Las condiciones invernales siguen poniendo en el centro de la escena la situación de los camioneros que utilizan el Paso Internacional Cristo Redentor para cruzar desde Mendoza hacia Chile. Las dificultades en Alta Montaña generan demoras, complican el tránsito de cargas y obligan a los transportistas a permanecer durante horas en un corredor donde las condiciones climáticas pueden cambiar rápidamente.
Ricardo Squartini, de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), apuntó al funcionamiento del lado chileno y reclamó que se destinen más recursos para atender las dificultades que se presentan en el corredor internacional. El planteo se da en un contexto en el que cada demora en el cruce repercute directamente sobre los más de 3.500 conductores que aguardan por la reapertura de la frontera y las empresas de transporte de cargas.
El dirigente destacó que Vialidad Nacional consiguió avanzar con las tareas de limpieza y que el corredor argentino había quedado en condiciones para analizar una posible apertura.
«El día sábado a última hora se quedó habilitado hasta Boca de Túnel», explicó. Según relató, Vialidad Nacional había entregado la ruta despejada a los coordinadores para que pudiera evaluarse la habilitación del paso.
El problema, sostuvo, estuvo en la falta de participación de Chile en la reunión de coordinadores de ambos países.
«Chile faltó a la cita», afirmó.
Squartini señaló que durante el viernes las autoridades chilenas habían informado que tenían despejada su parte de la ruta y que incluso habían ofrecido maquinaria para colaborar con la limpieza del lado argentino si Argentina lo autorizaba.
«Creo que nos subestimaron, subestimaron a la Vialidad Nacional de Argentina», sostuvo.
Las máquinas de 2017
Otro de los reclamos de Squartini estuvo dirigido al estado de la maquinaria disponible para despejar el corredor internacional.
El dirigente destacó que el sector cuenta con equipos que fueron incorporados específicamente para las tareas de alta montaña durante 2017 y 2018, pero aseguró que una parte importante actualmente no funciona.
«Hay una cantidad de máquinas importantes, de las cuales están averiadas, la mayoría», señaló.
Entre los equipos mencionó las máquinas conocidas como rollbar, que permiten levantar la nieve y arrojarla a una distancia considerable de la calzada para facilitar la continuidad de las tareas de despeje.
«Esa máquina la tiene Vialidad en Alta Montaña, pero no la tiene operativa. No están operativas», afirmó.
Squartini estimó que existen aproximadamente cuatro máquinas de ese tipo, además de palas, camiones para distribuir solución salina y otros equipos.
También destacó que se trata de maquinaria de tecnología avanzada, equipada con sensores que permiten mantener la cuchilla a una determinada altura para evitar dañar el asfalto.
«Tenemos una muy buena maquinaria, pero bueno, están fuera de servicio, no están operativas», insistió.
APROCAM cuestiona la información que circula sobre el estado de la ruta
Squartini también se refirió a las distintas imágenes y versiones que circulan sobre las condiciones del camino. Frente a esa situación, APROCAM decidió obtener información directamente desde la cordillera.
«Con esto de la inteligencia artificial hacen foto, hacen de todo, entonces no podemos guiarnos por esa información», advirtió.
Por ese motivo, explicó que integrantes de la comisión directiva o socios de la entidad están subiendo para verificar personalmente las condiciones del corredor.
Squartini sostuvo: «Estamos subiendo siempre alguien de la comisión directiva o algún socio que pueda subir para poder tener información de primera mano».
Incluso relató una situación ocurrida el sábado, cuando algunos transportistas que estaban en la zona de Puente del Inca no pudieron continuar hacia Las Cuevas.
Squartini contó que recibió fotografías que pretendían mostrar el estado de la ruta y las contrastó con imágenes tomadas en ese momento por personas que estaban en el lugar.
«La nuestra era del lugar y era real», afirmó.
Las condiciones invernales complican el tránsito de camiones en el Paso Internacional Cristo Redentor, donde más de 3.500 conductores aguardan por la reapertura de la frontera. Desde APROCAM cuestionaron la coordinación con Chile y reclamaron mayor disponibilidad de maquinaria para despejar la ruta, al advertir que parte de los equipos destinados a Alta Montaña permanece fuera de servicio.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Más de 3.500 camioneros esperan la reapertura del Cristo Redentor mientras la nieve convierte el corredor internacional en una prueba de paciencia, coordinación y maquinaria. En Alta Montaña, aparentemente, hasta el pronóstico meteorológico necesita pedir turno.
Desde APROCAM cuestionaron la falta de participación de Chile en una reunión de coordinadores y aseguraron que del lado argentino la ruta había quedado despejada hasta Boca de Túnel. La frontera internacional, esa gran obra de cooperación entre países, quedó una vez más pendiente de que ambos países coincidan en que la ruta está despejada.
El reclamo también apuntó a las máquinas incorporadas para trabajar en Alta Montaña durante 2017 y 2018. Según Ricardo Squartini, muchas están averiadas, incluidas las conocidas como rollbar, capaces de retirar nieve de la calzada y arrojarla lejos del camino.
Hay palas, camiones para distribuir solución salina y equipos con sensores diseñados para trabajar con precisión sobre el asfalto. La tecnología está; el problema, según el dirigente, es que buena parte de esa tecnología está esperando su propio operativo de rescate.
APROCAM también desconfió de las imágenes que circulan sobre el estado del corredor y decidió recurrir a una herramienta bastante anterior a la inteligencia artificial: mandar gente a mirar. La entidad asegura que integrantes de su comisión directiva o socios suben a la cordillera para obtener información de primera mano.
