San Juan podría convertirse en la única provincia argentina en contar con conectividad a través de cables OPGW instalados en líneas de alta tensión, un sistema considerado entre los más avanzados para el transporte de datos. La definición se encuentra en su etapa final y el gobernador Marcelo Orrego firmaría el convenio correspondiente con Nación durante el mes de julio.
La iniciativa es impulsada por Innova San Juan y representa un salto estratégico para la infraestructura digital provincial. El acuerdo permitirá utilizar fibras ópticas integradas en los cables de guarda de las líneas de alta tensión, mejorando la estabilidad y la capacidad de la red.
Una tecnología que promete internet sin interrupciones
El sistema OPGW (Optical Ground Wire) consiste en la utilización del cable de guarda ubicado en la parte superior de las torres de alta tensión. Este cable, que habitualmente cumple funciones de protección contra descargas eléctricas, incorpora fibras ópticas en su interior para la transmisión de datos.
Según explicó el presidente de Innova San Juan, Patricio Gutiérrez, las gestiones realizadas ante la Secretaría de Energía de la Nación avanzan favorablemente.
«Las gestiones están encaminadísimas y de no mediar inconvenientes, en el mes de julio el gobernador Marcelo Orrego quien lidera el proyecto y las gestiones, estaría en condiciones de firmar el acuerdo definitivo, porque el compromiso de Nación está dado», señaló.
Gutiérrez destacó además que la provincia posee un derecho histórico sobre parte de esta infraestructura debido a los aportes realizados durante su construcción. En la línea Mendoza-San Juan, el aporte provincial alcanzó el 30% de la inversión, mientras que en la línea San Juan-Rodeo representó el 50%.
«Como hemos puesto ese porcentaje de la obra, nos corresponde el mismo porcentaje de los ‘pelos’ de fibra óptica», afirmó.
De concretarse la concesión, San Juan contará con una red de transporte de datos de alta fidelidad que permitirá una mayor redundancia del sistema. Esto reducirá significativamente el riesgo de interrupciones provocadas por factores climáticos, incendios o actos vandálicos.
«Es lo mejor que existe para la transmisión de datos porque no tiene fusiones y la fidelidad es total», sostuvo el funcionario.
Avanza la expansión de fibra óptica en toda la provincia
Paralelamente, Innova San Juan continúa desarrollando infraestructura de conectividad en los 19 departamentos. Actualmente, Iglesia, Calingasta, Valle Fértil, Zonda, Ullum, Capital, Rivadavia y Caucete ya cuentan con nodos propios y distribución operativa.
Los trabajos continúan en Jáchal, Rawson, Pocito, Chimbas, Santa Lucía, 25 de Mayo, 9 de Julio y Albardón, mientras que en Sarmiento, Angaco y San Martín comenzó recientemente la etapa de distribución.
Uno de los avances más importantes se registra en Jáchal, donde ya fueron tendidas las troncales de fibra óptica y se conectaron 27 de las 61 instituciones previstas. Para ello fue necesario desplegar más de 56.000 metros de fibra óptica.
En Sarmiento, los trabajos comenzarán en Media Agua con el objetivo de conectar 30 instituciones y habilitar puntos de acceso WiFi. Posteriormente, las tareas continuarán en Los Berros y Cañada Honda.
Nuevos anillos para fortalecer la conectividad
La planificación provincial también contempla obras destinadas a reforzar la estabilidad de la red mediante el cierre de anillos de fibra óptica en zonas estratégicas.
Entre los proyectos más importantes figura el cierre del anillo entre Jáchal y Huaco, una obra que demandará el tendido de 40 kilómetros de fibra óptica y que será clave para fortalecer la conectividad en el norte provincial.
Además, Innova San Juan proyecta completar antes de fin de año el tendido de fibra en la zona de Marayes utilizando fondos propios, consolidando así una red provincial cada vez más robusta y con mayor capacidad de respuesta ante eventuales contingencias.
