presentar original y copia de su DNI, además del DNI y la partida de nacimiento del niño o adolescente.

Uno de los requisitos centrales es que el DNI del adulto y el del menor tengan registrado el mismo domicilio, ya que este elemento permite acreditar que el centro de vida del niño coincide con el lugar donde reside quien ejerce su cuidado.

Si el solicitante es un abuelo, tío, hermano mayor u otro familiar, también deberá presentar la documentación necesaria para demostrar el parentesco. En los casos de referentes afectivos deberán aportarse elementos que acrediten tanto el vínculo como la situación de cuidado.

La confección de la Adenda 63 se realiza mediante equipos y organismos habilitados. Durante el procedimiento pueden efectuarse entrevistas y solicitarse documentación adicional de acuerdo con las características de cada situación familiar.

Una vez acreditados los requisitos, se confeccionan los documentos correspondientes: nota de elevación, declaración jurada e informe de reconversión. Con esa documentación completa, el adulto deberá presentarse ante ANSES para registrar la nueva situación vincular.

El cambio de titularidad no garantiza automáticamente la AUH

La aprobación de la Adenda 63 no implica que la AUH u otra asignación comience a pagarse automáticamente. El cambio de titularidad y el otorgamiento de la prestación son instancias diferentes.

Una vez actualizado el vínculo, ANSES debe determinar qué asignación corresponde de acuerdo con la situación laboral, previsional y familiar de las personas involucradas y con los requisitos establecidos por el régimen de asignaciones familiares.

Por ese motivo, una persona jubilada o pensionada que tenga a su nieto bajo su responsabilidad puede solicitar la actualización del vínculo, pero la prestación que finalmente corresponda dependerá de la evaluación realizada por el organismo.

Si posteriormente se produce alguna modificación formal en la situación familiar, como una guarda, tutela, curatela o cuidado personal, esa información también deberá ser actualizada ante ANSES.

La Adenda 63 es completamente gratuita y no requiere el pago de aranceles. Su objetivo es que los registros de la seguridad social reflejen quién ejerce realmente el cuidado del niño o adolescente y que, cuando corresponda, la asignación sea percibida por ese adulto responsable.