El crecimiento de las exportaciones vinculadas con la energía, la minería y el sector agropecuario no se tradujo de manera uniforme en las economías provinciales. Un análisis del IERAL de la Fundación Mediterránea sobre seis distritos muestra diferencias marcadas: Neuquén fue el único caso en el que el dinamismo exportador se trasladó al conjunto de la economía y estuvo acompañado por un fuerte aumento de la masa salarial.
El escenario regional se conoce en un contexto de menor actividad económica. El INDEC informó que el Producto Bruto Interno (PBI) cayó 0,6% en el segundo trimestre de 2026 frente a los primeros tres meses del año. Desde el lado de la demanda, el único componente que mostró crecimiento fueron las exportaciones, con una suba del 2,5%, mientras que el consumo privado cayó 2,4%, la inversión retrocedió 0,8% y el gasto público disminuyó 2,3%.
Además, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída mensual del 2,9% en julio, el peor resultado desde abril de 2020. Las principales bajas se observaron en sectores vinculados con el mercado interno, como el comercio, la construcción y la industria manufacturera.
Neuquén, el caso donde el boom exportador alcanzó a toda la economía
El IERAL analizó el desempeño de Neuquén, San Juan, Salta, Córdoba, Buenos Aires y Santa Cruz, seis provincias con una fuerte presencia de actividades exportadoras vinculadas con hidrocarburos, minería y producción agropecuaria.
El resultado más amplio se observó en Neuquén, donde se encuentra Vaca Muerta. Entre 2023 y 2025, la producción de petróleo y gas impulsó un crecimiento incluso mayor en otros sectores, especialmente en los bienes transables, es decir, aquellos que pueden comercializarse con el exterior.
En ese período, la masa salarial neuquina creció 17%. El indicador contempla tanto la evolución de los ingresos como la del empleo.
“Es un buen ejemplo de cómo un impulso exportador fuerte puede traccionar a toda la estructura productiva provincial, más allá del sector que lo origina”, señaló Jorge Day, responsable de la sección Regional del IERAL.
Qué ocurrió en San Juan, Salta, Córdoba y Buenos Aires
En San Juan y Salta, el aumento de la producción minera también tuvo impacto sobre la masa salarial, aunque en una magnitud menor: en ambos casos, el indicador avanzó 5%.
El IERAL destacó particularmente el comportamiento de San Juan, donde el resto de los bienes transables creció por encima de la propia minería. Según el análisis, esto se explica por el peso de la industria proveedora de insumos para la actividad minera.
Sin embargo, el efecto sobre los sectores no transables fue prácticamente nulo. El comercio, la construcción y los servicios no mostraron un arrastre comparable al registrado en las actividades vinculadas con la minería.
En Córdoba y Buenos Aires, el sector agropecuario presentó un desempeño positivo, aunque ese crecimiento no se trasladó al resto de las actividades. Según el estudio, “la industria transable no agropecuaria retrocede y también lo hace parte de los demás sectores”, aunque con menor intensidad en Córdoba.
“El agro exporta más y paga mejor, pero su buen desempeño no alcanza para traccionar al conjunto de la economía provincial”, profundizó el análisis.
Como consecuencia, la masa salarial cayó 2% en Buenos Aires durante los dos años analizados, mientras que en Córdoba se mantuvo sin cambios.
Santa Cruz: minería en crecimiento y masa salarial en caída
El caso de Santa Cruz presentó una dinámica diferente. La producción minera, principalmente vinculada con oro y plata, aumentó 21%, pero ese crecimiento fue contrarrestado por una fuerte caída del resto de los sectores, en particular de los bienes transables.
Uno de los factores señalados en el análisis es la contracción de la producción convencional de petróleo, una actividad que viene en declive debido al agotamiento de esos recursos y al traslado de operaciones hacia Vaca Muerta.
En ese contexto, la masa salarial santacruceña cayó 15%, pese al fuerte crecimiento registrado por la minería.
A partir de estos resultados, Jorge Day advirtió que “el derrame es más amplio cuando el sector exportador que crece impulsa el empleo, los salarios y los proveedores locales, y no convive con otra actividad de gran peso en retroceso”.
