El Fondo Monetario Internacional (FMI) enviará una misión a la Argentina el próximo 21 de septiembre para avanzar con la tercera revisión del programa acordado con el Gobierno. Los técnicos del organismo analizarán la evolución de la economía y el grado de cumplimiento de los compromisos asumidos por el país.
Será la segunda visita del staff del Fondo a la Argentina durante este año. El organismo había anticipado el viaje durante la semana y confirmó que sus representantes mantendrán reuniones destinadas a evaluar la marcha del programa económico.
La llegada se producirá en un momento relevante para la administración de Javier Milei, que paralelamente prepara el envío del Presupuesto 2027 al Congreso.
Un vencimiento de US$806 millones pocos días después
La revisión comenzará apenas unos días antes de que la Argentina deba afrontar un nuevo compromiso financiero. El 25 de septiembre, el país deberá pagar alrededor de US$806 millones al FMI.
Ese vencimiento forma parte de las obligaciones que la Argentina deberá atender durante los próximos meses, mientras el Gobierno busca fortalecer las reservas internacionales y acceder a nuevas fuentes de financiamiento.
La disponibilidad de dólares será uno de los aspectos observados por el organismo. En ese escenario, el desempeño de las exportaciones y el ingreso de divisas aparecen como variables centrales para sostener la capacidad de pago del país.
Las variables y reformas que estarán bajo análisis
Durante la revisión, los técnicos del Fondo analizarán las principales variables de la economía argentina y verificarán el cumplimiento de las metas incluidas en el programa.
El organismo también espera avances en distintas reformas impulsadas por el Gobierno. Entre ellas figuran la reforma del Banco Central, el Presupuesto 2027 y la reforma tributaria, cuyo borrador está previsto para diciembre.
Otro de los asuntos monitoreados por el FMI es el aumento de la morosidad de los hogares argentinos. La vocera del organismo, Julie Kozack, sostuvo que, por el momento, ese fenómeno no representa un riesgo significativo para la estabilidad financiera.
Kozack también remarcó la importancia de profundizar los mercados financieros y desarrollar mecanismos capaces de canalizar el crédito y el ahorro.
En materia fiscal, el Gobierno se comprometió ante el organismo a alcanzar durante 2026 un superávit equivalente al 1,4% del PBI. La tercera revisión permitirá determinar el desempeño de las cuentas públicas y el avance hacia ese objetivo.
El Fondo también modificó sus proyecciones para la economía argentina y actualmente estima un crecimiento del 3,5% para este año y una inflación del 25%.
El directorio del FMI revisará el diseño de sus programas
Antes de que la misión llegue a Buenos Aires, el directorio del FMI se reunirá en Washington para analizar el diseño de sus programas y los mecanismos utilizados en sus acuerdos de financiamiento.
La discusión abarcará las condiciones y herramientas que emplea el organismo en sus distintos programas, una definición con relevancia para los países que mantienen acuerdos vigentes con el Fondo, entre ellos la Argentina.
La reunión tendrá lugar mientras el Gobierno argentino avanza con los preparativos para la próxima revisión. La llegada de los técnicos el 21 de septiembre y el vencimiento de aproximadamente US$806 millones previsto para el 25 de septiembre concentrarán buena parte de la agenda económica y de la relación entre la Argentina y el FMI durante esa semana.
El Fondo Monetario Internacional enviará una misión a la Argentina el 21 de septiembre para avanzar con la tercera revisión del programa vigente. La visita se producirá cuatro días antes de un vencimiento por unos US$806 millones. Los técnicos evaluarán las metas fiscales, las reservas, las reformas económicas y el desempeño general de la economía argentina.
El Fondo Monetario Internacional volverá a Buenos Aires el 21 de septiembre, una fecha que en el calendario económico argentino podría marcarse directamente con resaltador fluorescente, alarma, café doble y una planilla de Excel abierta desde el amanecer. La misión llegará para revisar números, metas y reformas, esa ceremonia periódica en la que funcionarios y técnicos observan las mismas cuentas públicas desde lados distintos de la mesa y todos intentan demostrar que la calculadora sigue funcionando.
La visita tendrá además un detalle capaz de elevar la presión arterial de cualquier Ministerio de Economía: apenas cuatro días después, la Argentina deberá afrontar un vencimiento cercano a los US$806 millones con el propio organismo. Una coincidencia temporal digna de esas reuniones familiares en las que alguien pregunta cómo están las finanzas exactamente cinco minutos antes de recordar que hay una deuda pendiente.
Los enviados del FMI pondrán atención sobre reservas, resultado fiscal, reformas y disponibilidad de dólares. Es decir, prácticamente sobre todo aquello que durante décadas convirtió a la economía argentina en una disciplina extrema. También observarán el Presupuesto 2027, la reforma del Banco Central y la reforma tributaria, conformando una lista de tareas que haría parecer relajado al último día antes de entregar una tesis doctoral.
Mientras tanto, el Gobierno deberá combinar la revisión con la búsqueda de financiamiento, el fortalecimiento de reservas y el cumplimiento de sus compromisos. Todo bajo la mirada del Fondo, que proyecta para este año un crecimiento del 3,5% y una inflación del 25%. Será otra semana en la larga relación entre Argentina y el FMI: esa saga financiera que ya acumula tantas temporadas que cualquier plataforma de streaming la habría dividido en varias series derivadas.