Lucía Leiva Vergara, de 28 años, fue encontrada sin vida después de permanecer desaparecida durante 48 horas en Ramos Mejía, partido de La Matanza. Su familia había denunciado su ausencia luego de perder contacto con ella durante la tarde del domingo.
La noticia generó conmoción entre familiares, vecinos y miembros de la comunidad educativa donde la joven estudiaba y trabajaba.
La Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA confirmó el fallecimiento y difundió un comunicado para despedirla. “Con profundo dolor informamos el fallecimiento de Lucía Leiva Vergara. Tenía 28 años y era estudiante del Profesorado de Educación Inicial Sara Eccleston e ingresó a principio de año como pasante al Jardín de Mi Pequeña Ciudad”.
La institución también destacó el vínculo que Lucía había construido durante los últimos meses: “Quienes compartieron con ella su paso por nuestro Jardín destacan su dulzura, calidez y su actitud contenedora, disfrutando del trabajo diario como ayudante en la sala de lactarios”.
Cómo comenzó la búsqueda de Lucía Vergara
La familia denunció la desaparición después de perder contacto con la joven. Su hermano Nahuel explicó que Lucía salió de su vivienda el domingo alrededor de las 16 y que poco tiempo después dejó de responder mensajes y llamadas.
“Al rato, ella le mandó mensajes pero no le llegaban, tampoco las llamadas, y ya no se pudo comunicar más”, relató el joven al referirse a los momentos previos a la denuncia.
Ante la falta de novedades, sus familiares acudieron a la comisaría de Ramos Mejía y recurrieron a la Justicia para intentar localizarla. Mientras su madre se presentó ante la DDI y la fiscalía, su hermano permaneció en la vivienda esperando alguna información.
Nahuel señaló además que Lucía nunca antes se había ido de su casa sin avisar.
Si bien reconoció que existían discusiones habituales con su madre vinculadas a cuestiones de convivencia, remarcó que la situación era completamente atípica: “Es la primera vez que pasa. Sé que con mi mamá han tenido muchas discusiones triviales, seguramente por cuestiones de convivencia, pero que después de una discusión haya decidido salir así y no volver es inusual”.
Investigan las circunstancias de la muerte
Después de 48 horas de búsqueda, Lucía fue encontrada sin vida. La confirmación provocó un fuerte impacto entre quienes habían participado de la búsqueda y dentro de la comunidad educativa en la que se desempeñaba.
Hasta el momento, las autoridades no informaron las circunstancias ni la causa de la muerte.
La fiscalía continúa realizando diligencias para determinar qué ocurrió desde el momento en que Lucía salió de su vivienda hasta que fue encontrada, mientras familiares, compañeros y las familias vinculadas con el jardín atraviesan un profundo momento de dolor.
Lucía Leiva Vergara, de 28 años, fue encontrada sin vida después de permanecer desaparecida durante 48 horas en Ramos Mejía, partido de La Matanza. Su familia había denunciado su ausencia tras perder contacto con ella el domingo por la tarde. Hasta el momento, las autoridades no informaron las circunstancias ni la causa de la muerte.
La desaparición de Lucía Leiva Vergara movilizó durante dos días a su familia, a la Justicia y a quienes conocían a la joven. No hubo, esta vez, espacio razonable para la ironía sobre el desenlace: una búsqueda que comenzó con mensajes que dejaron de llegar terminó con la confirmación que nadie esperaba recibir. Lucía tenía 28 años, estudiaba para desempeñarse en educación inicial y había comenzado a trabajar como pasante en un jardín.
El caso volvió a mostrar, sin necesidad de exageraciones, el desconcierto que produce una desaparición repentina. Una persona sale de su casa, deja de responder y, en cuestión de horas, una rutina familiar se convierte en llamados, recorridas por dependencias policiales y presentaciones ante la Justicia. Cada teléfono que suena puede significar una noticia y cada silencio comienza a pesar más que el anterior.
Su hermano Nahuel explicó que Lucía nunca había tenido un comportamiento similar y que la falta de contacto resultaba completamente inusual. Mientras la familia buscaba respuestas, compañeros y personas vinculadas con el jardín donde trabajaba también siguieron con preocupación las novedades.
Tras confirmarse su muerte, quedó ahora la pregunta central que deberá responder la investigación: qué ocurrió durante esas horas en las que no hubo noticias de Lucía. Hasta el momento, las autoridades no informaron la causa ni las circunstancias del fallecimiento. En un caso atravesado por el dolor, cualquier especulación queda por detrás de lo único que corresponde exigir: respuestas precisas y una investigación capaz de reconstruir lo sucedido.