<p>San Juan está a un paso de convertirse en la única provincia del país en utilizar la tecnología OPGW para transportar datos a través de líneas de alta tensión. El convenio con Nación sería firmado en julio por el gobernador Marcelo Orrego y permitirá mejorar la conectividad, garantizar redundancia en el servicio de internet y fortalecer la expansión de la red de fibra óptica en los 19 departamentos.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Durante años, la discusión sobre internet en Argentina pareció una competencia para determinar qué se corta primero: la conexión, la paciencia del usuario o la videollamada que estaba por terminar. Pero en San Juan decidieron jugar otra partida. Mientras el resto del país sigue mirando postes, zanjas y rollos de fibra óptica expuestos a tormentas, incendios y algún entusiasta del cobre ajeno, la provincia apunta a que los datos viajen por las alturas, escoltados por torres de alta tensión que parecen salidas de una película de ciencia ficción industrial.
La apuesta tiene algo de revancha histórica y algo de ingeniería aplicada. Porque resulta que hace más de una década San Juan puso dinero para construir parte de la infraestructura eléctrica que hoy atraviesa la provincia. Y como suele suceder pocas veces en la vida pública, alguien recordó que cuando uno pone plata también adquiere derechos. Así nació la posibilidad de reclamar una porción de los famosos «pelos» de fibra óptica escondidos dentro de los cables OPGW.
La escena tiene cierto encanto técnico. Mientras millones de personas siguen reiniciando el módem con la misma fe con la que otros consultan el horóscopo, los ingenieros celebran una tecnología capaz de transportar datos desde la cima de las torres eléctricas. Allí arriba no llegan los incendios de pastizales, los vientos zonales tienen menos margen para causar estragos y los amigos de lo ajeno encuentran un desafío bastante más complejo que cortar un cable al costado de una ruta.
La promesa es sencilla de explicar y compleja de ejecutar: que internet pueda ingresar a San Juan por múltiples caminos y que una falla externa no deje a media provincia mirando una rueda de carga infinita. En términos tecnológicos, se llama redundancia. En términos ciudadanos, significa que una reunión virtual no termine convertida en una sesión de mímica involuntaria.
Mientras tanto, la expansión de la red avanza departamento por departamento. Kilómetros de fibra, instituciones conectadas y nuevos anillos digitales se suman a una estrategia que busca llevar conectividad a cada rincón del territorio. Porque en una época donde hasta la heladera quiere conectarse a internet, quedarse sin acceso dejó de ser un problema técnico para convertirse en una forma moderna de aislamiento. Y San Juan parece decidido a que ni la geografía ni las distancias tengan la última palabra.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
San Juan podría convertirse en la única provincia argentina en contar con conectividad a través de cables OPGW instalados en líneas de alta tensión, un sistema considerado entre los más avanzados para el transporte de datos. La definición se encuentra en su etapa final y el gobernador Marcelo Orrego firmaría el convenio correspondiente con Nación durante el mes de julio.
La iniciativa es impulsada por Innova San Juan y representa un salto estratégico para la infraestructura digital provincial. El acuerdo permitirá utilizar fibras ópticas integradas en los cables de guarda de las líneas de alta tensión, mejorando la estabilidad y la capacidad de la red.
Una tecnología que promete internet sin interrupciones
El sistema OPGW (Optical Ground Wire) consiste en la utilización del cable de guarda ubicado en la parte superior de las torres de alta tensión. Este cable, que habitualmente cumple funciones de protección contra descargas eléctricas, incorpora fibras ópticas en su interior para la transmisión de datos.
Según explicó el presidente de Innova San Juan, Patricio Gutiérrez, las gestiones realizadas ante la Secretaría de Energía de la Nación avanzan favorablemente.
«Las gestiones están encaminadísimas y de no mediar inconvenientes, en el mes de julio el gobernador Marcelo Orrego quien lidera el proyecto y las gestiones, estaría en condiciones de firmar el acuerdo definitivo, porque el compromiso de Nación está dado», señaló.
Gutiérrez destacó además que la provincia posee un derecho histórico sobre parte de esta infraestructura debido a los aportes realizados durante su construcción. En la línea Mendoza-San Juan, el aporte provincial alcanzó el 30% de la inversión, mientras que en la línea San Juan-Rodeo representó el 50%.
«Como hemos puesto ese porcentaje de la obra, nos corresponde el mismo porcentaje de los ‘pelos’ de fibra óptica», afirmó.
