El plenario de comisiones de la Cámara de Diputados que debatía el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central terminó en medio de fuertes cruces entre el oficialismo, el PRO, la UCR y el peronismo, luego de una exposición del economista Miguel Boggiano.
La intervención de Boggiano generó malestar entre distintos bloques cuando incluyó en sus críticas a gobiernos de diferentes signos políticos. El economista sostuvo que desde la creación del Banco Central, en 1935, distintos gobiernos habían utilizado la entidad para financiarse mediante la inflación.
“Un número que refleja cómo distintos gobiernos, demócratas, radicales, peronistas, desarrollistas, militares, kirchneristas y macristas utilizaron al Banco Central para estafar sistemáticamente a la sociedad argentina hasta destruir por completo el valor de su moneda nacional”, afirmó.
La declaración provocó un fuerte bullicio en la sala C del Anexo de Diputados. Agustín Rossi se levantó de su lugar y se dirigió hacia la cabecera de la mesa, mientras el presidente de la comisión, Santiago Pauli, intentaba ordenar la discusión.
Pauli pidió a los legisladores que se anotaran para hablar y aseguró que tendrían la palabra una vez finalizadas las exposiciones. En ese contexto también se produjo una discusión sobre la lista de oradores y un supuesto pedido realizado por el jefe de la bancada peronista, Germán Martínez.
La discusión por los invitados
Itai Hagman cuestionó entonces la organización del plenario y apuntó directamente contra los invitados convocados por el oficialismo.
“Traen a cuatro ciudadanos que no tienen ningún cargo público y parecen sacados de un elenco de un programa de streaming de Carajo. Falta el Gordo Dan nada más”, afirmó.
Hagman mostró una carta enviada por legisladores de Unión por la Patria a Bertie Benegas Lynch, en la que cuestionaban que los expositores hubieran sido definidos “de forma unilateral”. También señalaban que no habían sido invitados representantes del gabinete ni habían concurrido ante la comisión los autores del proyecto.
En la nota, los legisladores calificaron a los invitados de la jornada como “personajes mediáticos, influencers y tuiteros afines al gobierno de turno”.
Benegas Lynch reconoció haber recibido la carta, pero sostuvo que Martínez había solicitado contar con oradores. El libertario aseguró que había intentado comunicarse con el jefe del bloque peronista y que incluso lo había llamado por teléfono en tres oportunidades.
Martínez negó haber mantenido esa conversación. La discusión escaló cuando el diputado peronista exhibió su teléfono y ofreció que revisaran el dispositivo para comprobarlo.
“1 – 9 – 7 – 5 es la clave”, gritaba Martínez para que pudieran revisar el teléfono y corroborar sus afirmaciones.
Jimena López intervino para señalar que Martínez no se comunicaba telefónicamente con Benegas Lynch desde febrero.
El retiro del peronismo y el enojo del PRO
Minutos después, la bancada peronista abandonó el salón donde se desarrollaba el plenario. Sin embargo, el conflicto continuó entre los diputados que permanecieron en la reunión.
Fernando De Andreis exigió disculpas por los dichos de Boggiano y presionó para que Benegas Lynch y Silvana Giudici las formularan en más de una oportunidad.
Benegas Lynch intentó explicar que sus disculpas no implicaban una condena al contenido de las declaraciones, sino que estaban relacionadas con haber permitido que se expresaran términos que podían resultar ofensivos para el PRO.
“¡Pero ayúdenlo a hablar!”, respondió De Andreis ante lo que consideró una contradicción en la postura del libertario.
A pesar del enfrentamiento, el secretario general del PRO aclaró que su espacio acompañaría el dictamen “a pesar de las burradas que dijo Boggiano”.
Además de Boggiano, habían sido invitados a exponer Héctor Rubini, Ramiro Castiñeira y Aldo Abram. Sin embargo, fue la intervención de Boggiano la que provocó la reacción más fuerte entre los representantes del PRO y el radicalismo.
En el bloque macrista comenzaron a circular por WhatsApp videos de Boggiano interpretando una canción de Sergio Denis, utilizados para cuestionar al economista.
“Tratar de ensuciar al espacio al que después venís a pedirle que firme el dictamen es poco inteligente. Quizás le iría mejor como cantante”, dijo un diputado del bloque que responde a Cristian Ritondo.
Otro legislador del espacio resumió su opinión con una expresión más directa: “son unos pelotudos”.
El proyecto consiguió dictamen
El enfrentamiento no impidió que el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central avanzara en Diputados.
Al término del plenario, el oficialismo obtuvo dictamen de mayoría con 42 firmas. Además de La Libertad Avanza, acompañaron la iniciativa el PRO, la UCR, el MID, Independencia e Innovación Federal.
Un plenario de comisiones de Diputados terminó en tensión durante el debate sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. El economista Miguel Boggiano cuestionó a gobiernos de distintos signos políticos, incluido el de Mauricio Macri, lo que provocó fuertes cruces entre oficialismo y oposición. El peronismo abandonó la reunión y el oficialismo consiguió dictamen de mayoría con 42 firmas.
Una reforma del Banco Central terminó con gritos, teléfonos exhibidos como prueba y una bancada abandonando el salón. El detonante fue Miguel Boggiano, que acusó a gobiernos radicales, peronistas, militares, kirchneristas y macristas de haber utilizado al Banco Central para financiarse mediante la inflación. En Diputados, la transversalidad pocas veces genera consenso; esta vez consiguió algo parecido.
El PRO se sintió especialmente aludido y la discusión pasó de la Carta Orgánica del Central a una suerte de juicio oral improvisado sobre quién habló con quién. Germán Martínez terminó ofreciendo su teléfono para demostrar que no había conversado con Bertie Benegas Lynch, mientras Jimena López aseguró que el jefe de bloque peronista no se comunicaba con el libertario desde febrero.
Itai Hagman también apuntó contra los invitados elegidos para exponer y cuestionó que fueran “personajes mediáticos, influencers y tuiteros afines al gobierno de turno”. Después agregó que parecían sacados de un streaming y remató con la ausencia del Gordo Dan, porque aparentemente hasta una comisión sobre el Banco Central necesita reparto.
El peronismo finalmente se retiró de la sala. Del otro lado, Fernando De Andreis reclamó disculpas por las críticas de Boggiano y obligó a Benegas Lynch y Silvana Giudici a repetirlas, aunque el PRO dejó claro que acompañaría el dictamen pese a los dichos del economista.
La respuesta macrista tampoco llegó precisamente envuelta en papel de regalo. En los chats internos circularon videos de Boggiano interpretando una canción de Sergio Denis y un diputado del PRO sugirió que quizá le iría mejor como cantante.
Mientras los bloques discutían sobre invitados, agravios, llamadas inexistentes y carreras musicales alternativas, el proyecto avanzó. El oficialismo consiguió dictamen de mayoría con 42 firmas.
La reforma del Banco Central sobrevivió al plenario. La paciencia de los diputados, en cambio, quedó en comisión.