La causa que investiga presuntas irregularidades impositivas en la Asociación del Fútbol Argentino tuvo un nuevo giro judicial. El juez Diego Amarante, a cargo del Juzgado en lo Penal Económico N° 5, dictó la falta de mérito para los exsecretarios generales Víctor Blanco y Cristian Malaspina, además del exdirector general Gustavo Lorenzo, al considerar que no existen pruebas suficientes para sostener sus procesamientos.
La resolución llegó luego de que la Cámara de Apelaciones revocara los procesamientos que pesaban sobre los tres dirigentes. Tras revisar las pruebas reunidas durante la investigación, el tribunal concluyó que no quedó acreditada una participación directa en las maniobras investigadas, vinculadas a la retención indebida de aportes previsionales e impositivos por un monto cercano a los 19.000 millones de pesos.
No obstante, la falta de mérito no implica el cierre definitivo de la causa para los tres involucrados. El expediente seguirá abierto y la Justicia deberá determinar, con nuevas medidas de prueba, si corresponde avanzar hacia un sobreseimiento o retomar la investigación sobre sus responsabilidades.
Las funciones que analizaron los jueces
Uno de los principales argumentos de la resolución fue que la administración financiera y tributaria de la AFA no dependía de las funciones que desempeñaban Blanco, Malaspina y Lorenzo. Según el estatuto de la entidad, esas responsabilidades recaen sobre otras áreas específicas de la estructura ejecutiva.
Además, los testimonios de las responsables de los sectores de Administración y Control respaldaron los descargos de los exdirigentes. Las declaraciones indicaron que ninguno de ellos intervenía en el manejo diario de los vencimientos fiscales ni en la definición de los pagos de impuestos y aportes.
Víctor Blanco, ex presidente de Racing, fue uno de los dirigentes alcanzados por la medida judicial, junto con Cristian Malaspina y Gustavo Lorenzo. En los tres casos, el tribunal consideró que la prueba reunida no permite sostener, por el momento, una acusación directa vinculada con las maniobras investigadas.
El caso de Gustavo Lorenzo
En el caso de Gustavo Lorenzo, la Justicia también aclaró que su autorización para firmar operaciones bancarias respondía a una función administrativa y de control formal. Los jueces señalaron que las operaciones requerían varias firmas conjuntas, por lo que no tenía autonomía para disponer de los fondos ni modificar las decisiones adoptadas por el área de Tesorería.
Ese punto fue considerado relevante para descartar, en esta etapa, una intervención directa en la administración de los recursos cuestionados. La resolución remarcó que la sola posibilidad de firmar determinadas operaciones no alcanzaba para atribuirle capacidad de decisión autónoma sobre los fondos de la entidad.
Levantaron los embargos
Como consecuencia de esta resolución, también fueron levantados los embargos que pesaban sobre los bienes de los tres exdirectivos. Los montos ascendían a 150 millones de pesos en los casos de Blanco y Malaspina, y a 350 millones de pesos en el caso de Lorenzo.
Asimismo, quedaron sin efecto las reglas de conducta que debían cumplir mientras avanzaba la investigación. La causa, sin embargo, continuará abierta hasta que la Justicia defina si corresponde dictar el sobreseimiento o profundizar la investigación con nuevas medidas de prueba.
La Justicia dictó la falta de mérito para Víctor Blanco, Cristian Malaspina y Gustavo Lorenzo en la causa que investiga presuntas irregularidades impositivas en la AFA. La decisión se tomó por falta de pruebas suficientes, aunque el expediente continuará abierto con nuevas medidas de investigación.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
La causa por presuntas irregularidades impositivas en la AFA sumó un nuevo capítulo, porque en el fútbol argentino hasta los expedientes parecen jugar tiempo suplementario. Esta vez, el juez Diego Amarante dictó la falta de mérito para Víctor Blanco, Cristian Malaspina y Gustavo Lorenzo, luego de que la Cámara de Apelaciones revocara los procesamientos. Dicho en idioma tribunales: no hay pruebas suficientes para mandarlos al vestuario judicial, pero tampoco se apagaron las luces del estadio.
El expediente investiga una cifra que no entra cómoda ni en una planilla de Excel con estiramiento profesional: cerca de 19.000 millones de pesos vinculados a presuntas retenciones indebidas de aportes previsionales e impositivos. Una suma de esas que, pronunciada en voz alta, obliga a revisar si el mate tiene azúcar o si directamente uno empezó a escuchar números con efectos especiales.
La resolución puso la lupa sobre las funciones reales de los exdirectivos y encontró que la administración financiera y tributaria de la AFA no dependía de ellos. En una estructura donde las responsabilidades parecen estar distribuidas con la precisión de un fixture armado de madrugada, los jueces entendieron que los cargos de Blanco, Malaspina y Lorenzo no alcanzaban para atribuirles intervención directa en las maniobras investigadas.
Los testimonios internos también jugaron su partido. Las responsables de Administración y Control respaldaron los descargos y señalaron que ninguno de los tres intervenía en el día a día de los vencimientos fiscales ni en la definición de pagos. Es decir: no eran quienes miraban el calendario impositivo con cara de penal en contra, ni quienes decidían si se pagaba, cuándo se pagaba o cómo se acomodaba la caja.
El caso de Gustavo Lorenzo tuvo su propio VAR jurídico: aunque podía firmar operaciones bancarias, la Justicia aclaró que esa facultad era administrativa y de control formal, sin autonomía para disponer fondos. Como las operaciones requerían varias firmas conjuntas, el sistema no lo dejaba patear solo al arco financiero. Con la falta de mérito, además, se levantaron embargos millonarios y reglas de conducta. El expediente sigue abierto, pero por ahora estos tres dirigentes salieron del área chica con la pelota todavía en revisión.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La causa que investiga presuntas irregularidades impositivas en la Asociación del Fútbol Argentino tuvo un nuevo giro judicial. El juez Diego Amarante, a cargo del Juzgado en lo Penal Económico N° 5, dictó la falta de mérito para los exsecretarios generales Víctor Blanco y Cristian Malaspina, además del exdirector general Gustavo Lorenzo, al considerar que no existen pruebas suficientes para sostener sus procesamientos.
