El Gobierno nacional aseguró este lunes que los niveles actuales de morosidad en créditos y pagos no representan una situación de crisis y sostuvo que los indicadores muestran señales de una reversión en la tendencia.
El tema fue uno de los principales puntos analizados durante una reunión de Gabinete encabezada por el presidente Javier Milei, en la que participaron ministros, legisladores y autoridades del oficialismo.
Según la evaluación realizada durante el encuentro, “los indicadores no reflejan una situación de crisis”. Además, desde la Casa Rosada señalaron que “se observó que el incremento de la mora comienza a revertirse y muestra una tendencia descendente”.
El Gobierno asegura que la mora empieza a bajar
Durante la reunión se analizaron distintas variables económicas vinculadas con el nivel de endeudamiento y la capacidad de pago de personas y empresas frente a las entidades financieras.
La conclusión oficial fue que, si bien existió un incremento de la morosidad, los últimos indicadores mostrarían una desaceleración y una tendencia descendente.
También se evaluaron las medidas que el Gobierno viene aplicando con el objetivo de mejorar las condiciones de financiamiento y reducir las dificultades para afrontar las deudas.
Entre ellas, desde el Ejecutivo mencionaron la reducción de la inflación, la baja del riesgo país y el trabajo con actores del sector financiero para renegociar tasas y extender plazos.
El objetivo, según la interpretación oficial, es facilitar que quienes mantienen compromisos financieros puedan regularizar sus obligaciones y evitar que el crecimiento de la mora se transforme en un problema de mayor alcance.
También analizaron el escenario político
La reunión de Gabinete no estuvo limitada a los indicadores económicos. Los funcionarios también evaluaron el escenario político y el impacto que, según la Casa Rosada, generan determinados mensajes sobre las expectativas sociales y financieras.
En ese contexto, se analizó “el impacto de los discursos que buscan generar incertidumbre y temor en la sociedad y en los mercados”.
Frente a ese diagnóstico, se planteó la necesidad de continuar comunicando los resultados de la gestión y reforzar la difusión de los logros que el Gobierno considera alcanzados.
Desde el Ejecutivo señalaron que “la reunión tuvo como eje el análisis de la situación real de la economía a partir de los indicadores concretos y la definición de las acciones necesarias para continuar trabajando sobre los problemas existentes, con el objetivo de profundizar el proceso de estabilización y crecimiento”.
Quiénes participaron de la reunión
Del encuentro participaron los ministros del Gabinete nacional, con excepción de Pettovello y Monteoliva.
También estuvieron presentes el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala; y la senadora nacional Patricia Bullrich.
La postura oficial, por el momento, es que el aumento de la morosidad constituye un problema que requiere seguimiento, pero no configura una crisis. La Casa Rosada sostiene además que las últimas mediciones muestran una mejora y que las medidas económicas y financieras apuntan a consolidar esa tendencia.
El Gobierno nacional sostuvo este lunes que los niveles de morosidad en créditos y pagos no configuran una situación de crisis y afirmó que los indicadores muestran una tendencia descendente. El tema fue analizado durante una reunión de Gabinete encabezada por Javier Milei, donde también se evaluaron medidas para mejorar las condiciones de financiamiento y el escenario político y económico.
Para el Gobierno, la morosidad subió, pero no hay crisis y la tendencia ya empieza a bajar. Esa fue una de las conclusiones de la reunión de Gabinete encabezada por Javier Milei, donde los números pasaron por la mesa y la Casa Rosada decidió que, por ahora, la alarma puede seguir guardada en el cajón.
Según la evaluación oficial, los indicadores muestran que el incremento de la mora comienza a revertirse. Traducido al lenguaje cotidiano: todavía hay cuotas que llegan con más insistencia que el grupo familiar un domingo, pero el Ejecutivo considera que cada vez más personas están retomando los pagos.
La receta oficial para mejorar el cuadro combina reducción de la inflación, baja del riesgo país, renegociación de tasas y extensión de plazos. Un menú financiero bastante más elaborado que el clásico “pague antes del vencimiento”, aunque todavía depende de que los números acompañen fuera del PowerPoint.
En la misma reunión también se habló de los discursos que, según el Gobierno, buscan generar “incertidumbre y temor” en la sociedad y los mercados. La respuesta acordada fue reforzar la comunicación de los resultados de gestión y mostrar los avances económicos alcanzados.
La Casa Rosada sostiene que hay problemas, pero no una crisis. En la Argentina, hasta la tranquilidad financiera viene con una cuota pendiente.