Servicios de seguimiento aéreo detectaron movimientos que podrían anticipar uno de los despliegues de medios más relevantes de la Fuerza Aérea de Estados Unidos hacia Sudamérica. La información surge a partir del rastreo de bombarderos estratégicos B-52 Stratofortress que despegaron desde territorio continental estadounidense con rumbo hacia el sur.
La información todavía es preliminar y no existe hasta el momento una confirmación oficial de la Fuerza Aérea de Estados Unidos sobre el destino final de las aeronaves ni sobre las características completas de la misión.
Dos B-52 despegaron desde Dakota del Norte
Los bombarderos detectados fueron identificados con los indicativos “CURD12” y “CURD13”. Ambas aeronaves despegaron desde la Base Aérea Minot, ubicada en Dakota del Norte, como parte de una misión de larga duración vinculada a la Fuerza de Tareas de Bombarderos, conocida por sus siglas en inglés como BTF.
Además de estos dos B-52, un tercer bombardero estratégico estaría siendo utilizado como aeronave de reserva. Paralelamente, también fueron movilizados medios de apoyo, entre ellos aviones de reabastecimiento en vuelo KC-135 Stratotanker.
La presencia de estas aeronaves es compatible con operaciones que requieren grandes distancias y permanencia prolongada en vuelo, aunque por el momento no se informó oficialmente cuál será el itinerario ni qué países podrían participar de la misión.
Argentina y Chile aparecen entre las posibilidades
Ante la ausencia de una comunicación oficial, una de las hipótesis es que el eventual despliegue hacia Sudamérica pueda estar vinculado con actividades destinadas a reforzar la cooperación y la interoperabilidad con fuerzas aéreas de la región.
En ese escenario, Argentina y Chile aparecen entre los países que podrían participar de eventuales ejercicios o actividades conjuntas, aunque hasta ahora no existe información oficial que confirme operaciones de este tipo.
Los vuelos desarrollados en el marco de la Fuerza de Tareas de Bombarderos forman parte de despliegues temporales mediante los cuales Estados Unidos moviliza aeronaves estratégicas hacia distintas regiones para realizar entrenamientos, fortalecer capacidades operativas y profundizar la coordinación con países aliados.
El antecedente de los vuelos cerca de Venezuela
Este tipo de movimientos cuenta con antecedentes recientes en Sudamérica. Durante noviembre pasado, bombarderos B-52 estadounidenses fueron desplegados en la región y detectados volando en formación a pocos kilómetros de Venezuela, en un contexto de elevada tensión entre Washington y Caracas.
Según la información proporcionada, aquellas tensiones derivaron posteriormente en la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero.
Mientras no exista una comunicación oficial de las autoridades estadounidenses, el destino definitivo de los bombarderos y el objetivo concreto de la misión continúan sin confirmarse. Los movimientos de aeronaves de apoyo y reabastecimiento, sin embargo, mantienen la atención sobre la posibilidad de un despliegue de largo alcance hacia Sudamérica.
Servicios de rastreo aéreo detectaron el despegue de bombarderos estratégicos B-52 Stratofortress de la Fuerza Aérea de Estados Unidos desde Dakota del Norte con rumbo hacia el sur del continente. La información aún no cuenta con confirmación oficial y, por el momento, se desconoce el destino final y el objetivo preciso de la misión.
Cuando dos bombarderos B-52 despegan desde Dakota del Norte y empiezan a mirar hacia el hemisferio sur, la palabra “rutina” adquiere una elasticidad bastante generosa. Los gigantes de la Fuerza Aérea estadounidense, identificados como “CURD12” y “CURD13”, iniciaron una misión de larga duración mientras los radares civiles hacían lo que mejor saben hacer en estos casos: convertir unos pequeños íconos sobre una pantalla en material suficiente para alimentar varias horas de especulación internacional.
Por ahora, Washington no confirmó oficialmente que los aviones tengan como destino Sudamérica. Es decir, hay bombarderos estratégicos en vuelo, aeronaves cisterna movilizadas y otro B-52 que estaría disponible como reserva, pero todavía falta ese pequeño detalle burocrático conocido como saber exactamente adónde van. En términos diplomáticos, es algo así como ver llegar tres camiones de mudanza a la puerta del vecino y decidir prudentemente no preguntar hasta que aparezca el sillón.
La misión forma parte de las operaciones de la Fuerza de Tareas de Bombarderos, una herramienta que Estados Unidos utiliza para desplegar temporalmente sus aeronaves estratégicas y entrenar junto a aliados. En ese contexto, Argentina y Chile aparecen entre las posibilidades mencionadas para eventuales actividades de cooperación regional, aunque sin información oficial que permita confirmar una escala, un ejercicio o siquiera una visita.
El antecedente tampoco ayuda demasiado a quienes prefieren jornadas tranquilas: meses atrás, B-52 estadounidenses ya habían sido detectados volando cerca de Venezuela durante un período de fuerte tensión entre Washington y Caracas. Así que, mientras no aparezca un comunicado oficial, el continente queda en esa incómoda zona gris donde nadie sabe todavía si se aproxima un ejercicio militar, una demostración de presencia estratégica o simplemente otra jornada en la que los rastreadores de vuelos terminan trabajando como corresponsales de defensa.