La crisis del mercado laboral continúa profundizándose en San Luis, una de las provincias más afectadas por la pérdida de empleo privado formal en los últimos años. Así lo refleja el último informe de Situación y Evolución del Trabajo Registrado elaborado por el Ministerio de Capital Humano a partir de datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
Según el relevamiento, la provincia acumula una caída del 6,8% en el empleo privado registrado desde fines de 2023, consolidándose entre las jurisdicciones con peor desempeño laboral del país.
Más de 3.500 puestos de trabajo perdidos
Los datos muestran un deterioro sostenido del empleo formal privado. La cantidad de trabajadores registrados en empresas pasó de aproximadamente 54.600 asalariados a cerca de 51.000 en la medición más reciente.
Esto implica la pérdida de más de 3.500 puestos de trabajo registrados en poco más de dos años, un retroceso que ubica a San Luis en el puesto 17 entre las 24 jurisdicciones nacionales analizadas.
A nivel nacional, el informe correspondiente a marzo de 2026 indicó una caída interanual del 1,5% en el empleo asalariado privado formal, equivalente a 96.700 puestos de trabajo menos.
La contracción alcanzó a 20 de las 24 provincias del país. Sólo Neuquén, Río Negro, La Rioja y San Juan lograron mostrar crecimiento en el empleo privado registrado durante el mismo período.
Una tendencia que se profundizó en 2025
La evolución de San Luis muestra que la etapa más acelerada de pérdida de puestos laborales se produjo durante el primer trimestre de 2024.
Posteriormente se observó una breve estabilización durante parte del segundo semestre de ese año, acompañada por una leve recuperación hacia diciembre. Sin embargo, la tendencia volvió a deteriorarse durante 2025 y continúa mostrando señales negativas en la actualidad.
Los informes de la Secretaría de Trabajo de la Nación y de la Dirección Provincial de Estadística y Censos indican que durante el primer semestre de 2025 la provincia ingresó en una nueva fase de destrucción sostenida de empleo formal.
Entre los factores señalados aparecen la menor actividad industrial, la caída del consumo interno y las dificultades que atraviesan sectores tradicionalmente generadores de empleo.
Industria y comercio, entre los más afectados
Los datos sectoriales reflejan además que la industria manufacturera perdió un 4% de sus puestos de trabajo registrados durante los últimos doce meses.
Por su parte, el comercio registró una caída del 1,9% en el mismo período. Ambas actividades tienen una participación significativa dentro de la estructura económica puntana, por lo que su retroceso impacta directamente en el mercado laboral provincial.
Salarios que no logran ganarle a la inflación
El escenario se complejiza además por la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores registrados.
De acuerdo con el informe oficial, el salario promedio del sector privado formal alcanzó en marzo los $2.207.129, registrando una suba interanual del 31,6%.
Sin embargo, ese incremento quedó por debajo de la inflación acumulada del período, que fue del 32,6%.
La situación resulta aún más evidente al observar el salario mediano, considerado una referencia más precisa sobre los ingresos reales de la mayoría de los trabajadores. Este indicador llegó a $1.540.251 y mostró un aumento interanual del 28,1%, profundizando la pérdida de capacidad de compra.
Con más de dos años de retroceso en el empleo privado formal y salarios que continúan corriendo detrás de la inflación, San Luis se consolida entre las provincias más afectadas por la crisis laboral en un contexto donde la recuperación económica todavía no logra traducirse en creación de empleo ni en mejoras sostenidas de los ingresos.
San Luis registró una caída del 6,8% en el empleo privado formal desde fines de 2023, según datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). La provincia perdió más de 3.500 puestos de trabajo registrados y se ubicó entre las jurisdicciones con peor desempeño laboral del país en un contexto de contracción económica y pérdida del poder adquisitivo.
Más de 3.500 empleos privados formales desaparecieron en poco más de dos años. No es una estadística abstracta ni una corrección técnica de planillas. Son miles de puestos que dejaron de existir en una provincia que sigue buscando señales de recuperación.
San Luis acumula una caída del 6,8% en el empleo registrado desde fines de 2023 y se ubicó entre las jurisdicciones con peor desempeño laboral del país. Una tabla donde nadie quiere figurar y donde ascender posiciones significa exactamente lo contrario a una buena noticia.
Los informes oficiales muestran una tendencia persistente. Primero llegó una aceleración en la pérdida de puestos durante 2024. Después apareció una breve pausa que permitió imaginar cierta estabilización. Pero la realidad decidió continuar escribiendo el mismo capítulo y durante 2025 volvió a imponerse la destrucción de empleo formal.
El problema tampoco se limita a la cantidad de trabajadores registrados. Los salarios intentan seguirle el ritmo a la inflación y terminan observándola desde atrás. Sobre el papel, los ingresos crecieron. En el bolsillo, la historia fue bastante menos generosa.
La industria manufacturera y el comercio, dos sectores históricamente importantes para la economía puntana, también muestran retrocesos. Es como intentar sostener una mesa mientras dos de sus patas principales empiezan a perder estabilidad al mismo tiempo.
Mientras algunas provincias lograron exhibir números positivos, San Luis quedó atrapada en una dinámica que combina menor actividad económica, caída del consumo y dificultades para generar nuevos puestos de trabajo. El resultado es un mercado laboral que sigue mostrando más señales de cautela que de recuperación.
Las estadísticas laborales tienen una particularidad: parecen frías hasta que alguien recuerda que cada número representa una persona. Y cuando la cifra supera los 3.500 empleos perdidos, la temperatura del dato cambia bastante.
La recuperación económica puede anunciarse en conferencias. El empleo suele exigir pruebas más concretas.