El Gobierno nacional estableció nuevas condiciones para los jueces y magistrados del Ministerio Público que pretendan continuar en sus cargos una vez alcanzados los 75 años, el límite previsto por la Constitución Nacional a partir del cual necesitan un nuevo nombramiento.
El cambio fue instrumentado mediante la Resolución 384/2026 del Ministerio de Justicia, firmada por el ministro Juan Bautista Mahiques y publicada en el Boletín Oficial el 12 de agosto. La medida aprobó un nuevo reglamento y derogó la Resolución 226/2024, que regulaba hasta ahora este procedimiento.
La Constitución establece que los magistrados que alcanzan esa edad necesitan un nuevo nombramiento, precedido por el correspondiente acuerdo del Senado, para mantenerse en funciones. Las designaciones posteriores se realizan por períodos de cinco años.
Más anticipación y controles para pedir la continuidad
Uno de los cambios centrales está relacionado con los tiempos administrativos. El magistrado que quiera permanecer en funciones deberá iniciar el procedimiento durante los doce meses anteriores a cumplir los 75 años, evitando que la solicitud sea presentada cuando el vencimiento del mandato ya es inminente.
También se amplía la documentación exigida. Además de acreditar su identidad, título y antecedentes profesionales, los postulantes deberán presentar una declaración jurada patrimonial integral y documentación que permita conocer su situación disciplinaria.
Entre los requisitos se contempla un certificado expedido por los organismos correspondientes que acredite la inexistencia de sanciones disciplinarias firmes, pedidos de jury, juicios políticos o procesos de remoción en trámite.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero tendrá además intervención en el procedimiento. ARCA dispondrá de cinco días hábiles para emitir un informe sobre el cumplimiento de las obligaciones tributarias, impositivas y previsionales del magistrado.
Otra de las etapas será la publicidad de la candidatura. La solicitud se difundirá durante un día en el Boletín Oficial y se pondrá a disposición un enlace para que los ciudadanos puedan consultar el currículum del postulante desde el sitio del Ministerio de Justicia.
El Gobierno busca reducir las disputas judiciales
La modificación está vinculada con los cambios introducidos anteriormente por el Decreto 467/2026 en los procedimientos para la designación de magistrados. En los fundamentos de la Resolución 384/2026, el Ministerio sostuvo que el nuevo esquema apunta a armonizar el trámite y eliminar etapas administrativas consideradas innecesarias o duplicadas.
La intención oficial es que los pedidos de nuevo nombramiento “se tramiten bajo estas mismas reglas ágiles”. En ese marco, quedó derogado el reglamento establecido en 2024.
Según la postura expresada desde el Gobierno, el cambio también pretende terminar con “zonas grises de la antigua normativa que posibilitó que se judicialicen casos, que haya litigios y conflictos institucionales”.
Desde el Ministerio de Justicia se planteó además la necesidad de “ordenar un sistema que estuvo atravesado por amparos, medidas cautelares, fallos contradictorios y demoras políticas”, una situación que permitió que determinados magistrados continuaran temporalmente en sus puestos mientras sus reclamos eran analizados.
Los antecedentes de Irurzun y Mahiques
El debate cobró especial relevancia en los últimos meses por lo ocurrido con Martín Irurzun, quien cumplió 75 años el 18 de julio de 2026 y no obtuvo del Poder Ejecutivo un nuevo nombramiento para continuar como integrante de la Cámara Federal de Apelaciones porteña. El magistrado llevó su reclamo a la vía judicial y presentó un recurso extraordinario con la intención de que el planteo llegara a la Corte Suprema.
La situación de Irurzun también cobró relevancia por el peso institucional de la Cámara Federal porteña, tribunal encargado de revisar decisiones adoptadas por los jueces federales de primera instancia, entre ellas procesamientos, sobreseimientos, embargos y prisiones preventivas.
En ese tribunal deben revisarse decisiones vinculadas con investigaciones resonantes, entre ellas expedientes relacionados con $LIBRA, ANDIS y actuaciones judiciales vinculadas con Manuel Adorni.
Un escenario diferente atravesó Carlos Mahiques, integrante de la Cámara Federal de Casación Penal y padre del actual ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. El Senado aprobó en mayo su continuidad por otros cinco años, tras alcanzar la edad constitucional prevista para requerir un nuevo nombramiento.
En medio de las diferencias entre ambos casos, desde la Casa Rosada señalaron que “es potestad exclusiva del Jefe de Estado resolver a quién le da la prórroga y a quién no”.
Una vez completadas las etapas previstas en el nuevo reglamento, será el Presidente de la Nación quien defina si envía al Senado el pliego del magistrado. Si decide avanzar, la continuidad quedará sujeta al nuevo acuerdo de la Cámara alta, tal como establece el procedimiento constitucional.
El Gobierno nacional modificó el procedimiento para que jueces y magistrados del Ministerio Público continúen en sus cargos después de los 75 años. La Resolución 384/2026 exige iniciar el trámite con mayor anticipación, presentar información patrimonial y disciplinaria y someterse a controles fiscales antes de que el Presidente decida si envía el pliego al Senado.
Cumplir 75 años en la Justicia argentina ya no será solamente cuestión de apagar las velitas, agradecer los saludos protocolares y comprobar si la silla del despacho todavía reconoce a su ocupante. El Gobierno decidió que quienes pretendan continuar cinco años más deberán atravesar un procedimiento con anticipación, papeles, declaraciones patrimoniales y controles tributarios. Una suerte de examen final después de décadas tomando exámenes ajenos.
La nueva reglamentación llega con una paradoja digna del aparato estatal: fue presentada bajo la bandera de simplificar trámites, aunque para demostrar que uno merece seguir trabajando habrá que presentar más documentación. La burocracia argentina alcanzó así una de sus formas más refinadas: combatir la burocracia con formularios adicionales, pero esta vez prolijamente ordenados.
El expediente tendrá además una escala en ARCA, que revisará el cumplimiento de obligaciones tributarias, impositivas y previsionales. Es decir, después de años examinando expedientes, sentencias, apelaciones y recursos extraordinarios, el magistrado también deberá soportar la mirada inquisidora de sus propios números. La Justicia observa a los ciudadanos; a partir de ahora, alguien observará con especial entusiasmo la carpeta fiscal de la Justicia.
Todo ocurre mientras el límite de los 75 años continúa generando disputas políticas y judiciales. Martín Irurzun no obtuvo el nuevo nombramiento para permanecer en la Cámara Federal porteña, mientras Carlos Mahiques consiguió el aval para continuar en Casación. El mensaje administrativo parece sencillo: llegar a los 75 no significa necesariamente despedirse del tribunal, pero sí ingresar a una instancia donde el currículum, el patrimonio, ARCA, el Ejecutivo y finalmente el Senado tienen algo que decir. Una jubilación, pero con temporada de audiencias.