La Justicia de Paraguay ordenó peritar los teléfonos y dispositivos electrónicos secuestrados a Edgardo Kueider, su pareja Iara Guinsel y personas vinculadas a ellos, en el marco de la investigación por lavado de dinero. La Fiscalía paraguaya considera que esos aparatos pueden contener información sobre las comunicaciones entre los acusados y otras personas relacionadas con la causa.

El estudio informático se realizará el próximo viernes 18 de septiembre, a las 9, y tendrá como objetivo establecer las interconexiones entre seis personas vinculadas al expediente.

Entre ellas se encuentran el exsenador por Entre Ríos y Guinsel. También figuran Andrés Torales Benegas y José Fernando Cousirat, señalados como dueños de la firma paraguaya con la que Kueider realizó operaciones inmobiliarias.

Los cuatro están imputados por la Justicia paraguaya por lavado de activos. Las fiscales Luz Guerrero y Verónica Valdez sospechan que se habría utilizado dinero proveniente de ilícitos cometidos en Argentina para adquirir departamentos en Asunción.

Kueider y Guinsel, además, fueron condenados por tentativa de contrabando a raíz del episodio en el que fueron encontrados con USD 200 mil sin declarar.

Los empresarios y las operaciones inmobiliarias

Los otros dos involucrados son Carlos Alberto Guasti Cabañas y Antonio Azouz Baladí. Guasti Cabañas es un empresario vinculado al sector inmobiliario y socio y dueño mayoritario del Grupo Petra, considerado el conglomerado de bienes raíces más grande de Paraguay, con una fuerte presencia en Asunción y más de 20 complejos entregados.

El grupo fundado por Guasti Cabañas en 2016 construyó el Petra Tower, de 44 pisos, presentado como el edificio más alto del país vecino. También desarrolla el Petra Imperiale, un proyecto de 73 niveles.

El empresario declaró que Guinsel había intentado comprar cinco departamentos en efectivo por unos USD 600 mil. Según su relato, la pareja de Kueider habría entregado una reserva de USD 2.000 y la operación se cayó porque no presentó documentación que acreditara el origen de los fondos. El caso fue informado a la oficina paraguaya contra el lavado por tratarse de una operación sospechosa.

Baladí Azouz también está vinculado al mercado inmobiliario. Es gerente general de Innova, empresa en la que Kueider y Guinsel intentaron invertir. En su declaración testimonial, sostuvo que Torales Benegas se contactó con él en diciembre de 2024, días después del arresto de Kueider.

Las empresas bajo investigación

Torales Benegas y Cousirat aparecen como propietarios de Golsur, una firma que adquirieron meses antes de que Kueider fuera detenido en la frontera con USD 200 mil sin declarar. Guinsel tenía un poder plenipotenciario sobre la sociedad, circunstancia que llevó a los investigadores a sospechar que ambos empresarios podrían haber actuado como testaferros.

Guinsel declaró que los USD 200 mil encontrados en diciembre de 2024 pertenecían a Golsur.

Torales Benegas y Cousirat también aparecen como accionistas de Desarrolladora Exclusiva PY, una sociedad constituida bajo el esquema EAS, una figura similar a las SAS argentinas y creada para agilizar la formación de empresas.

En abril de 2024, Exclusiva PY e Innova SA acordaron comercializar departamentos en conjunto. En junio, Guinsel habría adquirido seis departamentos con sus respectivas cocheras, en una operación estimada en USD 460 mil.

Los pagos se realizaron en seis cuotas entre el 19 de junio y el 17 de julio de 2024. Sin embargo, en septiembre de ese año la operación se desarmó y Innova reintegró el dinero.

Para la Fiscalía paraguaya, Golsur habría sido utilizada como una “estructura de fachada”. Según las fiscales, su función habría sido la “recepción, administración e introducción al sistema económico de fondos de presunto origen ilícito”.

Ese dinero pertenecería inicialmente “a los imputados extranjeros” Kueider y Guinsel, pero habría sido colocado a nombre de la sociedad con el objetivo de “ocultar su verdadera propiedad y trazabilidad”, según la hipótesis de las fiscales.

La investigación paraguaya considera que este mecanismo podría guardar similitudes con la operatoria atribuida a Kueider en Argentina. En ese país, una de las sociedades bajo investigación es Betail SA, a cuyo nombre figuran departamentos de lujo en un edificio exclusivo de Paraná.

La sociedad estuvo bajo la dirección de personas que, de acuerdo con la investigación, serían prestanombres. Daniel «Gonzalito» o «Pajarito» González, empleado del Senado afectado al despacho de Kueider, y el albañil Javier Rubel, primo del exsenador, se sucedieron como presidentes de Betail.

Sin embargo, las expensas y otros gastos de las propiedades llegaban a nombre de Guinsel. La compra de los departamentos, según testigos de la firma desarrolladora, fue realizada por Kueider con dinero en efectivo.

Una de las investigaciones por lavado contra el exsenador se desarrolla en el Juzgado Federal de San Isidro. En ese expediente, el fiscal Fernando Domínguez y la jueza Sandra Arroyo Salgado consideraron que Betail habría funcionado como una “fachada” utilizada por Kueider para blanquear dinero de origen espurio.

Qué dispositivos serán analizados

La pericia informática buscará recuperar y extraer conversaciones que involucren a Kueider, Guinsel, Torales Benegas, Cousirat, Guasti Cabañas y Azouz Baladí.

Los investigadores analizarán mensajes y llamadas, además de información almacenada en WhatsApp, Instagram, SMS y otras aplicaciones de mensajería.

También se intentará recuperar archivos existentes y eliminados, videos, audios y fotografías. El período tomado como referencia irá desde enero de 2024 hasta diciembre de 2025.

Entre los dispositivos secuestrados a Kueider y Guinsel durante el allanamiento realizado en San Vicente figuran cuatro iPhone —uno plateado, uno rosado, uno negro y uno blanco—, un celular Honor verde, un pendrive negro, un iPad gris plateado y una notebook negra.

También serán examinados los equipos encontrados durante el procedimiento realizado en el domicilio de Cousirat: una notebook Acer y dos teléfonos celulares, un Xiaomi negro y un Huawei azul oscuro.

Por último, se analizarán los dispositivos secuestrados en la residencia de Torales Benegas. La lista incluye una notebook Gigabyte negra, tres celulares Samsung —Galaxy S24, Z Flip 5 y J1— y un Motorola plateado.

A ese conjunto se agregan ocho pendrives, una tarjeta de memoria y un disco duro externo. El objetivo de la pericia será reconstruir las comunicaciones y movimientos digitales que puedan aportar elementos para determinar los vínculos entre los involucrados y el origen de los fondos investigados.