“Para una empresa, por lo tanto, no basta con mirar qué sector exporta más: también importa cuánto de ese crecimiento se transmite a proveedores, trabajadores y actividades locales, y qué está ocurriendo al mismo tiempo con el resto de la estructura productiva provincial», profundizó.
El problema de los proveedores, la infraestructura y el crédito
El economista Federico Glustein señaló que el impacto limitado de las exportaciones sobre las economías provinciales responde a distintos factores. Entre ellos, mencionó que los sectores exportadores suelen ser capital-intensivos y, por lo tanto, generan una cantidad relativamente menor de puestos de trabajo.
También sostuvo que existen dificultades para generar eslabonamientos con proveedores locales y señaló que la normativa del RIGI y el Súper RIGI no exige ese tipo de integración productiva.
A eso sumó el impacto de las exenciones impositivas sobre la capacidad de recaudación de las provincias, además de las dificultades vinculadas con la infraestructura y el acceso al financiamiento.
“Hay cierta falta de desarrollo de proveedores, pero también falta infraestructura. El caso más paradigmático es la falta de desarrollo de trenes para llevar, por ejemplo, la arena de las provincias del centro a Neuquén. Este conjunto de situaciones, a las cuales se le suma el escaso crédito, perjudica a las economías provinciales», sentenció el especialista.
El escenario plantea una diferencia entre el desempeño del sector externo y la actividad interna. El crecimiento de las exportaciones y la generación de divisas no necesariamente se traducen en un aumento equivalente de la demanda de empresas y familias, especialmente cuando el mercado laboral y el acceso al financiamiento atraviesan dificultades.
La Patagonia aumenta su participación en las exportaciones
La composición de las exportaciones argentinas también registró modificaciones. Entre los principales cambios se encuentra la reducción de la brecha entre el complejo sojero y el petrolero, mientras que el litio ingresó al grupo de los diez principales complejos exportadores.
A nivel regional, estos movimientos se reflejaron en un mayor peso de la Patagonia sobre el total de las exportaciones argentinas.
Dentro de la región, Neuquén pasó de representar el 5,5% al 8,7% de las exportaciones, mientras que Santa Cruz avanzó del 3,1% al 4,3%.
En Neuquén, el crecimiento estuvo impulsado principalmente por el petróleo, que explicó el 90,7% del total exportado. En Santa Cruz, el principal aporte provino de los metales preciosos: oro y plata representaron el 75,2% de sus exportaciones.
El crecimiento de las exportaciones de energía, minería y agro no se tradujo de la misma manera en las economías de seis provincias analizadas por IERAL. Neuquén fue el único distrito donde el impulso exportador alcanzó al conjunto de los sectores y elevó 17% la masa salarial. San Juan y Salta registraron una mejora del 5%, mientras Buenos Aires y Santa Cruz mostraron retrocesos.
Exportar más no garantiza que la prosperidad toque el timbre de toda la provincia. De seis distritos analizados, solo Neuquén logró que el boom exportador se transformara en crecimiento extendido y una suba del 17% en la masa salarial.
En San Juan y Salta, la minería empujó y los salarios acompañaron con un 5%. Pero el derrame hacia comercio, construcción y servicios fue casi nulo: el mineral sale, los dólares entran y la economía local, en algunos sectores, queda mirando desde la vereda como quien espera el colectivo que supuestamente ya pasó.
El contraste se vuelve más fuerte en Santa Cruz: la producción minera creció 21%, pero la masa salarial se desplomó 15%. Es como ponerle turbo a un auto y descubrir que las cuatro ruedas están negociando por separado qué dirección tomar.
Buenos Aires y Córdoba tampoco lograron convertir el buen desempeño agropecuario en una mejora general. En Buenos Aires, la masa salarial cayó 2%; en Córdoba se mantuvo sin cambios. El campo exporta, pero el resto de la economía no necesariamente recibe una invitación al asado.
El estudio del IERAL pone el foco en algo menos vistoso que una cifra récord de exportaciones: proveedores locales, empleo, salarios, infraestructura y crédito. Porque una economía puede vender mucho afuera y, al mismo tiempo, tener dificultades para hacer circular esa plata adentro.
Mientras Neuquén consiguió que Vaca Muerta tirara de buena parte del resto de la estructura productiva, otras provincias encontraron que tener un sector estrella no alcanza si el resto del elenco no entra en escena.