De concretarse la concesión, San Juan contará con una red de transporte de datos de alta fidelidad que permitirá una mayor redundancia del sistema. Esto reducirá significativamente el riesgo de interrupciones provocadas por factores climáticos, incendios o actos vandálicos.
«Es lo mejor que existe para la transmisión de datos porque no tiene fusiones y la fidelidad es total», sostuvo el funcionario.
Avanza la expansión de fibra óptica en toda la provincia
Paralelamente, Innova San Juan continúa desarrollando infraestructura de conectividad en los 19 departamentos. Actualmente, Iglesia, Calingasta, Valle Fértil, Zonda, Ullum, Capital, Rivadavia y Caucete ya cuentan con nodos propios y distribución operativa.
Los trabajos continúan en Jáchal, Rawson, Pocito, Chimbas, Santa Lucía, 25 de Mayo, 9 de Julio y Albardón, mientras que en Sarmiento, Angaco y San Martín comenzó recientemente la etapa de distribución.
Uno de los avances más importantes se registra en Jáchal, donde ya fueron tendidas las troncales de fibra óptica y se conectaron 27 de las 61 instituciones previstas. Para ello fue necesario desplegar más de 56.000 metros de fibra óptica.
En Sarmiento, los trabajos comenzarán en Media Agua con el objetivo de conectar 30 instituciones y habilitar puntos de acceso WiFi. Posteriormente, las tareas continuarán en Los Berros y Cañada Honda.
Nuevos anillos para fortalecer la conectividad
La planificación provincial también contempla obras destinadas a reforzar la estabilidad de la red mediante el cierre de anillos de fibra óptica en zonas estratégicas.
Entre los proyectos más importantes figura el cierre del anillo entre Jáchal y Huaco, una obra que demandará el tendido de 40 kilómetros de fibra óptica y que será clave para fortalecer la conectividad en el norte provincial.
Además, Innova San Juan proyecta completar antes de fin de año el tendido de fibra en la zona de Marayes utilizando fondos propios, consolidando así una red provincial cada vez más robusta y con mayor capacidad de respuesta ante eventuales contingencias.
Durante años, la discusión sobre internet en Argentina pareció una competencia para determinar qué se corta primero: la conexión, la paciencia del usuario o la videollamada que estaba por terminar. Pero en San Juan decidieron jugar otra partida. Mientras el resto del país sigue mirando postes, zanjas y rollos de fibra óptica expuestos a tormentas, incendios y algún entusiasta del cobre ajeno, la provincia apunta a que los datos viajen por las alturas, escoltados por torres de alta tensión que parecen salidas de una película de ciencia ficción industrial.
La apuesta tiene algo de revancha histórica y algo de ingeniería aplicada. Porque resulta que hace más de una década San Juan puso dinero para construir parte de la infraestructura eléctrica que hoy atraviesa la provincia. Y como suele suceder pocas veces en la vida pública, alguien recordó que cuando uno pone plata también adquiere derechos. Así nació la posibilidad de reclamar una porción de los famosos «pelos» de fibra óptica escondidos dentro de los cables OPGW.
La escena tiene cierto encanto técnico. Mientras millones de personas siguen reiniciando el módem con la misma fe con la que otros consultan el horóscopo, los ingenieros celebran una tecnología capaz de transportar datos desde la cima de las torres eléctricas. Allí arriba no llegan los incendios de pastizales, los vientos zonales tienen menos margen para causar estragos y los amigos de lo ajeno encuentran un desafío bastante más complejo que cortar un cable al costado de una ruta.
La promesa es sencilla de explicar y compleja de ejecutar: que internet pueda ingresar a San Juan por múltiples caminos y que una falla externa no deje a media provincia mirando una rueda de carga infinita. En términos tecnológicos, se llama redundancia. En términos ciudadanos, significa que una reunión virtual no termine convertida en una sesión de mímica involuntaria.
Mientras tanto, la expansión de la red avanza departamento por departamento. Kilómetros de fibra, instituciones conectadas y nuevos anillos digitales se suman a una estrategia que busca llevar conectividad a cada rincón del territorio. Porque en una época donde hasta la heladera quiere conectarse a internet, quedarse sin acceso dejó de ser un problema técnico para convertirse en una forma moderna de aislamiento. Y San Juan parece decidido a que ni la geografía ni las distancias tengan la última palabra.