Mientras tanto, los camioneros siguen esperando. En la montaña, la nieve tapa la ruta; la burocracia, aparentemente, ayuda con el resto.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Las condiciones invernales siguen poniendo en el centro de la escena la situación de los camioneros que utilizan el Paso Internacional Cristo Redentor para cruzar desde Mendoza hacia Chile. Las dificultades en Alta Montaña generan demoras, complican el tránsito de cargas y obligan a los transportistas a permanecer durante horas en un corredor donde las condiciones climáticas pueden cambiar rápidamente.
Ricardo Squartini, de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), apuntó al funcionamiento del lado chileno y reclamó que se destinen más recursos para atender las dificultades que se presentan en el corredor internacional. El planteo se da en un contexto en el que cada demora en el cruce repercute directamente sobre los más de 3.500 conductores que aguardan por la reapertura de la frontera y las empresas de transporte de cargas.
El dirigente destacó que Vialidad Nacional consiguió avanzar con las tareas de limpieza y que el corredor argentino había quedado en condiciones para analizar una posible apertura.
«El día sábado a última hora se quedó habilitado hasta Boca de Túnel», explicó. Según relató, Vialidad Nacional había entregado la ruta despejada a los coordinadores para que pudiera evaluarse la habilitación del paso.
El problema, sostuvo, estuvo en la falta de participación de Chile en la reunión de coordinadores de ambos países.
«Chile faltó a la cita», afirmó.
Squartini señaló que durante el viernes las autoridades chilenas habían informado que tenían despejada su parte de la ruta y que incluso habían ofrecido maquinaria para colaborar con la limpieza del lado argentino si Argentina lo autorizaba.
«Creo que nos subestimaron, subestimaron a la Vialidad Nacional de Argentina», sostuvo.
Las máquinas de 2017
Otro de los reclamos de Squartini estuvo dirigido al estado de la maquinaria disponible para despejar el corredor internacional.
El dirigente destacó que el sector cuenta con equipos que fueron incorporados específicamente para las tareas de alta montaña durante 2017 y 2018, pero aseguró que una parte importante actualmente no funciona.
«Hay una cantidad de máquinas importantes, de las cuales están averiadas, la mayoría», señaló.
Entre los equipos mencionó las máquinas conocidas como rollbar, que permiten levantar la nieve y arrojarla a una distancia considerable de la calzada para facilitar la continuidad de las tareas de despeje.
«Esa máquina la tiene Vialidad en Alta Montaña, pero no la tiene operativa. No están operativas», afirmó.
Squartini estimó que existen aproximadamente cuatro máquinas de ese tipo, además de palas, camiones para distribuir solución salina y otros equipos.
También destacó que se trata de maquinaria de tecnología avanzada, equipada con sensores que permiten mantener la cuchilla a una determinada altura para evitar dañar el asfalto.
«Tenemos una muy buena maquinaria, pero bueno, están fuera de servicio, no están operativas», insistió.
APROCAM cuestiona la información que circula sobre el estado de la ruta
Squartini también se refirió a las distintas imágenes y versiones que circulan sobre las condiciones del camino. Frente a esa situación, APROCAM decidió obtener información directamente desde la cordillera.
«Con esto de la inteligencia artificial hacen foto, hacen de todo, entonces no podemos guiarnos por esa información», advirtió.
Por ese motivo, explicó que integrantes de la comisión directiva o socios de la entidad están subiendo para verificar personalmente las condiciones del corredor.
Squartini sostuvo: «Estamos subiendo siempre alguien de la comisión directiva o algún socio que pueda subir para poder tener información de primera mano».
Incluso relató una situación ocurrida el sábado, cuando algunos transportistas que estaban en la zona de Puente del Inca no pudieron continuar hacia Las Cuevas.
Squartini contó que recibió fotografías que pretendían mostrar el estado de la ruta y las contrastó con imágenes tomadas en ese momento por personas que estaban en el lugar.
«La nuestra era del lugar y era real», afirmó.
Las condiciones invernales complican el tránsito de camiones en el Paso Internacional Cristo Redentor, donde más de 3.500 conductores aguardan por la reapertura de la frontera. Desde APROCAM cuestionaron la coordinación con Chile y reclamaron mayor disponibilidad de maquinaria para despejar la ruta, al advertir que parte de los equipos destinados a Alta Montaña permanece fuera de servicio.
Más de 3.500 camioneros esperan la reapertura del Cristo Redentor mientras la nieve convierte el corredor internacional en una prueba de paciencia, coordinación y maquinaria. En Alta Montaña, aparentemente, hasta el pronóstico meteorológico necesita pedir turno.
Desde APROCAM cuestionaron la falta de participación de Chile en una reunión de coordinadores y aseguraron que del lado argentino la ruta había quedado despejada hasta Boca de Túnel. La frontera internacional, esa gran obra de cooperación entre países, quedó una vez más pendiente de que ambos países coincidan en que la ruta está despejada.
El reclamo también apuntó a las máquinas incorporadas para trabajar en Alta Montaña durante 2017 y 2018. Según Ricardo Squartini, muchas están averiadas, incluidas las conocidas como rollbar, capaces de retirar nieve de la calzada y arrojarla lejos del camino.
Hay palas, camiones para distribuir solución salina y equipos con sensores diseñados para trabajar con precisión sobre el asfalto. La tecnología está; el problema, según el dirigente, es que buena parte de esa tecnología está esperando su propio operativo de rescate.
APROCAM también desconfió de las imágenes que circulan sobre el estado del corredor y decidió recurrir a una herramienta bastante anterior a la inteligencia artificial: mandar gente a mirar. La entidad asegura que integrantes de su comisión directiva o socios suben a la cordillera para obtener información de primera mano.
Mientras tanto, los camioneros siguen esperando. En la montaña, la nieve tapa la ruta; la burocracia, aparentemente, ayuda con el resto.