Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola deberán presentarse este miércoles, a las 11, ante la Comisión de Acuerdos del Senado para defender sus pliegos. Ambos fueron elegidos por el Gobierno de Javier Milei para integrar la Cámara Federal porteña, un tribunal clave que interviene en la revisión de causas como $LIBRA y los negociados en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
La designación forma parte de una estrategia más amplia de la Casa Rosada para avanzar sobre Comodoro Py y promover una reforma del fuero penal federal de la Ciudad de Buenos Aires.
En poco más de cinco meses, Milei envió 203 pliegos al Senado. Sin embargo, la apuesta central del Gobierno está puesta en la Cámara Federal porteña, un tribunal de seis integrantes que interviene en expedientes de alto impacto político y judicial.
Con Bertuzzi y Yadarola, la administración libertaria busca ocupar dos lugares estratégicos en el tribunal. El Gobierno también tiene en la mira otras vacantes y pretende impulsar una modificación estructural del fuero.
El concurso que terminó con Bertuzzi y Yadarola en las ternas
Tras la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia, el Gobierno decidió avanzar con el concurso 461, convocado para definir los reemplazos de Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi en la Cámara Federal.
Bruglia y Bertuzzi habían sido trasladados durante el gobierno de Mauricio Macri sin atravesar un concurso. El proceso para cubrir esos cargos comenzó en febrero de 2021, después de un fallo de la Corte Suprema que estableció que los traslados no eran permanentes y que el acceso a los cargos debía realizarse mediante un concurso ante el Consejo de la Magistratura.
Inicialmente, la administración de La Libertad Avanza había impulsado una estrategia para que Bruglia y Bertuzzi permanecieran en sus cargos. Para ello, promovió una solución amistosa ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La estrategia cambió a finales de 2025. En Comodoro Py atribuyen ese giro al crecimiento de la influencia de Santiago Viola, número dos del Ministerio de Justicia y dirigente cercano a Karina Milei.
El 10 de junio, el Consejo de la Magistratura aprobó, con la oposición del kirchnerismo, las dos ternas correspondientes al concurso 461. Bertuzzi quedó incluido en una de ellas y Yadarola en la otra.
Sin embargo, ninguno de los dos había quedado inicialmente entre los seis primeros lugares del concurso, que eran los que garantizaban el acceso a las ternas.
Según la plataforma Justa, de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), Bertuzzi había quedado inicialmente en el puesto 13 del primer orden de mérito, elaborado a partir del examen y los antecedentes. Después de las impugnaciones, pasó al lugar 21.
En el caso de Yadarola, el primer orden de mérito lo ubicó en el puesto 26 y el segundo lo posicionó en el 16.
El decreto de Milei y el avance sobre la Justicia
Seis días después de que el Consejo de la Magistratura aprobara las ternas, Milei firmó el decreto 467/2026, mediante el cual modificó los decretos 222/2003 y 588/2003, dictados durante la presidencia de Néstor Kirchner.
La nueva norma redujo los mecanismos de participación ciudadana previstos en el proceso de selección de magistrados y buscó acelerar los tiempos de las designaciones.
En el Gobierno no ocultan que la Cámara Federal porteña es una prioridad. Si el Senado aprueba los pliegos, Yadarola reemplazaría a Bruglia, quien debería regresar al Tribunal Oral Federal 4, mientras que Bertuzzi permanecería en la Cámara.
Ambos integrarían la Sala I junto con Mariano Llorens, cuyo nombre también circuló como posible candidato a integrar la Corte Suprema.
La disputa por la Sala II y la situación de Irurzun
El Gobierno también busca incidir en la Sala II de la Cámara Federal, que debe resolver, entre otros expedientes, los procesamientos relacionados con los negociados en la ANDIS.
Actualmente, esa sala está integrada por Roberto Boico, Eduardo Farah y Martín Irurzun. La situación de este último se encuentra en discusión desde el 18 de julio, cuando cumplió 75 años, el límite establecido por la Constitución para el ejercicio de la magistratura si no existe un nuevo aval del Senado.
Desde entonces, Irurzun no volvió a Comodoro Py. La Corte Suprema tiene dos vías para analizar su situación.
El magistrado presentó una medida cautelar para evitar la aplicación del límite de edad. Sin embargo, ningún juez ni el procurador interino Eduardo Casal acompañaron su estrategia judicial para permanecer en el cargo.
Además, sus colegas de la Cámara Federal informaron a la Corte Suprema sobre la situación, por lo que el máximo tribunal podría analizar el caso mediante la vía administrativa.
En marzo de 2017, la Corte Suprema había validado el límite de los 75 años en el fallo conocido como Schiffrin, por el nombre del camarista platense Leopoldo Schiffrin.
En aquella oportunidad, la mayoría estuvo integrada por Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda. Carlos Rosenkrantz sostuvo una posición diferente y consideró que la incorporación del límite de edad había excedido las facultades otorgadas a los convencionales constituyentes de 1994.
