Una encuesta nacional elaborada por AtlasIntel y Bloomberg reveló que la corrupción se convirtió en la principal preocupación de los argentinos, desplazando a la inflación y a la situación económica en el orden de las inquietudes ciudadanas.
El relevamiento fue realizado entre el 26 y el 30 de junio sobre 2.202 casos de todo el país mediante el sistema de Reclutamiento Digital Aleatorio (Atlas RDR) y presenta un margen de error de ±2%.
Las principales preocupaciones
De acuerdo con el estudio, el 47,9% de los consultados señaló a la corrupción como el principal problema del país. En segundo lugar aparece el desempleo (39,5%), seguido por la impunidad y el sistema judicial (37,8%).
El ranking continúa con el debilitamiento de la democracia y las instituciones (30,3%) y la situación económica (30,1%). Recién en el sexto puesto se ubican los altos precios y la inflación (20,8%).
Entre las restantes preocupaciones figuran los impuestos y las dificultades para hacer negocios (18,8%), la inseguridad (16,1%), la educación (15,8%), el narcotráfico (9,4%), las obras públicas (5,2%), la salud (4,9%), la migración (3,9%), el medioambiente (1,7%) y la electricidad (0,3%).
Cómo perciben los argentinos la economía
La encuesta muestra que el 62% considera que la economía del país es mala, mientras que el 27% la califica como buena y el 11% la define como normal.
En cuanto a la economía familiar, el 54% tiene una evaluación negativa, el 29% la considera normal y apenas el 17% afirma que atraviesa una buena situación.
El mercado laboral obtuvo la peor valoración del estudio: el 73% calificó como mala la situación del empleo, frente a un 13% que la evaluó positivamente y un 14% que la describió como normal.
Respecto de las expectativas para los próximos seis meses, el 49% cree que la economía empeorará, mientras que un 41% espera una mejora y un 10% considera que permanecerá estable. En el caso del mercado de trabajo, otro 49% anticipa un deterioro, frente al 34% que proyecta una mejora.
La evaluación del Gobierno
El estudio también relevó la percepción sobre la gestión del presidente Javier Milei. Según los resultados, el 58,2% desaprueba la administración nacional, mientras que el 39,7% la aprueba y un 2,1% no expresó opinión.
En el desglose de la evaluación, el 53,8% calificó la gestión como «mala» o «muy mala», un 33,5% la definió como «buena» o «excelente» y un 12,7% la consideró «regular».
En línea con esos resultados, la imagen personal del Presidente registra un 57% de valoración negativa frente a un 40% de imagen positiva, de acuerdo con el relevamiento realizado por AtlasIntel y Bloomberg.
Una encuesta nacional de AtlasIntel y Bloomberg reveló que la corrupción es actualmente la principal preocupación de los argentinos, por encima del desempleo y la situación económica. El estudio también muestra una desaprobación mayoritaria de la gestión del presidente Javier Milei y una percepción negativa sobre la economía y el mercado laboral.
La corrupción quedó primera. La inflación, que durante años parecía inamovible en el podio de las preocupaciones argentinas, esta vez bajó varios escalones. En un país acostumbrado a discutir precios, ahora el foco volvió a los escándalos y las instituciones.
Las encuestas suelen cambiar de protagonista con la velocidad de una tendencia en redes sociales, pero esta vez el cambio tiene un mensaje claro. Cuando casi la mitad de los consultados ubica a la corrupción como el principal problema, la discusión pública dejó de girar únicamente alrededor del bolsillo para incorporar otra vez la confianza en quienes administran el Estado.
Eso no significa que la economía haya dejado de preocupar. Seis de cada diez personas consideran que la situación económica del país es mala y casi tres cuartos tienen una visión negativa del mercado laboral. Lo llamativo es que la inflación, durante años dueña absoluta de todas las conversaciones, hoy aparece bastante más abajo en el ranking. Como si el incendio siguiera ahí, pero la atención se hubiera desplazado hacia el humo.
El estudio también muestra que la desaprobación del Gobierno supera ampliamente a la aprobación y que casi la mitad de los encuestados espera un deterioro económico durante los próximos meses. En política, las expectativas suelen ser tan importantes como los números actuales. Cuando ambas empiezan a caminar en la misma dirección, los sondeos dejan de ser una simple fotografía para convertirse en una advertencia.
Las encuestas no votan ni reemplazan a las elecciones. Pero tienen una costumbre difícil de ignorar: muestran qué tema ocupa la mesa antes de que empiece la discusión.