La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, encabezó durante la noche del miércoles 23 de septiembre una reunión con senadores de La Libertad Avanza, entre ellos Patricia Bullrich, titular de la bancada oficialista en la Cámara alta.
El encuentro se desarrolló en un local gastronómico del barrio porteño de Villa Urquiza y se extendió durante casi cuatro horas. Al retirarse, Bullrich describió la cena como “una reunión de amistad y compañerismo”.
La reunión tuvo lugar después de las diferencias que se hicieron públicas dentro del oficialismo alrededor de distintos aspectos del Presupuesto 2027, particularmente por cuestiones vinculadas con discapacidad.
El encuentro después de las diferencias por el Presupuesto
La mesa política de La Libertad Avanza se había reunido el martes 22 de septiembre en Casa Rosada con el objetivo de ordenar las discusiones internas que aparecieron tras la presentación del proyecto presupuestario.
En ese encuentro, Bullrich expuso sus cuestionamientos sobre algunos de los puntos incluidos en la iniciativa y planteó que los temas más controvertidos deberían haber sido analizados previamente dentro de la conducción política del espacio.
Según se informó tras esa reunión, otros integrantes de la mesa le solicitaron “canalizar” las discusiones internamente.
Las conversaciones también estuvieron atravesadas por las recientes salidas de funcionarios del área de discapacidad, entre ellos Alejandro Vilches y Belén Agudiez.
De la mesa política participaron Karina Milei, Diego Santilli, Patricia Bullrich, Martín Menem, Ignacio Devitt, Santiago Caputo, Eduardo “Lule” Menem y Fabián Fernández.
Una cena antes de una sesión clave en el Senado
El encuentro de Villa Urquiza se concretó pocas horas antes de que el Senado comenzara a debatir dos iniciativas relevantes para el Gobierno: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y los cambios al régimen de Zonas Frías.
La discusión sobre Zonas Frías modifica el esquema vigente de subsidios al gas, mientras que el proyecto relacionado con el Banco Central plantea cambios en sus objetivos, mecanismos institucionales y límites al financiamiento del sector público.
La reunión con los senadores tuvo así un componente político y legislativo, en momentos en que el oficialismo necesitaba coordinar posiciones para una sesión en la que algunos de los votos continuaban sujetos a negociaciones entre bloques.
Karina Milei quedó al frente de la coordinación política
La cena se realizó mientras el presidente Javier Milei permanecía en Nueva York, donde el miércoles participó de actividades oficiales y disertó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Con el mandatario fuera del país, Karina Milei quedó concentrada en la coordinación de la agenda política del oficialismo y encabezó los contactos con los legisladores antes del debate parlamentario.
El encuentro con Bullrich y los senadores se produjo, de esta manera, en medio de un proceso de reordenamiento interno después de las diferencias por el Presupuesto 2027 y en la antesala de una jornada legislativa atravesada por negociaciones sobre iniciativas impulsadas por el Gobierno.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, encabezó una cena con senadores de La Libertad Avanza y Patricia Bullrich en Villa Urquiza, luego de las diferencias internas surgidas por el Presupuesto 2027. El encuentro se extendió durante casi cuatro horas y se realizó antes de una sesión clave del Senado por la reforma del Banco Central y el régimen de Zonas Frías.
La política argentina volvió a demostrar que algunas diferencias pueden atravesar declaraciones públicas, reuniones tensas y discusiones presupuestarias para terminar, finalmente, frente a una mesa de restaurante. Karina Milei reunió a Patricia Bullrich y a los senadores libertarios durante casi cuatro horas en Villa Urquiza, una duración suficiente para discutir estrategia legislativa, internas partidarias y probablemente determinar quién había pedido algo para compartir.
Bullrich salió del encuentro y lo definió como “una reunión de amistad y compañerismo”, frase que en política funciona aproximadamente como el certificado de que todos decidieron guardar temporalmente los lanzallamas en el guardarropa. La cena llegó después de las diferencias surgidas alrededor del Presupuesto 2027 y, particularmente, de la discusión vinculada con discapacidad, que había provocado cuestionamientos dentro del propio oficialismo.
El calendario tampoco permitía demasiadas sesiones de terapia grupal: pocas horas después, el Senado debía discutir la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y los cambios al régimen de Zonas Frías. Es decir, había que pasar rápidamente de recomponer vínculos internos a contar votos, esa actividad parlamentaria donde una calculadora de bolsillo puede tener más protagonismo que varios discursos completos.
Todo ocurrió mientras Javier Milei permanecía en Nueva York, por lo que Karina quedó al frente de la coordinación política doméstica. Entre Presupuesto, Senado y diferencias internas, el oficialismo buscó mostrar orden antes de una jornada legislativa sensible. La política, una vez más, confirmó que puede discutir durante días por televisión y necesitar cuatro horas de cena para decidir que, al menos por esa noche, todos siguen sentados en la misma mesa.