La resolución llegó luego de que la Cámara de Apelaciones revocara los procesamientos que pesaban sobre los tres dirigentes. Tras revisar las pruebas reunidas durante la investigación, el tribunal concluyó que no quedó acreditada una participación directa en las maniobras investigadas, vinculadas a la retención indebida de aportes previsionales e impositivos por un monto cercano a los 19.000 millones de pesos.
No obstante, la falta de mérito no implica el cierre definitivo de la causa para los tres involucrados. El expediente seguirá abierto y la Justicia deberá determinar, con nuevas medidas de prueba, si corresponde avanzar hacia un sobreseimiento o retomar la investigación sobre sus responsabilidades.
Las funciones que analizaron los jueces
Uno de los principales argumentos de la resolución fue que la administración financiera y tributaria de la AFA no dependía de las funciones que desempeñaban Blanco, Malaspina y Lorenzo. Según el estatuto de la entidad, esas responsabilidades recaen sobre otras áreas específicas de la estructura ejecutiva.
Además, los testimonios de las responsables de los sectores de Administración y Control respaldaron los descargos de los exdirigentes. Las declaraciones indicaron que ninguno de ellos intervenía en el manejo diario de los vencimientos fiscales ni en la definición de los pagos de impuestos y aportes.
Víctor Blanco, ex presidente de Racing, fue uno de los dirigentes alcanzados por la medida judicial, junto con Cristian Malaspina y Gustavo Lorenzo. En los tres casos, el tribunal consideró que la prueba reunida no permite sostener, por el momento, una acusación directa vinculada con las maniobras investigadas.
El caso de Gustavo Lorenzo
En el caso de Gustavo Lorenzo, la Justicia también aclaró que su autorización para firmar operaciones bancarias respondía a una función administrativa y de control formal. Los jueces señalaron que las operaciones requerían varias firmas conjuntas, por lo que no tenía autonomía para disponer de los fondos ni modificar las decisiones adoptadas por el área de Tesorería.
Ese punto fue considerado relevante para descartar, en esta etapa, una intervención directa en la administración de los recursos cuestionados. La resolución remarcó que la sola posibilidad de firmar determinadas operaciones no alcanzaba para atribuirle capacidad de decisión autónoma sobre los fondos de la entidad.
Levantaron los embargos
Como consecuencia de esta resolución, también fueron levantados los embargos que pesaban sobre los bienes de los tres exdirectivos. Los montos ascendían a 150 millones de pesos en los casos de Blanco y Malaspina, y a 350 millones de pesos en el caso de Lorenzo.
Asimismo, quedaron sin efecto las reglas de conducta que debían cumplir mientras avanzaba la investigación. La causa, sin embargo, continuará abierta hasta que la Justicia defina si corresponde dictar el sobreseimiento o profundizar la investigación con nuevas medidas de prueba.
La Justicia dictó la falta de mérito para Víctor Blanco, Cristian Malaspina y Gustavo Lorenzo en la causa que investiga presuntas irregularidades impositivas en la AFA. La decisión se tomó por falta de pruebas suficientes, aunque el expediente continuará abierto con nuevas medidas de investigación.
La causa por presuntas irregularidades impositivas en la AFA sumó un nuevo capítulo, porque en el fútbol argentino hasta los expedientes parecen jugar tiempo suplementario. Esta vez, el juez Diego Amarante dictó la falta de mérito para Víctor Blanco, Cristian Malaspina y Gustavo Lorenzo, luego de que la Cámara de Apelaciones revocara los procesamientos. Dicho en idioma tribunales: no hay pruebas suficientes para mandarlos al vestuario judicial, pero tampoco se apagaron las luces del estadio.
El expediente investiga una cifra que no entra cómoda ni en una planilla de Excel con estiramiento profesional: cerca de 19.000 millones de pesos vinculados a presuntas retenciones indebidas de aportes previsionales e impositivos. Una suma de esas que, pronunciada en voz alta, obliga a revisar si el mate tiene azúcar o si directamente uno empezó a escuchar números con efectos especiales.
La resolución puso la lupa sobre las funciones reales de los exdirectivos y encontró que la administración financiera y tributaria de la AFA no dependía de ellos. En una estructura donde las responsabilidades parecen estar distribuidas con la precisión de un fixture armado de madrugada, los jueces entendieron que los cargos de Blanco, Malaspina y Lorenzo no alcanzaban para atribuirles intervención directa en las maniobras investigadas.
Los testimonios internos también jugaron su partido. Las responsables de Administración y Control respaldaron los descargos y señalaron que ninguno de los tres intervenía en el día a día de los vencimientos fiscales ni en la definición de pagos. Es decir: no eran quienes miraban el calendario impositivo con cara de penal en contra, ni quienes decidían si se pagaba, cuándo se pagaba o cómo se acomodaba la caja.
El caso de Gustavo Lorenzo tuvo su propio VAR jurídico: aunque podía firmar operaciones bancarias, la Justicia aclaró que esa facultad era administrativa y de control formal, sin autonomía para disponer fondos. Como las operaciones requerían varias firmas conjuntas, el sistema no lo dejaba patear solo al arco financiero. Con la falta de mérito, además, se levantaron embargos millonarios y reglas de conducta. El expediente sigue abierto, pero por ahora estos tres dirigentes salieron del área chica con la pelota todavía en revisión.