A tres meses del femicidio de Agostina Vega, de 14 años, sus abuelos renovaron el pedido de justicia y anticiparon que esperan nuevas detenciones en la causa que investiga el fiscal Raúl Garzón.
La familia sostiene que Claudio Barrelier, principal acusado por el crimen, no habría actuado solo durante la noche en que ocurrió el hecho y reclama que se profundice la investigación sobre las demás personas que se encontraban en la vivienda.
Miguel Heredia, abuelo de la adolescente, expresó: “Se sigue investigando, no se descartan nuevas detenciones. Es como dijimos, todos los que estaban en esa casa están implicados, hasta la madre y la hermana de él. Esperamos que el fiscal dé con todos y vayan todos presos”.
También apuntó contra la madre de Barrelier: “La mamá de la cosa esta que está detenida creemos que en algún momento va a caer”. Y agregó: “Él solo no pudo actuar en esa noche. Para nosotros él no estuvo solo y después hizo todo con cómplices”.
La familia aclaró que esas afirmaciones expresan su propia hipótesis sobre lo ocurrido y no constituyen, hasta el momento, una acusación judicial formal contra la mujer.
Miguel señaló además que los familiares están “conforme con la investigación” que desarrolla la Justicia de Córdoba.
“Falta gente por caer”, sostienen los abuelos
Elizabeth, abuela de Agostina, coincidió en que podrían existir otras responsabilidades alrededor del crimen.
“Falta gente por caer, la esposa de Barrelier lo ayudó y de eso estoy segura. Deberían cambiarle la imputación a ella, no lo hizo Barrelier solo, lo ayudaron y lo ayudó la gente que vivía en esa casa”, aseveró.
Recientes pericias acústicas establecieron que desde la planta alta de la vivienda, donde residían los inquilinos Matías Jesús Córdoba y Eugenia Ludmila Ascarruz, se escuchaba lo que ocurría durante la noche del crimen.
Ese resultado se incorporó a la investigación y reforzó la hipótesis de que otras personas presentes en el inmueble podrían haber tenido conocimiento de lo sucedido, una circunstancia cuya eventual responsabilidad deberá determinar la Justicia.
El dolor de la familia tres meses después
Los abuelos también describieron el impacto que mantiene la muerte de Agostina sobre la familia.
“Dicen que el tiempo cura pero el tiempo no cura para nada. Pasaron tres meses y para nosotros es como si hubiera pasado ayer, cada día la extrañamos más, todos los días la pensamos”, expresó Miguel.
Elizabeth recordó los fines de semana que compartía con su nieta: “Agostina todos los fines de semana se quedaba conmigo, dormía conmigo. Y ahora no poder escucharla y verla…”, dijo.
“Llegan los días viernes y es como que nos morimos ese día viernes. Es muy terrible no tenerla y saber que no va a estar más con nosotros. Saco fuerzas de querer justicia por Agostina”, expresó la abuela.
Seis detenidos y posibles cambios en las imputaciones
La investigación cuenta actualmente con seis personas detenidas. Claudio Barrelier está imputado como presunto autor de abuso sexual con acceso carnal y homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causae y por mediar violencia de género.
Los otros cinco acusados por presunto encubrimiento agravado son Osvaldo Fassetta, Soledad Andreani, Marianela Palmero, Matías Jesús Córdoba y Eugenia Ludmila Ascarruz.
El Juzgado de Control ratificó las prisiones preventivas de Fassetta, Andreani y Palmero, mientras que la situación procesal de otros imputados continúa bajo análisis del fiscal Garzón.
La querellante Fernanda Alaniz, representante del padre de Agostina, anticipó además que solicitará ampliar la imputación contra Palmero, pareja de Barrelier, para que sea investigada como partícipe y no únicamente como encubridora.
Según la investigación, entre la noche del 23 de mayo y la madrugada siguiente, Barrelier habría logrado que Agostina llegara mediante engaño hasta una vivienda de barrio Cofico, donde habrían ocurrido los hechos.
Posteriormente, los restos de la adolescente fueron encontrados en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra. La investigación continúa para establecer las responsabilidades individuales y determinar si corresponde ampliar las acusaciones existentes.
A tres meses del femicidio de Agostina Vega, de 14 años, sus abuelos volvieron a reclamar justicia y sostuvieron que Claudio Barrelier, principal acusado, no habría actuado solo. La causa, investigada por el fiscal Raúl Garzón, tiene seis detenidos y la querella analiza pedir una ampliación de imputaciones contra una de las acusadas.
A tres meses del crimen de Agostina Vega, la causa sigue acumulando pericias, planteos judiciales y preguntas que para su familia todavía no tienen respuesta. Sus abuelos insisten en que hay más personas que deberían ser investigadas y esperan nuevas detenciones. En un expediente de esta gravedad, el tiempo judicial avanza con su conocida combinación de informes técnicos, resoluciones y una paciencia que las familias de las víctimas rara vez tienen la posibilidad emocional de administrar.
La investigación ya tiene seis detenidos, pero Miguel Heredia y Elizabeth, abuelos de la adolescente, sostienen que el círculo de responsabilidades podría ser más amplio. No se trata, por ahora, de culpabilidades establecidas judicialmente, sino de señalamientos formulados por la familia que deberán ser respaldados —o descartados— mediante pruebas. Porque incluso cuando el dolor exige respuestas inmediatas, los expedientes tienen la incómoda obligación de distinguir sospechas, indicios y responsabilidades penales.
Las recientes pericias acústicas incorporaron otro elemento al expediente al determinar que desde la planta alta de la vivienda podía escucharse lo que ocurría durante la noche del crimen. Ese dato reforzó líneas de investigación sobre el conocimiento que pudieron haber tenido otras personas presentes en el inmueble, aunque será la Justicia la que deba establecer qué relevancia penal tiene cada conducta.
Mientras tanto, los abuelos atraviesan una espera mucho más difícil de medir que cualquier plazo procesal. Hablan de los viernes, de los fines de semana que compartían con Agostina y de una ausencia que no se acomoda al calendario. Detrás de cada escrito, cada pericia y cada posible cambio de imputación permanece el mismo reclamo: conocer completamente qué ocurrió y determinar todas las responsabilidades que correspondan.