Irurzun sostiene que aquella mayoría ya no existe y reclama que Rosatti se aparte de la discusión porque participó como convencional constituyente. La Corte deberá definir ahora si mantiene el criterio establecido en Schiffrin o si encuentra otra vía para resolver el caso.
En el Ministerio de Justicia y en Comodoro Py consideran que el desenlace del caso Irurzun podría ser inminente. Una posibilidad es que la Corte recurra al antecedente de la camarista Ana Figueroa, cuya salida del cargo fue determinada administrativamente al cumplir 75 años.
Si Irurzun deja definitivamente la Cámara Federal, el Gobierno tendrá otra vacante para cubrir. Una de las posibilidades que se manejan es que el lugar sea ocupado por un integrante de la Sala I, con Yadarola entre los nombres que aparecen en ese escenario.
Dos jueces conocidos en Comodoro Py
Bertuzzi y Yadarola tienen una larga trayectoria vinculada con los tribunales federales porteños.
Bertuzzi desarrolló allí buena parte de su carrera, con una breve etapa en el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata. Durante ese período tuvo un fuerte enfrentamiento con el entonces juez Carlos Rozanski y pidió una auditoría para cuestionar el desempeño de su colega en las causas por delitos de lesa humanidad.
Yadarola, en tanto, comenzó su carrera en la justicia de instrucción y llegó a Comodoro Py de la mano del juez federal Sergio Torres.
En el Juzgado Federal 12, tuvo a su cargo la megacausa por los crímenes cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde estableció vínculos con organismos de derechos humanos y víctimas.
Desde 2015, Yadarola se desempeña como juez en lo penal económico. En 2022 adquirió especial exposición pública cuando trascendió que había sido uno de los viajeros a Lago Escondido.
El Senado y la reforma que proyecta el Gobierno
En la Casa Rosada esperaban que el Senado pudiera tratar los pliegos durante la semana próxima y que, como máximo en septiembre, Bertuzzi y Yadarola ya estuvieran instalados en la Cámara Federal porteña.
Sin embargo, después del conflicto registrado el jueves alrededor de la llamada ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, el optimismo oficial comenzó a moderarse.
El Gobierno sostiene que está avanzando en la cobertura de vacantes del sistema judicial. Durante su conferencia de prensa de este martes, el vocero presidencial Adrián Ravier destacó que la actual administración es la que más pliegos envió en un año desde la creación del Consejo de la Magistratura.
El funcionario también informó que todavía existen cuatro pliegos en análisis del Presidente. Según fuentes oficiales, corresponden a postulaciones para integrar tribunales orales en lo criminal y correccional de la Capital.
La Casa Rosada todavía tiene varios cargos por cubrir en Comodoro Py y proyecta una reforma estructural del fuero penal federal, que contempla reducir el número de juzgados y achicar la Cámara Federal de Casación Penal.
Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola defenderán este miércoles sus pliegos ante la Comisión de Acuerdos del Senado para integrar la Cámara Federal porteña. El Gobierno de Javier Milei busca avanzar con ambas designaciones para fortalecer su presencia en Comodoro Py, mientras proyecta una reforma del fuero penal federal y aguarda definiciones sobre otras vacantes judiciales.
Dos jueces, una Cámara Federal clave y un Gobierno que quiere completar el tablero de Comodoro Py antes de que alguien vuelva a cambiar las reglas. Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola defenderán este miércoles sus pliegos en el Senado, con el objetivo de ocupar lugares en el tribunal que revisa algunas de las causas más sensibles para la administración de Javier Milei.
La escena tiene algo de partida de TEG, salvo por un detalle: acá las fichas son jueces, los casilleros son tribunales y las decisiones pueden terminar definiendo qué pasa con expedientes que llevan nombres como $LIBRA o ANDIS. La Casa Rosada viene mandando pliegos como quien completa una planilla antes del cierre, pero la verdadera obsesión parece estar en Comodoro Py.
En poco más de cinco meses, Milei envió 203 pliegos al Senado. Sin embargo, la Cámara Federal porteña aparece como la pieza premium del tablero: seis integrantes, dos salas y una capacidad considerable para revisar decisiones de los juzgados federales de primera instancia.
El recorrido de Bertuzzi y Yadarola tampoco fue precisamente una autopista despejada. Ninguno había quedado inicialmente entre los seis primeros puestos del concurso que debía definir las ternas, pero ambos terminaron integrándolas después del proceso político e institucional correspondiente.
Y mientras el Senado analiza los nombres, Comodoro Py espera nuevas vacantes, una posible salida de Martín Irurzun por el límite constitucional de 75 años y una reforma estructural que pretende reducir juzgados y achicar la Cámara Federal de Casación Penal. El tablero judicial tiene tantas casillas vacías que ya parece que el Gobierno estuviera jugando al Sudoku con toga.
La justicia federal porteña, mientras tanto, sigue esperando que alguien termine de decidir quién ocupa cada silla y, sobre todo, qué mapa de poder queda dibujado cuando se apaguen las luces del Senado.